Relación entre la estructura y las propiedades ópticas

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INTRODUCCIÓN


Introducción[editar]

Desde el punto de vista de su utilización, las propiedades ópticas más interesantes de los materiales plásticos son las relacionadas con su capacidad de transmitir la luz, tomar color y disponer de brillo, que proporcionan a los objetos fabricados una apariencia visual estética de alta calidad. Los fenómenos principales son la transmisión, reflexión y absorción de la luz.

Transmisión, refracción y reflexión de la luz[editar]

La reflexión es el cambio de dirección de un rayo o una onda que ocurre en la superficie de separación entre dos medios, de tal forma que regresa al medio inicial. Ejemplos comunes son la reflexión de la luz, el sonido y las ondas en el agua.

La transmisión de la luz a través de una placa plana de cualquier material depende de la intensidad de la luz que se refleja R y de la que queda absorbida en su interior A.

La intensidad de luz reflejada (IR) es función del ángulo de incidencia (θi) y de refracción (θt), y aplicando la ecuación de Fresnel, para el caso de que la luz incide ┴ a la superficie (θi ≈ θt ≈ 0), se tiene:

donde R es la Reflectancia, RS es la reflectancia cuando la luz está polarizada en el sentido del campo eléctrico, perpendicular al plano del diagrama y RP si el rayo está polarizado en paralelo al plano del diagrama.

A su vez, teniendo en cuenta la ley de Snell:

Siendo n1 y n2 los coeficientes de refracción. Se tiene que:

o bien


Para el caso de los polímeros si el polímero fuera isótropo, óptimamente homogéneo y no absorbiera la luz, el rayo incidente se transmitiría a través del polímero sin pérdida de intensidad. En la realidad, se produce una cierta dispersión que desvía parte de la intensidad lumínica en otras direcciones, además de producirse una cierta absorción, a medida que aumenta la profundidad o espesor del material. Se define como factor de transmisión directa T de un material a la relación entre la intensidad del flujo lumínico no desviado (IT)y la del rayo incidente (I0).

Para materiales incoloros y con poca dispersión, el valor de T disminuye exponencialmente con el espesor X, y, por lo tanto:

==

definiéndose σ como factor de dispersión, que suele medirse mediante ensayos de materiales de 1 mm de espesor.

En la tabla siguiente se muestran valores típicos del factor de transmisión directa, T, así como del factor de dispersión, σ, de algunos polímeros industriales.

Polímero T % σ (m-1)
Poliamida 6.6 0 10000
PP 11 2150
PEDB 45 830
PVC 94 60
PMMA 99.8 1

Aplicación: fabricación de matrices de microlentes y pantallas de fase en sustratos poliméricos de calidad óptica[editar]

1. Introducción[editar]

Con el desarrollo de nuevas técnicas y aplicaciones ópticas se ha producido un incremento en la demanda de componentes ópticos específico. Ejemplos destacados de ellos son las pantallas compensadoras de fase o las matrices de microlentes. Ante esta demanda se han desarrollado varias técnicas para poder acometer las necesidades de fabricación de estos componentes: mordido reactivo, moldeado de fotorresina por fotoescultura, ablación por láser y otras muchas. Inicialmente los elementos ópticos se realizaron en sustrato de vidrio. Posteriormente se comprobó la utilidad de emplear materiales poliméricos con el fin de reducir coste, peso, fragilidad, así como simplificar la tecnología necesaria para su fabricación. Existen distintas alternativas para la fabricación de elementos ópticos en sustratos poliméricos. Una de las más establecidas consiste en la fabricación de un molde sobre un sustrato rígido que permite realizar réplicas del elemento óptico deseado. Este paso normalmente se realiza mediante mordido reactivo. La ventaja que presentan este tipo de moldes es su baja deformabilidad y alta estabilidad. Sin embargo la obtención de este tipo de moldes involucra procesos que no son fácilmente controlables o de difícil implementación, encareciendo así su obtención. Presentamos una técnica sencilla y de bajo coste que permite obtener componentes microópticos sobre sustratos poliméricos. Las ventajas principales de dicha técnica frente a los citados anteriormente serán: sencillez, versatilidad, bajo coste.

2. Proceso de fabricación[editar]

El proceso de fabricación se divide en tres etapas o bloques: fabricación del elemento óptico en fotorresina, creación de un molde intermedio y obtención de réplicas. Estos tres bloques permiten controlar el diseño del elemento óptico deseado, teniendo en cuenta los limites de diseño establecidos por las propiedades fisico-quimicas de la fotorresina. Otra posibilidad que se presenta, y que aumenta la versatilidad del proceso, es partir de un elemento óptico ya existente del cual re quiere obtener una réplica, en cuyo caso el primer paso sería eliminado. Cabe resaltar que el elemento óptico del que se obtiene el molde intermedio no se ve degradado en el proceso de réplica. El primer paso consistirá en la obtención del elemento óptico sobre fotorresina. El proceso que seguimos para ello es el de fotoescultura. Este proceso consiste en impresionar la capa de fotorresina a través de una máscara de grises como si de una película fotográfica se tratará, de forma que aquellas zonas que se ven impresionadas son eliminadas en el proceso de revelado en proporción a su grado de impresión. De esta forma el mapa de intensidades de la máscara se transfiere a la fotorresina como un mapa de alturas. La ventaja de esta técnica es la flexibilidad que presenta, permitiendo fabricar con igual sencillez tanto matrices de microlentes (empleadas en comunicaciones ópticas o sensores de frente de onda, por ejemplo), como pantallas de fase, (usadas para compensación de ametropías de alto orden en exploraciones optométricas, simulación de turbulencias atmosféricas, compensación de aberraciones en dispositivos ópticos, etc.). Una vez obtenido el elemento óptico sobre el sustrato de fotorresina se produce la fabricación de un molde intermedio que permite obtener réplicas en materiales poliméricos. Una opción económica, asequible y que permite una buena resolución es la utilización del Polivinilsiloxano como material para el molde. El proceso de fabricación de éste es sencillo. Básicamente consiste en depositar el material sobre el elemento óptico que queremos replicar, por ejemplo, un elemento óptico en fotorresina, y esperar a que fragüe. Cabe destacar como desventaja principal de este tipo de molde frente a los obtenidos por mordido reactivo, su deformabilidad, lo que transfiere especial relevancia a la etapa posterior, de realización de la réplica. Una vez disponemos del molde se procede a la realización de las réplicas. El tipo de material escogido para el molde nos permite elegir entre un amplio espectro de compuestos poliméricos de calidad óptica,de entre los que destacaremos las resinas epoxi n=1.5370±25*10-4 ,λ=632.8 nm y el polimetacrilato de metilo (PMMA) n=1.4883±5*10-4 λ=632.8 nm. El proceso de réplica consiste en depositar entre un soporte rígido sobre el que se van a obtener las mismas y el molde de polivinilsiloxano el polímero escogido en forma liquida. La aplicación de cierto grado de presión garantiza la correcta transferencia del perfil del molde. Imprecisiones en la magnitud y dirección de dicha presión ocasionará la mala transferencia del perfil del molde al polímero en cuestión una vez curado.

Transparencia en los polímeros[editar]

Se dice que un material es transparente cuando permite la percepción de objetos a través suyo. La transparencia puede expresarse cuantitativamente como la fracción de la intensidad luminosa que se transmite con una desviación inferior a 0.1º, cuando la luz incide perpendicularmente a la superficie. Para que un material presente una alta transparencia es necesario que el índice de refracción del material sea constante en el recorrido de la luz.

Fenómenos influyentes.[editar]

El viaje de la intensidad de la luz a través de un material depende de la naturaleza del material y de su microestructura.

Presencia de esferulitas.[editar]

La presencia de esferulitas o zonas cristalinas que presentan, debido a diferencias de densidades en la propia unidad, índices de refracción diferentes al del resto de material, origina en su superficie un efecto de dispersión de la luz que produce turbidez.
Por este motivo la máxima transparencia se encuentra en los polímeros amorfos, libres de cargas y otras impurezas, como sucede con el PMMA.

Rugosidades en la superficie.[editar]

La existencia de rugosidades en la superficie de los objetos origina una dispersión de la luz que reduce la transparencia.
Esta rugosidad es debida, generalmente, al propio proceso de transformación o fabricación del objeto, y también afecta a su apariencia superficial. Si su superficie exterior es lisa, la mayor parte de la luz se reflejará directamente y el objeto aparecerá brillante; si es rugosa, la luz reflejada será dispersa y su aspecto será mate.

Tratamientos[editar]

Para las esferulitas: Reducción de tamaños de las esferulitas.
Para reducir el tamaño de las esferulitas se suelen aditivar agentes nucleantes que multiplican los gérmenes de cristalización originando esferulitas micrométricas, con lo que la transparencia del material aumenta.

Para las esferulitas y rugosidades superficiales: Estirado bidireccional de los filmes.
Mejora la transparencia de los materiales termoplásticos, al tratar los dos fenómenos anteriores:
- Rompe las esferulitas.
- Orienta los cristales resultantes en planos perpendiculares a la dirección normal a sus superficies exteriores (que es la que sigue la luz cuando se busca la máxima transparencia), a la vez que se eliminan los defectos superficiales.

Transparencias en polímeros cristalinos.[editar]

Los polímeros cristalinos pueden ser también transparentes cuando las esferulitas son más pequeñas que la longitud de onda de la luz incidente, por lo que no se producen las interferencias que originan la turbidez.

Transparencias en polímeros semicristalinos.[editar]

Nos referimos a materiales polímericos con zonas cristalinas y zonas amorfas.
Si la diferencia de los índices de refracción de la fase amorfa y de la fase cristalina es pequeña, la presencia de esferulitas de gran tamaño es compatible con una cierta transparencia.
Esto ocurre, por ejemplo, en el PP.

Otras propiedades ópticas[editar]

Comportamientos ópticos no lineales.[editar]

Recientemente se han detectado comportamientos ópticos no lineales en algunos polímeros transparentes que, estando iluminados intensamente por un haz luminoso, presentan un índice de refracción y de absorción muy distinto a cualquier otro haz luminoso que se haga incidir sobre su superficie en otras direcciones diferentes.
Tal fenómeno, de carácter reversible se justifica para los polímeros de características semiconductoras considerando que el primer haz luminoso excita los electrones deslocalizados por solapamiento de los orbitales a lo largo de la cadena macromolecular de modo que los haces que inciden posteriormente encuentran una estructura electrónica muy alterada, que no responde como lo haría en condiciones normales.

Aplicaciones[editar]

La importancia de este descubrimiento debe considerarse de cara a la posible fabricación de dispositivos ópticos que pudieran dar paso, o no, a la luz a través según estuvieran excitados, o no, en otra dirección por otro rayo de luz que realizase la función de control.
Tales dispositivos, junto con las fibras ópticas, darían paso a sistemas informáticos y de telecomunicación íntegramente ópticos.

Fotoconductividad[editar]

La conductividad de los materiales semiconductores depende del número de electrones de la banda de conducción y también del número de huecos de la banda de valencia. La energía térmica asociada con las vibraciones de red puede excitar a los electrones y generar huecos y/o electrones libres. Como consecuencia de transiciones electrónicas inducidas por fotones en las cuales se absorbe luz, se pueden generar transportadores de carga adicionales; este incremento de conductividad se denomina fotoconductividad. De este modo, cuando se ilumina una muestra de material fotoconductivo, la conductividad aumenta.

Electrocromismo[editar]

El electrocromismo es la propiedad que poseen algunas especies químicas para el cambio de color de forma reversible cuando se les aplica una carga eléctrica.

Un buen ejemplo de material electrocrómico es la polianilina que pueden ser sintetizados por oxidación química o electroquímica de la anilina. Si un electrodo es sumergido en ácido clorhídrico conteniendo una baja concentración de anilina, puede crecer en el electrodo una película de polianilina. De acuerdo con el estado redox, la polianilina puede ser o amarillo pálido o verdinegro sombreado. Otros materiales electrocrómicos para los que se han encontrado aplicaciones tecnológicas son los viológenos y los polyoxotungstatos.

Como el cambio de color es persistente y se necesita energía para realizar un cambio de color, los materiales electrocrómicos se utilizan para controlar las cantidades de luz y de calor que pueden pasar a través de una ventana inteligente, y también se aplican en la industria automotriz para teñir los espejos según las diferentes condiciones de iluminación. Los viológenos se utilizan en combinación con el dióxido de titanio (TiO2) para la fabricación de pantallas digitales más pequeñas. Esta combinación podría llegar a sustituir a las pantallas de cristal líquido ya que el viológeno, (normalmente de un color azul oscuro) contrasta fuertemente con el blanco brillante del titanio, dando así una gran legibilidad a la pantalla.

Aplicaciones[editar]

Ventanas inteligentes

Permiten el control de la intensidad de la luz capaz de penetrar en un espacio cerrado: edificios, coches, aviones, etc. La más utilizada es una estructura de tres capas. La oxidación del polímero provoca un cambio del color (de amarillo claro a azul en polipirrol) e incrementa su reflectividad. La simultánea reducción del oxidante provoca un cambio similar de incoloro a azul (oxido de wolframio). La capa intermedia actúa como un electrolito sólido transparente. Por lo tanto durante la oxidación del polímero la intensidad de luz que atraviesa la ventana desciende y la reflectividad aumenta. Durante la reducción polimérica ocurre el proceso inverso. La intensidad puede ser controlada manualmente o automáticamente mediante la conexión de un suministrador de potencial con un fotomultiplicador a través de un microprocesador y un programa que defina el nivel de intensidad requerido. Cuando anochece la luz no es suficiente para mantener la iluminación adecuada (estando el polímero en estado reducido) se conecta automáticamente la luz eléctrica y se controla la intensidad hasta alcanzarse el nivel adecuado de intensidad.

Espejos inteligentes

Este dispositivo esta basado también en dispositivos electrocrómicos. Trabaja con grandes reflectancias y bajas absorciones. La reducción parcial provoca un incremento en la absorción evitando altas intensidades de reflexión en los espejos retrovisores de los coches.

Filtros ópticos

Un cambio en el estado de oxidación incluye un filtro para un nuevo color. Son necesarios polímeros que pasen a través de diferentes colores bien definidos (anilinas, tiofenos, etc.) o capaces de grandes variaciones de absorción en diferentes zonas del IR

Detección de fraudes

Los metales sintéticos se incorporan ya en muchos alimentos congelados. Ya que al variar la conductividad el polímero no puede seguir el proceso continuo de oxidación-reducción. Debido a que ésta se hace casi nula al aumentar la temperatura debido a la salida de los dopantes (la entrada no es espontánea) el polímero quedará de un color determinado si ha habido fraude, entendiendo por fraude la descongelación durante el almacenaje o manufacturación. Algo que está prohibido por la legislación española.

Pantallas planas y dispositivos de visualización

Ambos dispositivos están basados en propiedades electrocrómicas. Se pueden construir sobre sistemas transparentes o sobre superficies metálicas pulidas (espejos). Las propiedades más importantes son la variación de la definición del color en pequeñas superficies y los tiempos de transición, menores de 0.1 s para pantallas planas.

Luminiscencia[editar]

La luminiscencia es el fenómeno que experimentan algunos materiales capaces de absorber energía y de volver a emitirla en forma de luz visible. Los fotones de luz emitida se generan por transmisiones electrónicas en el sólido. Se absorbe energía al promover un electrón a un estado excitado; se emite luz visible cuando el electrón cae a un estado energético inferior si 1,8eV h 3,1eV.

La luminiscencia se clasifica según el tiempo que dura la emisión de luz después de la absorción. Si la emisión dura menos de un segundo, el fenómeno se llama fluorescencia y si dura más se denomina fosforescencia.

Aplicaciones[editar]

Entre las aplicaciones posibles a este tipo de polímero cabe destacar las aplicaciones para el campo de la señalización de seguridad, tanto la intensidad de la fosfosforescencia, como su duración deberán cumplir los requerimientos que prevalezcan. Otras posibles aplicaciones son elementos decorativos, partes estructurales de otros elementos (manillas de un reloj),...

Efecto fotoeléctrico[editar]

El efecto fotoeléctrico fue descubierto y descrito por Heinrich Hertz en 1887, al observar que el arco que salta entre dos electrodos conectados a alta tensión alcanza distancias mayores cuando se ilumina con luz ultravioleta que cuando se deja en la oscuridad. La explicación teórica fue hecha por Albert Einstein, quien publicó en 1905 el revolucionario artículo “Heurística de la generación y conversión de la luz”, basando su formulación de la fotoelectricidad en una extensión del trabajo sobre los cuantos de Max Planck. Más tarde Robert Andrews Millikan pasó diez años experimentando para demostrar que la teoría de Einstein no era correcta, para finalmente concluir que sí lo era. Eso permitió que Einstein y Millikan fueran condecorados con premios Nobel en 1921 y 1923, respectivamente.

Efectos electro-ópticos[editar]

Se llama Efecto eletroóptico a la variación que sufre el índice de refracción de un medio al aplicarle un campo eléctrico. La aplicación de un campo eléctrico sobre la materia causa la dislocación de las cargas que en ella existen, produciendo dipolos o reorientando los ya existentes. En cualquier caso, el campo eléctrico induce en el material una anisotropía o modifica la que pudiera existir anteriormente. En concreto, la aplicación de un campo estático modifica el tensor dieléctrico y con ello los índices de refracción, y, por tanto, elipsoide de los índices que es quien define el tipo de anisotropía en el medio. Si el campo aplicado es oscilante, se pueden producir en el medio, aparte de la perturbación de la anisotropía óptica, resonancias mecánicas sincronizadas con los modos mecánicos del sólido.

Fotorefractividad[editar]

El efecto fotorrefractivo consiste en un cambio reversible del índice de refracción, bajo iluminación no uniforme, que se presenta en materiales fotoconductores y que poseen efecto electro-óptico lineal

Absorción de la luz y color[editar]

La absorción de la luz o de cualquier otra radiación es, generalmente, selectiva en los materiales plásticos. La energía electromagnética asociada a una determinada longitud de onda que se absorbe en un plástico, lo hace aumentando el nivel energético de ciertos electrones localizados en determinados grupos atómicos. Este fenómeno produce dos efectos distintos: por una parte, el efecto del color y, por otra, el de la fotodegradación.

Diferentes colores / opacidad y transparencia[editar]

  • Negro: cuando la luz es casi totalmente absorbida por el material.
  • Coloreado y transparente: cuando solo una parte de la luz se absorbe, y el resto se transmite sin dispersarse (con el color correspondiente a las longitudes de onda no absorbidas).
  • Coloreado y opaco: cuando la fracción de luz no absorbida se dispersa íntegramente sin llegar a transmitirse.

¿Cómo se puede proporcionar colores a plásticos que son generalmente incoloros, sin altear la transparencia?[editar]

  • Se deben incorporar aditivos denominados tintes que absorban las radiaciones precisas del espectro visible, dejando pasar el resto.
  • Es necesario que los tintes sean compatibles con el polímero para no reducir la transparencia.

Si queremos proporcionar color y opacidad: los aditivos deben dar la absorción de las radiaciones del espectro visible (radiaciones que corresponden al color que queremos) y también aumentar la reflexión y la dispersión de la luz.

Su índice de refracción tiene que ser mucho mayor que el del polímero, y su tamaño mayor que la longitud de onda de esas radiaciones. Tales aditivos se llaman Pigmentos.

Los pigmentos[editar]

  • Con un tamaño del orden de 1 μm, los pigmentos producen númerosas dispersiones de la luz, aumentando el factor dispersante σ. Además, a poca distancia de la superficie, el factor de transmisión directa (T) se anula prácticamente.
  • Como se puede ver en la figura siguiente, la eficacia en la dispersión está relacionada con el tamaño de la partícula de pigmento. Cuando el tamaño disminuye, σ aumenta; Pero si el tamaño disminuye debajo de la longitud de onda de la luz, se pierde el efecto dispersante.

Uso simultaneo de tintes y de pigmentos blancos[editar]

Ambos van a jugar papeles diferentes:

- Los tintes van a proporcionar a los plásticos colores muy luminosos.
- Los pigmentos blancos no absorben ningún color, pero producen un efecto dispersante, devolviendo la luz a la superficie.

Ejemplo :

Tinte: el carbonado cálcico. nD = 1.63

Pigmentos: dióxido de titanio TiO2. nD = 2.76

nD(TiO2) nD(carbonado) = el TiO2 será mucho más eficaz que el carbonado cálcico.

Fotodegradación[editar]

El proceso de fotodegradación ocurre como consecuencia de la absorción de la energía radiante luminosa por las estructuras químicas que forman los polímeros. Se produce una degradación, mayor cuanto menor es la longitud de onda. Esto produce ciertos efectos como fragilidad y decoloración superficial, entre otros defectos más difícilmente observables (aumento de pérdidas dieléctricas, etc.).En la Figura 1 podemos ver el espectro de la radiación.

Figura 1: Imagen del espectro de la radiación

El parámetro que determina el daño que una radiación de una longitud de onda pueda causar en un polímero es la frecuencia de absorción de los enlaces existentes entre los átomos de su molécula. Cada tipo de enlace tiene una longitud de onda determinada en la cual se produce este efecto de degradación. Por ejemplo el enlace covalente C-C es capaz de absorber radiación a 1950, 2300 y 2500 Å mientras que un enlace C=O lo hace a 1870, 2800 y 3200 Å.

Los polímeros son especialmente sensibles al daño por radiación ultravioleta. Un único fotón ultravioleta tiene energía suficiente para romper un enlace simple C-C en muchos polímeros de cadena lineal. Los enlaces rotos sirven como reacción para las reacciones de oxidación. Por lo tanto la fotodegradación de los polímeros es mucho más importante por efecto de la radiación ultravioleta que por la luz visible. Sin embargo, la luz visible induce un proceso irreversible de oxidación, potenciado por la presencia de óxido de nitrógeno, la acción hidrolizante de la lluvia ácida y de la actividad microbiana, conjuntamente.

La ruptura de enlaces covalentes debida a la absorción de una radiación (radiolisis) origina radicales libres que, entre otras posibilidades, o bien dan lugar a la abertura de la cadena macromolecular por debilitamiento del enlace C-C en la posición β (fisión β, característica de las reacciones químicas de “cracking” térmico) con formación de una α-olefina y un nuevo radical primario, o bien proporcionan reticulaciones entre distinta macromoléculas contiguas (efecto similar al de la vulcanización o de curado, propio de los elastómeros y termoendurecibles, respectivamente). En cualquier caso, la estructura del material original se altera, cambian sus propiedades mecánicas y varía su comportamiento frente a los agentes químicos.

En la industria se aprovecha el efecto reticulante de las radiaciones mediante métodos controlados, para preparar elastómeros a partir de materiales lineales o termoplásticos como por ejemplo la vulcanización del poliisobutileno en ausencia total de butadieno o de copolímeros etileno-pripileno. También en la fotolitografía de circuitos impresos se utilizan polímeros fotosensibles que se insolubilizan y fijan el sustrato cuando reticulan al ser iluminados por rayos láser.

Cuando el fenómeno de la degradación es deseado, se puede provocar aumentando artificialmente la presencia de algunos grupos funcionales, como por ejemplo el epoxi, consiguiendo una mayor susceptibilidad ante la fotodegradación. Esto se logra a través de modificaciones estructurales incorporadas a la síntesis del polímero. Por ejemplo, el polietileno puede volverse fotosensible a través de la introducción de los grupos carbonilos en la cadena polimérica.

Para evitar el efecto perjudicial de la luz y de radiaciones ultravioletas, especialmente en los elastómeros (en los que existen dobles enlaces 1.4, que absorben con facilidad energía de la luz visible) se adicionan pigmentos absorbentes (negro de humo, por ejemplo) o cargas que absorben las radiaciones en las proximidades de la superficie, protegiendo así el interior. Cuando se trata de plásticos y se quiere mantener su transparencia, se usan absorbedores de UV, es decir, aditivos moleculares, que al recibir la luz ultravioleta, se convierten en otras sustancias, transformando la energía recibida en calor.

Otros aditivos estabilizadores a bajas temperaturas son los compuestos organometálicos a base de níquel, que actúan desactivando los átomos o grupos atómicos que hayan llegado a ser excitados. Los antioxidantes propios para altas temperaturas de proceso también son efectivos como aditivos que previenen el envejecimiento.

La fotodegradación de los plásticos es útil para productos agrícolas y para la basura que queda en la superficie. De todas formas, con respecto a las aplicaciones en agricultura, hay cierta preocupación por los efectos de los productos formados por la fotodegradación del material que quedan en el suelo. Si bien algunos sostienen que éstos se biodegradan, no hay datos experimentales de que eso ocurra en un tiempo razonable al aire libre.


Enlaces externos[editar]

http://en.wikipedia.org/wiki/Plastic_optical_fiber (página de fibra óptica polimérica de wikipedia en inglés)
http://www.neoteo.com/tejados-que-cambian-de-color.neo (artículo sobre tejados que cambian de color según la temperatura)
http://www.automation.siemens.com/mcms/industrial-communication/es/ie/sistema-de-cableado/cables-de-fibra-optica-pof-y-pcf/Pages/fiber-optic-cable.aspx (página de Siemens sobre su fibra óptica polimérica)
http://www.pofto.org/home/ (enlace a Plastic Optical Fiber Trade Organization)
http://alexandria.tue.nl/extra2/200613098.pdf (pdf sobre discrete multitone modulation for short-range optical communications)
http://ammtiac.alionscience.com/pdf/1999MaterialEase8.pdf (pdf sobre seleción de plásticos para aplicaciones ópticas)
http://www.fis.cinvestav.mx/~smcsyv/supyvac/16_4/SV1641403.PDF (Caracterización de los polímeros fotorrefractivos basados en poly(N-vinylcarbazole) mediante técnicas de las rejillas dinámicas)