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El silencio que nunca callará


Esa mañana del 06/08/1945 la vida de medio millón de seres humanos se va, medio millón de seres humanos se desintegran esa mañana. La radiación de la bomba deja a cientos de niños deformes Los bombardeos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki fueron por ordenados por, Harry Truman Presidente de los estados unidos, contra el imperio de Japón. Los se efectuaron el 06 de Agosto de 1945,y se pusieron el punto final a la segunda guerra mundial llamada little boy fue soltada sobre Hiroshima el Lunes 06 de Agosto de 1945 , seguida por la detonación de la bomba fat man el jueves 09 de Agosto sobre Nagasaki. Hasta la fecha estos bombardeos constituyen los únicos ataques nucleares de la historia. Se estima que hacia finales de 1945, las bombas habían matado a 140.000 personas en Hiroshima y 80.000 en Nagasaki, aunque sólo la mitad había fallecido los días de los bombardeos. Entre las víctimas, del 15 al 20% murieron por lesiones o enfermedades atribuidas al envenenamiento de radiación. Desde entonces, algunas otras personas han fallecido de leucemia (231 casos observados) y distintos cánceres (334 observados) atribuidos a la exposición a la radiación liberada por las bombas. En ambas ciudades, la gran mayoría de las muertes fueron de civiles. Seis días después de la detonación sobre Nagasaki, el 15 de agosto ,Japón ,anuncio su rendición incondicional frente a los aliados, haciéndose formal el 2 de septiembre con la firma del acta de capitulación .Con la rendición de Japón concluyo la guerra del pacifico y por lo tanto , la segunda guerra mundial. Al finalizar la guerra, Japón fue ocupado por fuerzas aliadas lideradas por los Estados Unidos con contribuciones de Australia , la India británica, el Reino Unidos ,nueva Zelanda , además de que adoptó los Tres principios no nucleares , lo que prohibía a Japón tener armamento nuclear.

La vida de todo Hiroshima y Nagasaki, cambiara para siempre.


La preparación de la bomba


Antiguo ICBM del tipo Titán II, en servicio con la fuerza aérea entre 1962 y 1986. La guerra nuclear es un tipo de guerra que se llevaría a cabo mediante el empleo de armas nucleares, una clase de arma de destrucción masiva. Puede tratarse de una guerra nuclear limitada o una guerra nuclear total. Este tipo de conflagración tiene sus propias teorías, estrategias, tácticas y conceptos, distintos de los de la guerra, que han ido variando a lo largo de las décadas. Puede librarse en la tierra, el mar, el aire, el espacio e incluso en el subsuelo, a distintas escalas, con medios muy diferentes. Se ha postulado que, en una guerra nuclear total, la radiación y el cambio climático que ésta produciría dejarían la atmósfera de la Tierra muy afectada y posiblemente la especie humana y el resto de seres vivos del mundo sufrirían los efectos de un invierno nuclear. Los supervivientes deberían realizar la reconstrucción de las infraestructuras del planeta en unas condiciones muy difíciles. La flora y la fauna serían afectadas por múltiples mutaciones. Hasta el momento, el único ataque con armas nucleares de la historia ha sido unilateral y se ha efectuado en el bombardeo estratégico de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki por parte de los Estados Unidos, que condujeron a finalizar la Segunda Guerra Mundial. Estas dos bombas causaron en torno a 200.000 muertes y un número aún mayor de heridos y afectados, la mayoría civiles. A pesar de ello, el escaso número y reducida potencia de estas armas primitivas no permiten colegir los resultados de una guerra nuclear a gran escala con armamento contemporáneo. Algunos autores apuntan que una guerra nuclear a gran escala equivaldría a un evento ligado a la extinción. Sin llegar a este extremo, existen pocas dudas sobre su capacidad para aniquilar pueblos, naciones y modelos de civilización enteros, con cientos e incluso miles de millones de bajas. La posibilidad de una destrucción completa de la civilización humana como consecuencia de la guerra nuclear inspiró también el movimiento. pacifista contemporáneo, a partir de los trabajos del Comité de Emergencia de los Científicos Atómicos, compuesto por numerosas personalidades que habían participado en el desarrollo de las primeras armas de este tipo y eran plenamente conscientes de sus posibilidades aniquiladoras. Entre estos, se contaban Albert Einstein, Harold C. Urey, Linus Pauling y Leó Szilárd. Debido a su enorme poder devastador, las armas nucleares han sido frecuentemente objeto de numerosos tratados y negociaciones internacionales, y están sujetas a regímenes de vigilancia, protección e inspección especiales. La guerra nuclear es un recurso utilizado comúnmente en la literatura de ciencia ficción que se puso de moda durante la guerra fría debido a la tensión entre las dos superpotencias, ambas poseedoras de armas nucleares, lo que derivó en multitud de relatos en los cuales las armas nucleares y sus efectos eran las protagonistas. La aparente inevitabilidad de este conflicto en caso de un enfrentamiento entre grandes potencias ha conducido a muchas personas a considerar que guerra nuclear y la tercera guerra mundial son sinónimos en la práctica. La guerra nuclear ha inspirado también a numerosos autores y artistas como símbolo del mal, el abuso de la razón de estado, la violencia, la muerte o la destrucción absolutos. Explosión nuclear en Nagasaki (9 de agosto de 1945). Foto tomada desde uno de los B-29 que efectuaron el ataque. Artículo principal: Historia de las armas nucleares El siglo XX trajo consigo la Teoría de la Relatividad y el descubrimiento de la Física Atómica, lo que permitió postular vías para obtener energía del núcleo del átomo. El día 12 de septiembre de 1933, seis años antes del descubrimiento de la fisión y sólo siete meses después del descubrimiento del neutrón, el físico húngaro Leó Szilárd descubrió que era posible liberar grandes cantidades de energía mediante reacciones neutrónicas en cadena. El 4 de julio de 1934, Szilárd solicitó la patente de una bomba atómica donde no sólo describía esta reacción en cadena neutrónica, sino también el concepto esencial de masa critica. La patente le fue concedida, lo cual convierte a Leó Szilárd en el inventor de la bomba atómica. En noviembre de 1938, la física alemana Lise Meitner logró identificar trazas de bario en una muestra de uranio. La presencia de este elemento sólo se pudo explicar asumiendo que se había producido una fisión nuclear. El descubrimiento se le adjudicó a Otto Hahn. En enero de 1939, Niels Henrik David Bohr redescubriría la fisión en los estados Unidos. El físico teórico Julius Robert H. Oppenheimer, tres días después de leer la conferencia de Bohr, se dio cuenta de que la fisión del átomo produciría un exceso de neutrones utilizable para construir la bomba concebida por Szilárd. El proyecto Manhattan: Hiroshima y Nagasaki A inicios de la Segunda Guerra Mundial, por tanto, muchos científicos y gobiernos eran conscientes de la posibilidad de crear un arma nuclear. Sin embargo, sólo Alemania y Estados Unidos estaban en condiciones de embarcarse en el proyecto con seriedad. Desde el principio, el programa alemán estuvo plagado de dificultades, limitaciones y errores, probablemente por la ausencia de una percepción teórica clara sobre sus posibilidades. Estados Unidos, en cambio, contaba con los recursos industriales y los mejores cerebros de su tiempo: Albert Einstein, Leo Szilárd, Robert Oppenheimer, Enrico Fermi, Arthur Compton y muchos más. Eso les permitió iniciar en secreto el monumental Proyecto Manhattan, con el objeto de construir bombas atómicas que les otorgaran una ventaja decisiva en la Segunda Guerra Mundial. El Proyecto Manhattan les permitió fabricar al menos tres núcleos experimentales de uranio y plutonio, pesados y primitivos. El primero de ellos, denominado simplemente The Gadght (el dispositivo), fue detonado en el Desierto Jornada del Muerto de Nuevo México (Estados Unidos continentales), a las 05:29:45 del 16 de julio de 1945 (hora local). Se trataba de un arma de fisión de plutonio de 19 kt de potencia. Fue la primera detonación nuclear producida por la especie humana. Poco después, los días 6 y 9 de agosto de 1945, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos lanzó desde bombarderos B-29 sendas bombas atómicas sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki. La primera era una bomba por disparo de uranio de unos 15 kt, llamada Little Boy, y la segunda funcionaba por implosión de plutonio bajo el nombre Fat Man, con unos 25 kt de potencia. Esto equivale a la vigésima parte de la potencia de las armas nucleares actuales, y una milésima de las más potentes desarrolladas durante la Guerra Fría. Ambas ciudades resultaron aniquiladas instantáneamente, con un saldo aproximado de entre 150.000 y 220.000 muertos, la gran mayoría civiles. Un número indeterminado de personas fallecieron con posterioridad debido a sus heridas y a los efectos de la radiación. Se ha producido un elevado número de mutaciones en bebés, durante varias generaciones. Estos hechos, que constituyen el primer y hasta ahora único uso de armas nucleares en un conflicto real, precipitaron la capitulación de Japón y el fin de la Segunda Guerra Mundial. Preparativos para la Guerra Termonuclear Total El evidente poder que otorgaban estas armas inició una enorme carrera de armamentos entre las potencias que ya se adivinaban enfrentadas en la Guerra Fría, tanto con respecto a las armas atómicas en sí mismas como a los vectores de lanzamiento que permiten llevarlas hasta sus blancos y los medios técnicos y humanos extensivos, necesarios para operarlas eficazmente. La Unión Soviética, que venía siguiendo muy estrechamente el Proyecto Manhattan desde al menos 1943 y había desarrollado ya sus propias investigaciones en el Instituto Kurchatov, logró detonar una réplica de la bomba de Nagasaki ("Joe 1") en el polígono de Semipalatinsk, en la mañana del 29 de agosto de 1949. Sin embargo, la URSS desarrollaba paralelamente un arma de diseño totalmente propio ("Joe 2") que detonó el 24 de septiembre de 1951, liberando 38 Kt. La Guerra Fría Nuclear había comenzado. Les siguieron el Reino Unido el 3 de octubre de 1952 ("Operación Hurricane"),Francia el 13 de febrero de 1960 ("Gerboise Bleue") y China, el 16 de octubre de 1964 ("Dispositivo 596"). Simultáneamente a estos acontecimientos, se había vuelto evidente que existía una manera de desarrollar armas con potencias mayores por muchos órdenes de magnitud: la fusión nuclear, que imita las reacciones energéticas de las estrellas. Mediante una segunda fase compuesta de isótopos del hidrógeno y el litio, Estados Unidos logró hacer estallar la primera arma termonuclear o bomba de hidrógeno el 1 de noviembre de 1952 ("Operación Ivy", Islas Marshall). Les siguió la Unión Soviética menos de un año después, primero con una bomba de fusión parcial ("Joe 4", 12 de agosto de 1953) y luego con una de fusión completa. A diferencia de las armas norteamericanas, estas primeras armas rusas de fusión eran utilizables militarmente, no meros dispositivos experimentales. Estados Unidos no tendría un arma de fusión militarizable hasta 1954. Paralelamente, se libraba otra batalla entre las superpotencias: la carrera espacial. Además de sus aplicaciones civiles y científicas, a nadie se le escapó que la disponibilidad de grandes cohetes espaciales permitiría también desarrollar misiles pesados de alcance intercontinental, muy superiores a los bombarderos aéreos utilizados hasta entonces e imposibles de derribar. Generalmente inspirados en la V2 alemana de la Segunda Guerra Mundial, estos misiles otorgarían el poder de librar gran número de armas nucleares contra blancos remotos, situados en otros continentes. La posibilidad de lanzar bombas atómicas con cohetes había sido evidente desde el principio, pero no se disponía de vectores grandes y fiables para hacerlo con eficacia. R-7 8K72 Vostok exhibido en el Centro Pan ruso de Exposiciones, variante civil del primer misil balístico intercontinental. El primer misil balístico intercontinental verdadero fue el Cohete R-7 soviético (llamado en Occidente SS-6 Sapwood), una variante del mismo propulsor utilizado para lanzar el Spútnik, la primera nave espacial en órbita. Podía lanzar una bomba de 3 MT a 8.800 km de distancia, lo que le permitía alcanzar los Estados Unidos continentales, Europa y la mayor parte del Hemisferio Norte. Esta variante militar se probó por primera vez el 15 de diciembre de 1959. Pronto les siguieron los Titán norteamericanos de 9 MT. Por primera vez en la historia humana, era posible llevar la devastación más absoluta al corazón del enemigo. La consciencia de este hecho significó profundas transformaciones en la mentalidad política y social, por lo general pesimista y ominosa, y dio lugar a numerosas novedades culturales y en la civilización. Militarmente, las armas nucleares adquirieron un carácter igualador que impedía a cualquier potencia iniciar una guerra contra la otra, sobre todo desde que su número y prestaciones garantizaron la destrucción mutua asegurada. Hubo que crear nuevos conceptos, teorías, tácticas y estrategias para esta arma radicalmente distinta, así como formar a generaciones de técnicos y soldados, y desplegar numerosos equipos avanzados (desde radares y satélites hasta sistemas novedosos demando, control, comunicaciones e inteligencia) para poderlas usar eficientemente. Esto estimuló el desarrollo de numerosas invenciones, entre las que cabe incluir Internet (que se deriva de ARPANET, una red que contaba entre sus capacidades la de ser especialmente resistente a un ataque nuclear limitado, aunque no fuera su característica esencial). La aparente inminencia de una guerra nuclear dio alas para la creación del movimiento pacifista contemporáneo, iniciado por los propios científicos atómicos, más conscientes que los demás de sus riesgos. Durante toda la Guerra Fría ambas potencias y otras menores se amenazaron con decenas de miles de armas nucleares prestas para disparar, según un concepto denominado overkil que garantizaba la destrucción total del enemigo decenas de veces. Hubo varias ocasiones en que estuvieron a minutos de ser lanzadas, debido a errores o situaciones conflictivas, la más conocida de las cuales es la Crisis de los misiles de Cuba. Sin embargo, no fue la única, ni la más grave. Generalmente se considera que el más peligroso de todos los incidentes sucedió en el entorno de las maniobras de la OTAN "Able Archer 83", diseñadas en un contexto de operaciones psicológicas contra la Unión Soviética, que fueron percibidas por los dirigentes de este país como una amenaza directa real. Esto llevó a las fuerzas nucleares soviéticas al estado de máxima alerta durante semanas, mientras en Occidente se tenía una falsa impresión de tranquilidad, por lo que incluso un incidente menor podría haber disparado la respuesta nuclear. Poco antes había sucedido el Incidente del equinoccio de otoño, donde las fuerzas nucleares soviéticas pudieron estar a escasos minutos del lanzamiento, lo que contribuyó a tensar la situación aún más. Situación actual Este grado de peligro y tensión dio lugar a numerosos tratados, tratando de limitar su despliegue y efectos. El primero de todos ellos fue el Tratado de prohibición parcial de ensayos nucleares (1963), por el que terminaron las pruebas nucleares atmosféricas. Le siguió el polémico Tratado de No Proliferación Nuclear (1968), que restringe la disponibilidad de armas nucleares a los países que ya las tenían en esas fechas. Más relevantes fueron los Acuerdos SALT de los años 1970 entre las principales superpotencias, así como el Tratado INF. Ambos limitaban el número de lanzadores y cabezas; este es el inicio en la práctica del desarme nuclear. Al finalizar la Guerra Fría y reducirse por tanto el grado de confrontación entre las superpotencias, se implementó el tratado START I (1991); esto redujo finalmente el número real de cabezas en un plan de desarme que culminaría en 2001, con unas 6.000 ojivas desplegadas. Sin embargo, la denuncia norteamericana del Tratado sobre Misiles Anti-Balísticos de 1972 impidió la ratificación por parte rusa del tratado START II (1993), que habría reducido esta cifra a 2.000 cabezas en 2012. También bloqueó la negociación del START III. Posteriormente, el Tratado de Reducciones de Ofensivas Estratégicas (SORT) de 2003 propuso un objetivo muy difuminado y del que cualquiera de las partes puede retirarse en cualquier momento. Aunque el número de armas nucleares listas para disparar y su nivel de alerta ha descendido considerablemente, éstas siguen conformando la columna vertebral y primera garantía de seguridad en muchos países industrializados del mundo. Tales reducciones se han traducido en un "olvido" social de esta amenaza mientras se favorecía el temor hipotético de que tales armas acaben en poder de grupos terroristas, sobre todo desde algunos gobiernos y medios de comunicación. Si bien el peligro de guerra nuclear entre naciones persiste gravemente, existen serias dudas sobre las posibilidades reales de un grupo terrorista para hacerse con un arma atómica. Además de la dificultad para apoderarse de componentes esenciales de la misma, o de un arma completa, se trata de un sistema tecnológicamente complejo con exigencias de mantenimiento y operación poco compatibles con la naturaleza clandestina e irregular de las organizaciones terroristas. Sólo la reposición y reforja de los componentes radiactivos —que van decayendo conforme avanza su vida media— requieren una infraestructura tecnológica e industrial únicamente al alcance de Estados o grandes corporaciones privadas. El resultado es que nunca se ha detectado un arma nuclear o componentes sustanciales de la misma en manos de un grupo terrorista, ni tampoco la voluntad clara de poseerlas. Vehículo lanzador del ICBM ruso Tópol, Moscú,2008. Un arma nuclear es un explosivo de alta energía, que obtiene la misma mediante la fisión o fusión del núcleo atómico. Para la fisión, se utilizan átomos pesados como el uranio o plutonio, y para la fusión átomos muy ligeros como ciertos isótopos del hidrógeno (deuterio y tritio) y el litio. Se trata de un uso militar de la energía nuclear. Su característica fundamental radica en la posibilidad de liberar una potencia explosiva equivalente a miles o millones de toneladas de TNT con un dispositivo de pocos kilogramos de peso, fácilmente militarizable. No existe ningún material estructural en el universo conocido capaz de resistir el impacto térmico, mecánico y radiológico de una detonación nuclear a corta distancia. Una carga nuclear de potencia común, adecuadamente ubicada en las proximidades del blanco, desintegrará cualquier objetivo civil o militar y causará enormes daños y mortandad en los alrededores, incluso a kilómetros de distancia. Por esta razón, las armas nucleares se consideran el máximo exponente de las armas de destrucción masiva. Tecnológicamente, las armas nucleares se dividen en bombas atómicas o de fisión, por un lado, y bombas de hidrógeno, armas termonucleares o de fusión, por otro: • Las bombas atómicas o de fisión son dispositivos que fragmentan átomos pesados de uranio o plutonio mediante una reacción en cadena ultrarrápida. La fisión es un proceso exotérmico que libera cantidades sustanciales de energía, mucho mayor que en las reacciones químicas de los explosivos convencionales. Esta energía escapa en forma de radiación gamma y energía cinética de los fragmentos del núcleo, calentando así rápidamente la materia que se encuentre alrededor. Esta materia (por ejemplo, el aire), al dilatarse, provoca una poderosa onda de choque a alta temperatura. El material fisible idóneo es el plutonio-239, y la técnica más corriente es la implosión geométrica. • Las bombas de hidrógeno, armas termonucleares o de fusión constan de dos o más etapas. La primera de ellas (primario) utiliza una pequeña bomba atómica para iniciar un proceso de fusión nuclear de los núcleos de átomos ligeros de hidrógeno y litio que se encuentran en la segunda (secundario). Este proceso es análogo al que se da en los soles, y se ha definido como encender una estrella sobre una ciudad. La diferencia de masa entre los núcleos componentes del secundario y el resultante (normalmente, helio y berilio o nuevos isótopos de litio y tritio, que realimentan la reacción) se transforma íntegramente en energía, según la conocida fórmula E = mc². Algunas de estas reacciones, como la de deuterio + litio-6, se cuentan entre las más energéticas del universo conocido, sólo por debajo de la reacción materia-antimateria. Una carga de fusión puede producir temperaturas locales equivalentes entre 20 y 400 millones de grados centígrados, más que en el núcleo del Sol y muchos órdenes de magnitud por encima de cualquier posible rango de estabilidad de la materia. La mayoría de armas atómicas modernas son termonucleares de potencia variable, pues la tecnología de fusión pesa menos y aporta mayor seguridad, economía y flexibilidad. Esta flexibilidad incluye poder graduar la potencia explosiva de la bomba a voluntad, variando la presencia de tritio en el secundario. También permiten elegir, al menos en parte, el tipo de energía producido por el arma. Prueba de los vehículos de reentrada MIRV del cancelado ICBM norteamericano LGM-118A Peace Keeper, 8 disparados desde un solo misil (podía llevar 10). Cada traza indica el descenso de una cabeza de ataque, y cada una tenía una potencia comparable a 25 bombas como la de Hiroshima. En la actualidad, hay en servicio armas similares. Normalmente, al hablar de armas nucleares nos referimos tanto a estos explosivos atómicos como a los medios utilizados para llevarlos hasta su blanco, y generalmente también a los medios de apoyo para lograrlo. Así, entendemos las armas nucleares como un sistema integrado complejo, científico, industrial, militar y humano, que culmina cuando el blanco es alcanzado por una explosión nuclear. Entre estos medios, cabe destacar de manera significativa los vectores de lanzamiento: la llamada tríada nuclear. Clasificándolas por estos lanzadores, pues, las armas nucleares suelen dividirse en: • Armas nucleares con base en tierra. Se trata de cohetes, normalmente guiados, con diversos alcances y capacidades, operados desde tierra firme en plataformas fijas o móviles. Los conocidos misiles balísticos intercontinentales (ICBM) pertenecen a esta categoría, pero también otros proyectiles de menor alcance para su uso táctico en el campo de batalla, incluso disparados desde piezas de artillería. Estos vectores se tienden a considerar, en general, como una forma de artillería terrestre súper pesada. Los ICBM son verdaderos cohetes espaciales, que vuelan fuera de la atmósfera de la Tierra y pueden recorrer miles de kilómetros en pocos minutos. Algunos de ellos pueden lanzar varias ojivas MIRV simultáneamente, con un explosivo nuclear cada una, utilizando un solo vector. • Armas nucleares con base en el mar. Se trata de cohetes similares a los que tienen base en tierra, pero que se lanzan desde plataformas navales de superficie o submarinas. Esto les aporta una capacidad de maniobra y ocultación generalmente superior a los misiles con base en tierra, pero también puede exponerlos a riesgos superiores. Los misiles balísticos de lanzamiento submarino (SLBM, un ICBM naval) pertenecen a esta categoría, así como ciertos torpedos, misiles de crucero y otros misiles más generalistas para guerra naval. Algunos de estos vectores se suelen considerar como una forma de artillería naval súper pesada. Al igual que los ICBM, los SLBM viajan por el espacio y pueden atravesar continentes en menos de treinta minutos, así como lanzar cabezas MIRV múltiples. • Armas nucleares de lanzamiento aéreo, que suelen ser bombas de aviación o misiles de crucero o de otros tipos lanzables desde aeronaves en vuelo (normalmente, bombarderos supersónicos). Se considera una forma más arriesgada y lenta de liberar armas nucleares, debido a la posibilidad de que los aviones sean derribados y a la inherente lentitud comparativa de los proyectiles atmosféricos; pero también un método más flexible y adaptativo. Existen otros lanzadores posibles, prohibidos por tratado, como los sistemas de bombardeo orbital fraccional (FOBS), desde satélites artificiales que pueden iniciar el ataque por sorpresa aproximándose por cualquier ángulo y trayectoria. Pruebas para proteger un Boeing 747 de mando contraataque de pulso electromagnético de gran altitud (HEMP). El HEMP tiene la capacidad de destruir todos los equipos eléctricos y electrónicos que carezcan de protección especial en miles de kilómetros a la redonda. Armas nucleares de propósito especial Además, se han producido armas nucleares de propósito especial, como las siguientes: • La bomba de neutrones, también llamada bomba N, bomba de radiación directa incrementada, bomba de fisión-fusión o bomba de radiación forzada, cuyo objetivo es causar una mayor mortandad directa por irradiación incrementada contra los seres vivos, con una menor destrucción de los objetos inertes. Este tipo de arma fue objeto de grandes polémicas durante la Guerra Fría, debido a la percibida indignidad moral de matar a grandes cantidades de personas y otros seres vivos mientras se protegen los bienes materiales. La bomba de pulso electromagnético, también llamada bomba E, HEMP o bomba del arco iris debido a las auroras boreales artificiales que induce. Se trata de una explosión en el espacio exterior que, por efecto Compton de electrones, degrada o disloca los sistemas eléctricos y electrónicos a escala continental. Por su capacidad de paralizar instantáneamente las sociedades atacadas, se considera que estas armas constituirían el compás de apertura de una guerra nuclear. • La bomba de oscurecimiento o iónica, que detona en las capas superiores de la atmósfera para bloquear por ionización electromagnética las señales radioeléctricas de los sistemas de comunicaciones y teledetección, con el objeto de dislocar la defensa enemiga y las guías de sus sistemas antimisil. • La bomba radiológica o bomba sucia, para causar gran mortandad mediante la diseminación de grandes cantidades de radiación contra las personas o sus fuentes de alimentos y agua potable. Considerada en general un arma barata y de baja tecnología para hipotéticos terroristas nucleares, sus versiones de alta tecnología, utilizadas por las potencias, podrían incrementar enormemente los efectos demográficos de un arma nuclear. Se ha postulado una llamada bomba ultravioleta con objeto de esterilizar los pastos y campos de cultivo, cuyo grado de realización en la práctica es desconocido. Leo Szilard propuso también una bomba de cobalto o bomba del juicio final, capaz de diseminar dosis letales de radiación en áreas enormes o incluso en toda la Tierra. Equipos necesarios para librar una guerra nuclear Otros equipos imprescindibles para librar con eficacia una guerra nuclear son: • Una infraestructura científica, industrial, humana y tecnológica suficiente y capaz. • Medios de teledetección de largo alcance y alerta temprana con base en tierra, mar, aire y espacio. • Un sistema de mando, control, comunicaciones e inteligencia concebido a tal efecto. • Medios convencionales suficientes para la logística y defensa del sistema de guerra nuclear. • Una cultura militar, social y política idónea. Modelos actuales más relevantes de armas nucleares estratégicas Existen muchos tipos de armas nucleares. Entre las más relevantes actualmente se encuentran: • Los ICBM Tópol, Tópol M y RS-24 (Rusia); LGM-3 Minuteman (Estados Unidos); DF-31 y DF-5 (China). • Los misiles de alcance medio Agni (India); Ghauri y Shaheen (Pakistán); y Jericó (Israel). • Los SLBM de lanzamiento submarino Triden II D5 (Estados Unidos y Reino Unido); R-39 y Bulava (Rusia); y M-45 SLBM (Francia). • Los misiles de crucero de medio alcance BGM-109 Tomahawk (Estados Unidos y Reino Unido); y Raduga Kh-55 (Rusia), que pueden ir equipados con cabezas convencionales o nucleares. Sistemas de protección antimisiles Se ha planteado la posibilidad de crear sistemas antimisil para detener un ataque nuclear mientras se produce, el más conocido de los cuales fue la Guerra de las Galaxias de EE. UU. Sin embargo, el único sistema antibalístico que realmente ha llegado a estar operativo es el Sistema de Defensa de Moscú. Actualmente, los Estados Unidos tratan de desplegar un escudo antimisiles más limitado. Existen serias dudas sobre la posibilidad de crear un escudo antimisiles eficaz. Rara vez un sistema antimisil ha logrado derribar un misil en una batalla real, al tratarse de una maniobra tecnológicamente muy crítica y con poco tiempo de preaviso, cuyas posibilidades verificables sólo se pueden conocer el día del ataque real, de naturaleza inherentemente impredecible. Sistemas para evitar la intercepción de misiles nucleares Además, resulta relativamente sencillo modificar las armas atacantes y sus tácticas para dificultar enormemente su intercepción, a un coste muy inferior al de los sistemas antimisil que deberían detenerlas; esto es especialmente cierto para los misiles más sofisticados, usando técnicas especiales entre las que se encuentran: • Impulsión acelerada, que aleja rápidamente el misil del suelo y de posibles interceptores en la fase de lanzamiento (les "gana" durante el ascenso). Adicionalmente, esto reduce el tiempo de vuelo intercontinental (Rusia-Estados Unidos) de 23 minutos a menos de 20, lo que constriñe también el tiempo de prealerta. • Rotación incrementada; haciendo rotar el misil, se reduce la eficacia de las armas láser y de haces de partículas al aumentar la dispersión energética en el punto de impacto (el haz enfoca un punto determinado del misil durante menos tiempo) durante la fase de lanzamiento y primer tramo de vuelo espacial. En todo caso, las armas láser y de haz de partículas son ineficaces dentro de la atmósfera terrestre, por problemas de dispersión óptica, y su presencia en el espacio fue cancelada junto con el resto del proyecto Guerra de las Galaxias. • Uso de cabezas MIRV múltiples, que multiplica el número de cabezas a interceptar por un factor entre tres y diez. • Pronta libranza de las cabezas, para que esta multiplicación se produzca lo antes posible, lejos del alcance de los interceptores en la fase terminal, y antes de que cualquier hipotético sistema de defensa espacial tenga tiempo de reaccionar. • Cabezas MIRV maniobrables, que complican enormemente las soluciones de intercepción en el espacio exterior, durante la reentrada y en la fase terminal por no tener una trayectoria predecible. • Uso de blindajas de bajo peso contra láser, haces de partículas, pulso electromagnético y varias formas de metralla. • Inclusión de señuelos y otras ayudas a la penetración (perturbadores, expansores, chaff, etc). • Ataque de pulso electromagnético inicial, para dislocar la sociedad atacada y degradar sus sistemas defensivos de fase terminal. • Ataque de oscurecimiento al inicio de las reentradas, para cegar los sistemas de teledetección y comunicaciones radioeléctricas del defensor en la fase terminal. • Deriva calculada de las cabezas, atacando el blanco desde puntos periféricos (pero dentro del área de aniquilación), lo que incrementa el volumen de intercepción, multiplica las trayectorias posibles y por tanto dificulta la solución de tiro por varios órdenes de magnitud durante la reentrada y la fase terminal. La acción combinada de todas estas técnicas y otras más esotéricas resulta en problemas insuperables para los sistemas antimisil de nuestro tiempo y del futuro próximo. Generalmente, se considera que los sistemas antimisil del presente y del futuro próximo sólo serían capaces de derribar las armas de atacantes poco sofisticados.[42] [43] [44] [45] [46] [47] [48]


                                              La estrategia        



La existencia de las armas nucleares redefinió las relaciones internacionales y tuvo un hondo efecto en las estrategias militares y en la cosmovisión de la mayoría de civilizaciones contemporáneas. El pavor inducido a todos los niveles por los daños directos y colaterales previstos en una guerra nuclear dio nueva forma a la doctrina de la disuasión, bloqueando efectivamente las hostilidades entre potencias dotadas de este armamento y abriendo la era de guerras subsidiarias que caracterizó a la Guerra Fría y sigue vigente en la actualidad. La doctrina de la disuasión alcanzó sus extremos máximos cuando la cantidad y capacidad del armamento nuclear desplegado por las superpotencias llegó al nivel dedestrucción mutua asegurada (MAD).[49] La destrucción mutua asegurada se obtiene aplicando el concepto de overkill, según el cual cada uno de los combatientes principales dispone de medios sobrados para aniquilar totalmente al enemigo decenas de veces. En un cierto momento de la Guerra Fría, existían armas para extinguir 23 veces a la especie humana. En la actualidad sigue habiendo medios suficientes para matar a toda la Humanidad más de una vez.[50] En un principio, las armas nucleares se concebían como una extensión de alta potencia a la guerra convencional estratégica y los grandes bombardeos aéreos que pudieron verse en la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, su rápido progreso y expansión, así como la llegada del arma termonuclear y el misil balístico intercontinental que podía producirse económicamente en grandes cantidades, obligaron a establecer una categorización según el uso previsto de cada arma: • Las armas nucleares tácticas suelen ser de menor potencia, del orden de kilotones y de menor radio de acción. Aunque se encuentran bajo el control político, pueden ser empleadas por los mandos militares en apoyo de las fuerzas convencionales en el teatro de batalla. • Las armas nucleares estratégicas tienen un gran radio de acción y son armas de gran potencia, con cientos de kilotones o incluso megatones. Se utilizan para destruir la capacidad nuclear, militar, económica y demográfica del enemigo. Secuencia de ataque de un misil balístico de lanzamiento submarino Trident. Según esta categorización, se creaba una línea nítida entre un uso menor o legítimo de las armas nucleares en el teatro de operaciones, como un medio más, y un uso mayor de las mismas en un contexto de guerra total. Las dudas sobre el realismo de esta frontera y sobre la posibilidad de que un uso limitado de las armas nucleares condujera rápidamente a una escalada causaron grandes polémicas sociales por su despliegue y disuadieron, en la práctica, de su uso. Al final, las principales potencias terminaron adhiriéndose de hecho a la doctrina de no primer uso, según el cual ninguna de ellas sería la primera en utilizar armas nucleares. Esta doctrina contribuyó a prevenir una guerra nuclear e, indirectamente, también una guerra convencional entre las grandes potencias. Generalmente, todas ellas se reservaron el derecho de primer uso en propio territorio. Hipotéticamente, este derecho permitía detener radicalmente una invasión enemiga mediante el uso táctico de las armas nucleares en el propio territorio nacional, sin empezar una guerra termonuclear total. No se ha producido ocasión de verificar la funcionalidad de este derecho, pero existen serias dudas sobre la posibilidad de detener la escalada subsiguiente. Los países poseedores de armas nucleares disponen de unos planes de guerra prediseñados para su uso, que se conocen en Estados Unidos y el Reino Unido comoSIOP (plan único de operaciones integradas)[50] cuando se refieren al propio y RISOP (plan único de operaciones integradas del "bando rojo") cuando se refieren al enemigo. Estos planes determinan unas listas de objetivos y estrategias básicos, que se pueden adaptar parcialmente al conflicto real. El SIOP parte de unos conjuntos de objetivos esenciales denominados opciones de ataque limitado (limited attack options, LAO), opciones de ataque regional (regional attack options, RAO) u opciones de ataque selectivo (selected attack options, SAO), que se pueden ir escalando hasta llegar a las opciones de ataque mayor (major attack options, MAO). Convencionalmente, se considera que existen cuatro niveles MAO:[51] • MAO-1 (ataque contrafuerza): Dirigido contra las fuerzas nucleares del enemigo: silos de misiles, bases de misiles en camiones o trenes, bases de submarinos, aeropuertos primarios, instalaciones de almacenamiento de cabezas nucleares, el complejo tecnológico-industrial de producción de las mismas y las instalaciones esenciales de mando, control, comunicaciones e inteligencia, pero tratando de evitar las áreas urbanas y las fuerzas no nucleares. • MAO-2 (ataque contrafuerza extendido): Dirigido contra todos los blancos del MAO-1 más: puertos y aeropuertos secundarios, arsenales, jerarquía militar y unidades seleccionadas de la fuerza militar no nuclear, flotas de superficie y redes de mando, control, comunicaciones e inteligencia no nucleares. • MAO-3 (ataque contravalor limitado): Dirigido contra todos los blancos del MAO-1 y el MAO-2 más las instalaciones de la jerarquía político-administrativa del enemigo. • MAO-4 (ataque contravalor extendido): Dirigido contra todos los blancos del MAO-1, el MAO-2 y el MAO-3 más las instalaciones esenciales de la sociedad enemiga (blancos económicos): refinerías, centrales de producción de energía eléctrica, polígonos industriales —sobre todo los vinculados con la industria militar o tecnológica— y concentraciones humanas de gran importancia demográfica. Obsérvese que al realizarse la batalla a nivel MAO-3 la dirigencia política quedaría inhabilitada, por lo que casi de manera automática saltaría a nivel MAO-4. Los planes de ataque del tipo SIOP/RISOP MAO-4 configuran lo que ha venido en denominarse guerra termonuclear total. Cotidianamente, las fuerzas nucleares otorgan a sus poseedores un elevado poder, una garantía última de seguridad en las circunstancias más excepcionales, y una capacidad diplomática superior. Sin embargo, se trata de un poder económicamente muy costoso, militarmente poco flexible y, en último término, constreñido a no usarlo jamás si se aspira a la supervivencia. Esto ha hecho que muchos países con capacidad sobrada para convertirse en potencias nucleares hayan optado por políticas de seguridad y defensa que las excluyen explícitamente, llegando incluso al antinuclearismo Artículo principal: Países con armas nucleares Las estrictas circunstancias históricas, científico-técnicas, económicas, políticas y diplomáticas que permiten el acceso a una fuerza nuclear hacen que el número de países que han decidido proveerse de la misma sea reducido, lo que configura un grupo de carácter selecto conocido como club nuclear:


Mapa mundial con el estado de desarrollo nuclear representado por colores. Los cinco países con armas nucleares del Tratado de No Proliferación (NPT). Otros países con armas nucleares. Países sospechosos de tener armas nucleares o de estar en proceso de desarrollarlas. Países que alguna vez tuvieron armas nucleares o programas de desarrollo de armas nucleares. Otros países capaces de desarrollar armas nucleares en algunos años si así lo deciden. País Cabezas nucleares activas/total* Año de la primera prueba Los cinco países con armas nucleares del Tratado de No Proliferación (NPT)

 Rusia

5.192 / 14.000[52] 1949 ("RDS-1")

 Estados Unidos

4.075 / 5.335[53] 1945 ("Trinity")

 Francia

300[54] 1960 ("Gerboise Bleue")

 Reino Unido

200[55] 1952 ("Hurricane")

 China

176 / 241[56] 1964 ("596")

Otros países con armas nucleares

 India

50-60 / 100[57] 1974 ("Smiling Buddha")

 Pakistán

60[58] 1998 ("Chagai-I")

 Corea del Norte

0-10[59] 2006[60]

Países con armas nucleares sin declarar

 Israel

200-500[61] nunca o en 1979 (véase Incidente Vela)

  • Todos los números son estimaciones del Concilio de Defensa de los Recursos Naturales, publicado en el Boletín de los Científicos Atómicos, a menos que se citen otras referencias. Si la diferencia entre las cabezas nucleares activas y las totales es conocida, aparecerán los dos datos separados por una barra oblicua. Si no se conocen los dos datos, solo se dará uno. El número de reservas puede no contener todas las cabezas nucleares intactas si una cantidad sustancial de cabezas nucleares han sido programadas para su desmantelamiento pero el mismo aún no ha sido llevado a cabo; no todas las cabezas nucleares "activas" son desplegadas en cualquier tiempo dado. Cuando se da un rango de estimación de armas (p.ej., 0-10), esto generalmente indica que la estimación se ha hecho sobre la cantidad de material fisible que probablemente ha sido producido, y la cantidad de material fisible necesario por cabeza nuclear depende de las estimaciones de la habilidad de un país en el diseño del arma nuclear.

Puede observarse que Rusia —estado sucesor de la Unión Soviética— y los Estados Unidos siguen siendo, con diferencia, las principales superpotencias nucleares. Emblemáticamente, Rusia cuenta con la principal fuerza nuclear del mundo cuantitativa y cualitativamente —las Fuerzas de Cohetes Estratégicos—, mientras Estados Unidos se ha caracterizado por disponer de potentes medios económicos para refinar la suya. Otros muchos países han tratado de acceder a este club nuclear en el pasado, o se sospecha que lo han hecho, pero por distintos motivos no lo lograron o desistieron. Entre ellos cabe citar a Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Corea del Sur, Egipto, España, Irán, Irak, Libia, Polonia, Rumania, Sudáfrica,Suecia, Suiza, Taiwán y Yugoslavia. Por el contrario, Bielorrusia, Kazajistán y Ucrania heredaron un gran número de armas nucleares de la Unión Soviética pero se las devolvieron o revendieron a Rusia, normalmente para su desmantelamiento. Muchos países europeos occidentales, así como Canadá y Japón, podrían disponer fácilmente de una fuerza nuclear respetable si se lo propusieran pero no han manifestado su deseo y voluntad política de hacerlo. Efectos locales

Diámetro comparativo de las bolas de fuego de cinco bombas nucleares: la bomba del Zar (la más grande del mundo), de 4.600 m de diámetro, la bombaCastle Bravo (la más grande de EE. UU.), de 2.840 m de diám., la ojiva nuclear de un misilMinuteman (960 m), el misil Peacekeeper (640 m) y la bomba de Nagasaki (200 m) Los efectos discretos locales de las armas nucleares individuales son bien conocidos, merced a las más de 2.000 pruebas nucleares realizadas y las consecuencias de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. En esencia, un arma nuclear es un explosivo extraordinariamente potente y muy contaminante capaz de causar gran devastación en un área determinada mediante las siguientes acciones combinadas:[34] • Impacto radiológico: el 80% de la energía instantánea del arma se libera en forma de radiaciones ionizantes alfa, beta, gamma y de neutrones, además de generar un destello luminoso capaz de dejar ciegas a las personas a gran distancia. Estas radiaciones causan gran mortandad por síndrome radiactivo agudo, y pueden generar pulsos electromagnéticos que destruyen los equipos eléctricos y electrónicos. Además, la detonación tiene la capacidad de inducir regiones de oscurecimiento, que por la alta ionización del aire impediría la circulación de ondas electromagnéticas e infrarrojas, haciendo inoperativos radares y otros sistemas de comunicación que tengan que transmitir o recibir a través de estas áreas ionizadas. • Impacto térmico: el arma genera enormes cantidades de calor (hasta 400 millones de °C) que se transfiere al aire circundante, vaporizando y calcinando todo en sus inmediaciones y provocando incendios masivos en zonas más alejadas. Estos incendios masivos pueden transformarse en unatormenta de fuego. Las personas sufren graves quemaduras a decenas de kilómetros de distancia. La tormenta de fuego, además, consume el oxígeno del aire y provoca la muerte por asfixia. • Impacto mecánico: el aire, dilatado brutalmente por el calor, se expande a gran velocidad bajo la forma de una onda de choque ardiente de alta presión que derriba las estructuras y revienta a los seres vivos. En las inmediaciones de la detonación, puede provocar cráteres importantes. Es frecuente que se produzca una onda de choque secundaria en sentido contrario, conforme el aire se enfría y contrae, lo que termina de destruir el área atacada en un movimiento de vaivén. También se produce un efecto sísmico, detectable a miles de kilómetros de distancia, que contribuye a la devastación local. • Contaminación radiactiva: la explosión lanza a la atmósfera grandes cantidades de humos y materia pulverizada fuertemente irradiados a consecuencia del impacto radiológico. Estas sustancias vuelven al suelo progresivamente, con frecuencia bajo la forma de lluvia radiactiva, contaminando todos los objetos expuestos a la intemperie; entre ellos se hallan el aire, las fuentes de agua y los alimentos. Esto incrementa las bajas porsíndrome radiactivo agudo y otras enfermedades asociadas a la radiactividad. Estos efectos discretos varían significativamente entre los ataques próximos al suelo (groundburst), destinados a destruir blancos altamente reforzados o muy resistentes, y las detonaciones en altitud (airburst), que pretenden maximizar el área de devastación contra objetivos blandos como ciudades o polígonos industriales. También dependen del número de cabezas asignadas a un mismo blanco. Las detonaciones nucleares producen unas nubes características en forma de hongo, que pueden alcanzar tamaños enormes. [editar] Efectos globales


Mapa hipotético de contaminación radiactiva a corto plazo tras un pequeño ataque nuclear contra las principales instalaciones militares de los Estados Unidos. El área roja define las regiones donde esta deposición sería necesariamente mortal. En el medio plazo, los vientos arrastran mucho más lejos estas partículas, hasta que terminan contaminando todo el planeta. Los efectos sinérgicos generalizados de un ataque nuclear combinado a gran escala, diseñado para causar el máximo daño posible, son más difíciles de determinar. Para empezar, no es posible predecir la naturaleza exacta de semejante ataque con antelación. Sin embargo, resulta posible definir algunas líneas generales: • Interrupción generalizada de los suministros de alimentos, agua potable, electricidad y comunicaciones. Las grandes ciudades, aunque no hubieran sido atacadas, serían incapaces de sobrevivir sin estos alimentos. Esto provocaría grandes colas de millones de refugiados sin destino particular alguno, normalmente enfermos y debilitados, por lo que cabe esperar una elevada mortalidad, violencia y lacras propias de la naturaleza humana. • Dislocación de los Estados, ejércitos y cuerpos de seguridad y sanitarios como entidades organizadas. Pillaje, saqueo, surgimiento de grupos mafiosos o mercenarios armados. • Interrupción generalizada y permanente de la actividad económica, particularmente la industrial, por destrucción de sus instalaciones o supresión del suministro eléctrico y de materias primas durante tiempo indeterminado. Esto dificultaría y ralentizaría enormemente la atención a los afectados y la recuperación de posguerra. Probablemente, el dinero perdería su valor al desaparecer los mercados financieros que lo determinan. • Muchos hospitales resultarían destruidos, mucho personal médico muerto, y los supervivientes no dispondrían de energía eléctrica ni suministros. Esto incrementaría gravemente la mortalidad entre los heridos y afectados, con toda seguridad, y probablemente permitiría la rápida extensión de lasepidemias. • Elevada contaminación radiactiva del aire y las fuentes de agua potable y alimentos durante semanas, y más leve durante años e incluso siglos. Esto podría agravarse si se emplean armas específicamente diseñadas para destruir por irradiación los recursos agropecuarios, lo que produciría grandeshambrunas. • Desestructuración generalizada de la sociedad y de los modelos de civilización y modos de vida. Posible desaparición de numerosas naciones. • Desaparición de la capa de ozono, por lo que la radiación ultravioleta del Sol acabaría matando a los pocos seres vivos que sobrevivieran al oscurecimiento nuclear. Si bien la vida en los océanos no se vería afectada por el oscurecimiento y el invierno nuclear, el aumento de la radiación ultravioleta acabaría con el fitoplancton y con la cadena trófica en los mares, lo cual provocaría una mortandad generalizada en pocos meses. Las drásticas diferencias de temperatura entre los continentes y los océanos generarían un caos climático gigantesco, lo que dificultaría enormemente la vida en las zonas costeras marítimas. • Posibles efectos climáticos masivos, como el invierno nuclear. No es exagerado afirmar que una guerra nuclear a gran escala provocaría cientos o miles de millones de víctimas, y la desaparición de las naciones y modelos de civilización que conocemos. El término megamuerte, una unidad de medida equivalente a un millón de muertos, se acuñó para manejar estas cifras aniquiladoras. Así, por ejemplo, mil megamuertes equivale a mil millones de víctimas; mil megamuertes es una estimación media-alta razonable del número de bajas en las primeras 24 horas de una guerra termonuclear total con blancos demográficos que implicara a Estados Unidos, Rusia, Europa y China. Señal que indica la presencia de un refugio nuclearen Chinatown, Nueva York. Muchos países han tomado medidas para proteger a su población civil de ataques nucleares hasta donde fuera posible, que van desde la difusión de folletos informativos hasta la construcción de complejas redes de refugios nucleares para un elevado porcentaje de la población en algunos Estados. En general, estos intentos fueron recibidos con ironía y escepticismo, pues acostumbraban a emplazar a los ciudadanos a recursos e instituciones que probablemente no sobrevivirían a una guerra nuclear, o a un futuro que no tenía en cuenta los efectos de la contaminación radiactiva y el invierno nuclear. Esta percepción amarga y ominosa llegó a inspirar notables obras artísticas, como la película de animación británica Cuando el viento sopla (1986). Con un carácter inmediato, se suelen realizar las siguientes recomendaciones:[62] [63] • Tener una idea general de los posibles objetivos (véase la sección Política y estrategia de la guerra nuclear), y mantenerse apartado de los mismos. • Saber si existen refugios nucleares en las proximidades, y utilizarlos. • Disponer de reservas de alimentos enlatados, agua embotellada y otros productos de primera necesidad. Tras el ataque, racionar y utilizar estos productos en primer lugar, mientras la radiación exterior va disminuyendo. • Conocer los recursos de protección civil existentes en el área. • Conocer las señales de aviso del sistema de protección civil. • Si el ataque es inminente, no trate de huir en vehículos privados. Se corre el riesgo casi seguro de quedar atrapados en el previsible atasco de las carreteras y expuestos a la explosión en la intemperie. • No mire en la dirección previsible de la explosión, ni siquiera a decenas de kilómetros de distancia, para evitar la ceguera. Ninguna clase de gafa de sol le protegerá. • Si ve un destello "brillante como el sol" o los equipos electrónicos a baterías se detienen de golpe y simultáneamente (relojes digitales, teléfonos móviles, MP3, etc), tírese al suelo inmediatamente, cúbrase la cabeza y busque protección contra la cristalería a rastras. • Si lo anterior ocurre dentro de un vehículo de motor, quite la llave de contacto, desbloquee las puertas, ponga el freno de mano, y tírese al suelo del automóvil inmediatamente. En ambos casos, la explosión ya ha sucedido y la onda de choque llegará en cualquier momento. • Antes de que la explosión se produzca, buscar refugio bajo tierra (sótanos, cuevas estables, túneles del metro, alcantarillado, etc), o en rincones interiores de los edificios, lejos de puertas y ventanas. Si se está al aire libre, tratar de esconderse bajo objetos sólidos. Protegerse en la medida de lo posible de la metralla volante, y particularmente de la cristalería. • Protéjase de los cristales. Los cristales son peligrosísimos y a las energías implicadas pueden penetrar incluso en el cemento. Si no hay una estancia sin cristales, el mejor lugar es justo debajo, para que estallen por encima de su cabeza. • Debe prepararse mentalmente para un suceso de extrema violencia y confusión. Es natural tener miedo, pero no se permita ceder al pánico. • Si se dispone de la "pastilla nuclear" (dosis masiva de calcio y yodo), tomarla para prevenir la fijación de cesio-137 y yodo-131 en el organismo. Estas dos sustancias son las principales causantes del síndrome radiactivo agudo y otras enfermedades asociadas a la radiación por irradiación secundaria (contaminación), pero no primaria (directa). • Los muros gruesos de hormigón armado y las estancias subterráneas representan una protección razonable contra la irradiación directa. • Cierre las llaves del gas y el agua. Desconecte el interruptor eléctrico principal. • Si se incendia la ropa, rodar sobre uno mismo o apagarla con mantas. Si se dispone de tiempo, puede ser conveniente desnudarse completamente ycubrir el cuerpo entero con mantas, alfombras, lonas o capotes que se puedan apartar fácilmente en caso de que ardan; la ropa pegada al cuerpo se adherirá fácilmente a la piel en caso de que prenda o se caliente intensamente, causando grandes quemaduras o agravándolas. Pero, por el otro extremo, la piel expuesta se quemará fácilmente. • Espere a que pase la onda de choque (puede tardar 30 segundos o más) y la onda secundaria si se produce (hasta dos minutos). • Protegerse de la deposición radiactiva, permaneciendo en los refugios o cuanto menos cubriéndose con mantas, capotes, botas de agua y mascarillas de papel. • No abandonar el refugio hasta que las autoridades permitan o recomienden la salida. • Mantenerse informado a través de la radio, si sigue funcionando. • Verificar los daños antes de penetrar o habitar en un edificio, en previsión de derrumbes o incendios. • Mantenerse apartado de las conducciones de gas y tener cuidado con las de agua y electricidad. • No penetrar en las áreas dañadas o indicadas con señales de peligro radiológico. • Evitar desplazamientos innecesarios o confrontaciones. Cualquier herida es potencialmente mortal cuando la asistencia médica no está garantizada. • Siga educando a los niños. Acoja a los huérfanos. En la medida de sus posibilidades, ayude a los heridos, enfermos y desamparados. Artículo principal: Guerra nuclear en la cultura La guerra nuclear y sus preparativos no sólo tuvieron un gran impacto en la política, la diplomacia y la estrategia, sino que marcaron profundamente a varias generaciones a lo largo de toda la Guerra Fría. Además de contribuir enormemente a la difusión del pensamiento pacifista y la protesta social, surgieron numerosas expresiones artísticas, culturales y populares sobre el tema. Curiosamente, el final de la Guerra Fría acabó con la mayor parte de las mismas porque la amenaza de guerra nuclear desapareció de la cosmovisión mediática y popular, aunque siga estando presente. La amenaza de guerra nuclear y la aparente inevitabilidad de la misma imprimió también un pensamiento pesimista, apocalíptico e incluso milenarista en ámbitos tanto religiosos como seculares, desde varias profecías de la llegada del fin del mundo a un fatalismo presente en numerosas manifestaciones sociales y culturales del periodo. • Berstein, Jeremy (2008). Nuclear weapons: What you need to know. Cambridge University Press, Nueva York. ISBN 978-0-521-88408-2. • Boswell, John y Couch, Dick (2003). U.S. Armed Forces Nuclear, Biological And Chemical Survival Manual. Basic Books (Perseus Books), Nueva York. ISBN 0-465-00797-X. • Cirincione, Joseph (2007). Bomb scare: The history & future of nuclear weapons. Columbia University Press, Nueva York. ISBN 978-0-231-13510-8. • Cirincione, Joseph (2005). Deadly arsenals: Nuclear, Biological and Chemical Threats, revised edition. Carnegie Endowment for International Peace, Washington. 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Se basa en que un número limitado de armas nucleares puede originar daños intolerables capaces de disuadir a un agresor potencial. Trata de alcanzar el objetivo político, no mediante la victoria militar, sino por la acción indirecta, gracias a la paralización nuclear del adversario, es decir, gracias a la disuasión a la que se le somete. Realmente la disuasión nuclear ha funcionado hasta nuestros días, ya que ninguna potencia se ha atrevido a utilizar su arsenal nuclear contra otra, temiendo una respuesta nuclear que causaría daños realmente graves y que no compensarían el ataque. Los fundamentos de la disuasión nuclear se desarrollan finalizada laSegunda Guerra Mundial, que fue cuando surgieron los primeros conceptos de la guerra nuclear.


Las pruebas nucleares se realizan, entre otras razones, para demostrar que un país es capaz técnicamente de desplegar armamento nuclear. En la imagen una prueba realizada por Estados Unidos en el Pacífico. Es la base sobre la que descansa la disuasión nuclear. Se mantiene por el convencimiento de que, en caso de agresión, el adversario no dudará en utilizar su armamento nuclear. Además se funda también en la certeza de que política, militar y técnicamente, las fuerzas estratégicas propias serán en cualquier caso capaces de alcanzar al agresor, incluso, después de un primer ataque. Los tres factores que caracterizan la credibilidad nuclear son: • Posibilidad técnica de alcanzar al enemigo. • Existencia de una amplia gama de armas nucleares. • Certeza o compromiso de que serán empleadas en caso necesario [editar] Estrategia Contrafuerza Estrategia específica dentro de la estrategia de la disuasión, que trata de disponer de los medios nucleares necesarios llamados Fuerzas de Primer Ataque o First Strike, para destruir o reducir a límites tolerables la capacidad de respuesta o represalia del enemigo, es decir, las Fuerzas de Segundo Ataque o Second Strike. [editar] Estrategia Contravalor Tiene la finalidad de destruir los núcleos urbanos y los recursos del adversario y descansa en la existencia de las Fuerzas de Segundo Ataque, que son las que llevan a cabo una respuesta cuando se ha sufrido un primer ataque nuclear conducido por el enemigo. En realidad, son las fuerzas nucleares residuales que han sobrevivido a aquel ataque y que se lanzan en represalia. [editar] Concepto de Tríada La Tríada surge en los EEUU a finales de los años 50 gracias al continuo desarrollo de sistemas de armas y de nuevas tecnologías. Poco a poco se transforma en una verdadera filosofía que pretende contrarrestar la estrategia contrafuerza y se basa en un triangulo letal: • Misiles Balísticos Intercontinentales. • Submarinos nucleares. • Bombarderos de largo alcance. Lo que consigue evitar la Tríada es la destrucción del arsenal nuclear en un primer ataque enemigo gracias a la diversificación y a la dispersión de este arsenal. Los ICBM's son muy eficaces por su gran disponibilidad -pueden ser disparados en un cortísimo espacio de tiempo- pero a la vez son relativamente vulnerables porque, a pesar de estar protegidos en silos blindados, son fácilmente localizables. Los bombarderos de largo alcance, el vector de lanzamiento tradicional, tardan en situarse sobre el objetivo a pesar de tener siempre cierto número en una rotación continua en vuelo permanente. Además, son vulnerables a un ataque con interceptores o misiles tierra-aire. Los submarinos nucleares son un sistema de armas nuevo y comienzan a ser utilizado como portador de misiles nucleares SLBM. Tienen la ventaja de poder estar ocultos hasta el momento del ataque y aunque son detectables, se perfilan rápidamente como el pilar fundamental de la Tríada. [editar] Tácticas de respuesta Ante un inminente primer ataque nuclear que pretenda eliminar una Fuerza de Segundo Ataque o Second Strike, hay dos actitudes básicas posibles de respuesta: [editar] Lanzamiento a la Alerta También denominado LOW o Launch-on-warning, es una táctica concebida para que se libren de un primer ataque los ICBM's propios. Implica el dispararlos al recibir la señal de alerta que dan los radares avanzados o los satélites. [editar] Lanzamiento al Ataque También llamado LOA o Launch-on-attack, se refiere a la táctica para retrasar el disparo de misiles nucleares hasta que algunas cabezas nucleares enemigas lleguen a sus objetivos. Su finalidad es evitar la posibilidad de efectuar un lanzamiento de respuesta ante una falsa alarma. [editar] Guerra Nuclear Limitada Los estados mayores de las potencias nucleares, también disponen de estrategias con las que se pretende evitar una escalada nuclear que acabe en una guerra nuclear total. Las potencias nucleares de segundo orden como Gran Bretaña o Francia, debido a lo limitado de su arsenal, se ven obligadas en muchos casos a utilizar estas estrategias. Los conceptos de guerra nuclear limitada no son compatibles con estrategias como la de disuasión máxima y otras estrategias concebidas al comienzo de la era nuclear. [editar] Estrategia de la Respuesta Flexible Responde a los conceptos de la respuesta graduada y pretende el responder a cada amenaza o agresión, con una respuesta proporcionada a la naturaleza de aquella, con la esperanza de dominar el proceso de escalada y conducir al adversario a contenerse o negociar. Este tipo de estrategias se desarrollaron a partir de los años 70 para ser utilizadas en organizaciones militares como la OTAN y como respuesta a escenarios muy concretos y definidos. [editar] Guerra Nuclear Táctica Hasta ahora hemos hablado de conceptos creados para las armas nucleares estratégicas, que son todas aquellas que pretenden destruir la capacidad bélica del adversario fundamentalmente en su retaguardia. Estas armas estratégicas suelen tener largo alcance y enorme potencia destructiva. Existen una clase de armas nucleares denominadas tácticas o de teatro, que son de menor potencia y alcance que las estratégicas. También se encuentran bajo control político pero pueden ser empleadas por los mandos en apoyo directo de las fuerzas convencionales y se emplean básicamente contra los ejércitos del adversario. Por su menor potencia, rebajan el umbral crítico aumentando, a cambio, la credibilidad nuclear disuasoria. [editar] Vectores, Tríadas, potencias y sumas cero En sí, un arma nuclear no es más que un explosivo de gran potencia, eficiencia y versatilidad con letales y prolongados efectos colaterales. Para alcanzar alguna utilidad militar, el explosivo debe ser transportado hasta su blanco mediante un medio denominado vector. Este vector suele ser un misil, un avión o un submarino, aunque algunas armas nucleares han sido equipadas en torpedos, minas e incluso obuses. La naturaleza de estos equipos viene determinada por el uso que pretenda darse al arma; por ejemplo, para realizar un ataque estratégico a gran escala contra un país lejano se instalarán en misiles balísticos intercontinentales, mientras que si deseamos emplearla en el campo de batalla podemos utilizar misiles de corto o medio alcance. Esta constatación nos permite diferenciar dos conceptos esenciales, aunque no bien delimitados, de la estrategia de las armas nucleares: su utilización táctica —orientada a procurar la victoria en un campo de batalla específico delimitado geográficamente— y su utilización estratégica, concebida para desarticular los servicios esenciales de la retaguardia enemiga y debilitar o aniquilar su esfuerzo de guerra. Como es sabido, la utilización masiva de armas nucleares es un factor decisivo tanto a nivel táctico como estratégico. Bien eliminando fuerzas navales o terrestres de un solo impacto, bien aniquilando refinerías o instalaciones portuarias del enemigo, su uso puede garantizar la victoria o el empate de manera instantánea y contundente. Es esta asimetría esencial característica de las armas nucleares lo que ha transformado la historia de la guerra y de la política internacional, convirtiendo en obsoletas las tácticas y estrategias convencionales, que unida a su capacidad para aniquilar ciudades enteras en un solo ataque, han generado una mítica bien justificada tanto entre la sociedad en general como para los expertos. En consecuencia, no es difícil colegir que el primer objetivo de toda fuerza nuclear es la fuerza nuclear del enemigo. La posibilidad de degradar significativamente la capacidad de ataque atómico del oponente con un primer ataque sorpresivo ha sido acariciada una y otra vez por los estrategas de la guerra nuclear como un elemento clave para obtener ventaja en el conflicto. El temor a que fuera el enemigo quien alcanzara tal objetivo condujo rápidamente a tres reacciones que encontramos en las principales potencias nucleares: • La multiplicación del número de armas desplegadas hasta alcanzar cifras absurdas, para evitar que ese primer ataque pudiera alcanzar a la totalidad de la fuerza propia simultáneamente, • La habilitación de mecanismos de represalia instantánea que permita lanzar las propias armas antes de que lleguen las del enemigo, y • La dispersión geográfica y ocultación de las mismas. Pronto se hizo evidente que era posible desplegar armas nucleares a bordo de numerosos vehículos e instalaciones, englobados en cuatro grandes grupos: 1. Instalaciones fijas (silos) o móviles (camiones, trenes, etc) con base en tierra. 2. Buques submarinos, capaces de realizar lanzamientos desde el mar. 3. Bombarderos de distintos tipos, desplegados en diversas bases aéreas. 4. satélites en órbita. Si bien existieron algunas armas FOBS (sistema de bombardeo orbital fraccional) para su ubicación satelitaria, lo cierto es que la inmensa mayoría de armas nucleares se hallan desplegadas en instalaciones o vehículos terrestres, submarinos y bombarderos. Esta triple multiplicación y dispersión de los medios nucleares, que imposibilita su localización y destrucción generalizada en un primer golpe asestado por sorpresa, se denomina tríada nuclear. Algunos países, como Francia o el Reino Unido, han renunciado a la "pata" terrestre de la tríada por considerarla excesivamente vulnerable y concentran sus esfuerzos en los aviones y submarinos. De lo expuesto se deduce que la mera posesión de una o varias armas nucleares no convierte a un país en potencia nuclear. Una potencia nuclear es un Estado que: • dispone de armas nucleares y vectores en cantidad suficiente y lo bastante dispersados como para preservar una porción significativa de su fuerza aún en caso de que un primer ataque por sorpresa enemigo tuviera éxito. • dispone de medios de inteligencia, mando, control y comunicaciones con la capacidad de detectar una acción enemiga y contraatacar antes de que ésta alcance sus objetivos. Se denomina superpotencia nuclear a un Estado que es capaz de completar un ataque o represalia nuclear contra cualquier número de enemigos simultáneos, cualquiera que sea su ubicación geográfica, aprovechando eficazmente la asimetría esencial que otorgan las armas. [editar] Destrucción Mutua Asegurada: la Carta del Loco y la disuasión nuclear


En 1983 Estados Unidos desplegaron los misiles Pershing, como el de la imagen, dentro de Europa. Eso provocaría el incidente de Able Archer 83, el cual es considerado el punto más cercano a una guerra nuclear total de toda la historia. La destrucción mutua asegurada (en inglés mutual assured destruction o MAD, siglas que forman la palabra "loco" en inglés, coincidencia), también conocida como "1+1=0" es la doctrina concebida por John von Neumann de una situación en la cual cualquier uso de armamento nuclear por cualquiera de dos bandos opuestos podría resultar en la completa destrucción de ambos (atacante y defensor). Paradójicamente, durante toda la Guerra Fría la capacidad MAD nucleada en torno a los Estados Unidos y la Unión Soviética mantuvo una precaria "paz helada" por la disuasión que este potencial acarreaba consigo. En efecto, cuando se es consciente de que el único resultado posible de un conflicto es la propia aniquilación —aunque nuestros enemigos resulten igualmente borrados de la faz de la tierra—, los ímpetus belicistas resultan moderados hasta el extremo de desaparecer en la práctica. Dicho en otras palabras, disuadeeficazmente a cualquier país o alianza de iniciar hostilidades abiertas contra una potencia o superpotencia nuclear. Si bien los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki crearon una "mítica de las armas nucleares" según la cual toda batalla de estas características conllevaría el fin del mundo, ni los Estados Unidos ni la URSS alcanzarían la suma cero hasta finales de los años 1960 y la capacidad MAD hasta principios de los años 1970. Esto quiere decir que, por ejemplo, si la Crisis de los misiles de Cuba (1962) se hubiera resuelto violentamente, ninguno de los oponentes habría resultado aniquilado en contra de la opinión popular. Por el contrario, diversos incidentes con los sistemas de represalia instantánea de ambas superpotencias acaecidos durante los años 1980 y 90 estuvieron a punto de conducirnos a una guerra termonuclear total. En la actualidad, y como consecuencia de los diversos acuerdos de desarme que caracterizaron al final de la Guerra Fría y su Posguerra, la capacidad de las principales potencias ha caído por debajo de la suma cero total o MAD para pasar de nuevo a una situación de suma cero simple. No obstante, como veremos más adelante, las prestaciones devastadoras de las nuevas armas nucleares y sus aplicaciones especiales, así como la fragilidad tecnológica de las sociedades modernas, siguen siendo capaces de mantener la disuasión eficazmente. [editar] Fundamento de la Teoría La doctrina supone que cada bando posee suficiente armamento para destruir a su oponente y que cualquiera de los bandos, de ser atacado por cualquier razón por el bando opuesto, respondería al ataque con la misma o mayor fuerza. El resultado esperado es que la batalla escale al punto donde cada bando obtenga la destrucción total y asegurada del enemigo. La doctrina supone además que el armamento nuclear de los Estados se encuentra diseminado por todo el mundo (en submarinos, aviones, etc) por lo que la idea de lanzar un primer ataque devastador sobre la totalidad del armamento atómico de un país para neutralizar un eventual contraataque igual de devastador resulta imposible. Fue la respuesta a los postulados según los cuales un primer ataque empleando bombarderos y posteriormente submarinos nucleares podía inutilizar todas o la mayor parte de las armas nucleares enemigas. Asumiendo que ninguno de los bandos sería lo suficientemente irracional como para arriesgar su propia destrucción, ninguno de los bandos se atrevería a lanzar unprimer ataque, bajo el temor de que el otro ataque en respuesta. La ventaja de esta doctrina es una paz estable aunque de elevada tensión. La principal aplicación de esta doctrina ocurrió durante la Guerra Fría (años 1950 a 1990) entre los Estados Unidos y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Cabe destacar que las aserciones de la Teoría sólo son aplicables a Estados Nación, instituciones que no aceptan como escenario posible la autodestrucción, aún si ésta implica la del adversario. La aplicación de las ideas de la Destrucción Mutua Asegurada entre ejecutores diferentes en escenarios diversos (como pueden ser las acciones de soldados o grupos terroristas dispuestos a morir como mártires al atacar a sus enemigos, por ejemplo una nación, en su acepción política) no se ha estudiado en profundidad [editar] La estrategia de la Guerra de las Galaxias


Prototipo de cohete diseñado para destruir a un misil intercontinental balístico en movimiento. Fue lanzado de la base Vandenberg en Estados Unidos en diciembre de 2001 y se engloba dentro de las técnicas llamadas "Guerra de las Galaxias". Estados Unidos intentó, por medio de un proyecto presentado durante la presidencia de Ronald Reagan, romper con los postulados de la Teoría a partir de la idea de poner en órbita terrestre y alojar en tierra un número determinado de plataformas espaciales armadas con armamentística láser, balísticos y de red. Estos dispositivos permitirían anular el contraataque enemigo. El proyecto es conocido popularmente como "Guerra de las Galaxias". Este pulso tecnológico y económico prentendía transformar por completo la concepción de la guerra nuclear. Hasta ese momento la estrategia consistía en aumentar más la cantidad y contundencia del ataque; de la bomba atómica a la bomba de hidrógeno (ambas transportadas por aviones) y de éstas a los misiles con ojivas nucleares, a los misiles con cabeza múltiple, etcétera. Con la entrada de la Iniciativa de defensa estratégica, la Administración Reagan invirtió más de 3 000 millones de dólares en desarrollar las ideas preliminares, demostrándose inviables con el estado de la tecnología de su tiempo. Sin embargo, el rearme como respuesta a la implantación de un escudo antimisiles volvió a plantearse en 2007, cuando la Administración Bush informó que planeaba instalar partes de este escudo en antiguos países del disuelto Pacto de Varsovia (previa notificación y aprobación de estas naciones). A lo que el presidente Putinrespondió con volver a fabricar e instalar más misiles de medio alcance[1] e ICBMs específicamente diseñados para contrarrestar escudos antimisiles, como el RS-24. [editar] Sátiras y consecuencias Una sátira de la doctrina y sus posibles consecuencias puede verse en la película de Stanley Kubrick Dr. Strangelove. En esta película el embajador soviético informa al presidente estadounidense que la URSS dispone de un arma con la capacidad de destruir toda la civilización, la cual se dispara automáticamente en cuanto la URSS recibiera el primer ataque. Años después, científicos estadounidenses estudiando las consecuencias de los impactos de meteoritos, descubrieron que las consecuencias de un primer ataque serían, entre otras, la producción de ingentes cantidades de cenizas (obra de los incendios que provoca una explosión nuclear) y de polvo en suspensión. Dichas cenizas y polvo taparían el Sol durante, al menos, 14 días; tiempo suficiente para reducir la temperatura de la Tierra a niveles muy inferiores a los de cualquier glaciación que acabarían con toda vida vegetal y con ella la de la mayoría de los animales.[2] Así pues, esa "arma" presentada en la película de Kubrick sí “existía”, en cierto modo, asegurando la destrucción de los dos contendientes, aunque uno de los bandos no llegase a utilizar ninguna de sus armas. [editar] Los campos de batalla de la guerra nuclear Como consecuencia de la suma cero y la disuasión, y pese a toda la propaganda al respecto, las potencias y superpotencias nucleares adoptaron casi desde el principio una actitud eminentemente defensiva. Eran conscientes de que incluso un enfrentamiento limitado causaría enormes daños, condenándoles a convertirse en países subdesarrollados dependientes del exterior para su reconstrucción. La consiguiente paranoia colectiva condujo a estas potencias a creer que el oponente estaba constantemente maniobrando para lanzar alguna clase de ataque sorpresivo, por lo que se armaban cada vez más. El oponente, con un grado similar de paranoia, tomaba estas acciones como indicios evidentes de la actitud hostil del primero, conduciéndole a armarse todavía más, y así sucesivamente en un círculo vicioso al que se denominó carrera armamentística. En una carrera armamentística, ambas partes creen estar en el lado de la razón. El resultado no podía ser otro que la suma cero total, como demostraron repetidos análisis y ejercicios. Pero aún y así seguían intentándolo. [editar] SIOP/RISOP: los planes para el Armagedón Los planes para la utilización de armas nucleares tácticas o de teatro —para el campo de batalla— eran similares a otras operaciones convencionales que implicaban el uso de artillería misilística de alta potencia. No obstante, poco a poco iría surgiendo la idea de escalada nuclear: un escenario donde tras la utilización de un número reducido de armas nucleares en el calor del combate su uso iría ampliándose y extendiéndose hasta llegar a la guerra termonuclear total. Los misiles de alcance intermedio como el SS-20 soviético y los misiles Pershing y Pershing II norteamericano, al igual que los bombarderos, se consideraban especialmente peligrosos por su capacidad de actuar como escalón intermedio entre la guerra táctica localizada y la guerra estratégica general; es por ello que fueron eliminados con los primeros acuerdos de limitación de armas nucleares. En Estados Unidos, a los planes para la utilización de armamento nuclear se les denominó SIOP, acrónimo de special integrated operations plan, plan especial de operaciones integradas. Consistía en una serie de directivas para determinar qué blancos atacar, en qué orden y de qué manera. Existen cuatro niveles SIOP: • RNO - Opciones nucleares regionales, para ejecutar un ataque nuclear contra fuerzas convencionales que ataquen el territorio propio. • LAO - Opciones de ataque limitado, para ejecutar un ataque nuclear restringido a algunas unidades esenciales de la fuerza nuclear enemiga. • SAO - Opciones de ataque selectivo, para ejecutar un ataque nuclear contra un grupo de blancos seleccionados en territorio enemigo. • MAO - Opciones de ataque mayor, destinadas a causar un grado de devastación importante al esfuerzo de guerra enemigo. Dentro de las opciones de ataque mayor, existen a su vez otros cuatro subniveles: • MAO-1 (ataque contrafuerza) - Dirigido contra las fuerzas nucleares del enemigo: silos de misiles, bases de misiles en camiones o trenes, bases de submarinos, aeropuertos primarios, instalaciones de almacenamiento de cabezas nucleares, el complejo tecnológico-industrial de producción de las mismas y las instalaciones esenciales de mando, control, comunicaciones e inteligencia, pero tratando de evitar las áreas urbanas y las fuerzas no nucleares. • MAO-2 (ataque contrafuerza extendido) - Dirigido contra todos los blancos del MAO-1 más: puertos y aeropuertos secundarios, arsenales, dirigencia militar y unidades seleccionadas de la fuerza militar no nuclear, flotas de superficie y redes de mando, control, comunicaciones e inteligencia no nucleares. • MAO-3 (ataque contravalor limitado) - Dirigido contra todos los blancos del MAO-1 y el MAO-2 más las instalaciones de la dirigencia político-administrativa del enemigo. • MAO-4 (ataque contravalor extendido) - Dirigido contra todos los blancos del MAO-1, el MAO-2 y el MAO-3 más las instalaciones esenciales de la sociedad enemiga (blancos económicos): refinerías, centrales de producción de energía eléctrica, polígonos industriales —sobre todo los vinculados con la industria militar o tecnológica— y concentraciones humanas de gran importancia demográfica. Obsérvese que al realizarse la batalla a nivel MAO-3 la dirigencia política quedaría inhabilitada, por lo que casi de manera automática saltaría a nivel MAO-4. Al mismo tiempo que el SIOP, se diseña el RISOP ("Red" integrated special operations plan - Plan especial de operaciones integradas "del bando rojo"). Mediante el mismo, se pretende analizar qué blancos propios serían atacados por el enemigo, para comprender cómo se desarrollaría la guerra y reducir daños en la medida de lo posible. El RISOP, por supuesto, no es sino una estimación bien fundada de los actos previstos del enemigo. [editar] El final de la cuenta atrás: los diez minutos del día del juicio (O cómo funciona el sistema de control de las armas termonucleares) El proceso está explicado tomando como ejemplo el sistema de mando ruso ante un primer ataque; el norteamericano, inglés, francés o chino son muy similares. Esta información es, aproximadamente, del año 2000. • DATO ESENCIAL Nº 1: el tiempo de vuelo de un ICBM (misil balístico intercontinental) entre los campos misilísticos de Siberia y el corazón de los Estados Unidos es de unos 23 minutos, y viceversa. • DATO ESENCIAL Nº 2: el tiempo de vuelo de un SLBM (misil balístico intercontinental de lanzamiento submarino) entre sus puntos de despliegue oceánicos hasta el corazón de cualquier país es de entre 10 y 30 minutos, y puede llegar a ser tan bajo como 5-10 minutos. • DATO ESENCIAL Nº 3: debido a los datos nº 1 y 2, existe un momento en que el proceso se vuelve irreversible. Tiempo: 00:00 - los satélites OKO (Ojo) y los radares OTH Duga (capaces de ver "bajo la línea del horizonte" a grandes distancias) detectan los ICBM o SLBM enemigos conforme ascienden y transmiten los datos al Centro de Inteligencia Espacial del GRU (el servicio secreto militar), un búnker subterráneo secreto llamado Serpukhov-15, cerca de Vatutinki, a unos 60 km al sudoeste de Moscú. Los analistas de inteligencia del GRU comienzan a evaluar la amenaza. Tiempo: 00:30 - se transmite una señal de emergencia a los 15 centros subterráneos de control de las Fuerzas Nucleares Estratégicas repartidos por toda la Federación, y también al puesto de mando de la Junta de Jefes de Estado Mayor, en Chekov, y al Comando de las Fuerzas Espaciales situado en el Ministerio de Defensa, en Moscú. Tiempo: 01:00 - los especialistas del Comando de las Fuerzas Espaciales determinan la credibilidad de la amenaza con los datos que les van llegando desde Serpukhov-15. Si deciden que es real, transmiten una señal de alerta a los tres portadores de los "maletines nucleares" (el Presidente, el Ministro de Defensa y elComandante en Jefe de la Junta de Jefes de Estado Mayor) y una prealerta a la red de puestos de control de las Fuerzas Nucleares Estratégicas, un cuerpo de élite que controla los ICBM y las comunicaciones con los bombarderos y los submarinos. Se activa el Sistema de Defensa Civil. Tiempo: 01:30 - los operadores de los puestos de control de las comunicaciones con los submarinos y los bombarderos transmiten una señal de prealerta. Las tripulaciones de los bombarderos corren a sus aviones y se disponen a despegar. En las profundidades oceánicas, los submarinos entran en alerta roja e inician los procedimientos de lanzamiento, igual que hacen los operadores de la red de puestos de control de los ICBM en los campos misilísticos. Tiempo: 02:00 - el sistema de mando conmuta de la red normal de comunicaciones a la red especial de comunicaciones, que les conecta directamente con los puestos de control de los ICBM, los bombarderos y los submarinos. En estos momentos, los misiles desplegados en camiones estarían poniendo sus motores en marcha. Tiempo: 03:00 - los portadores de los maletines nucleares conversan entre sí, si es posible, para determinar la reacción exacta, el plan de guerra a utilizar (el SIOP/RISOP) y tomar las decisiones políticas oportunas. El Presidente, o en su defecto el Ministro de Defensa, intentan ponerse en contacto con las autoridades políticas del país atacante para ver qué está ocurriendo, si es que hay algo que decirse. Tiempo: 04:00 - los misiles atacantes entran dentro del rango de los radares de descubierta de largo alcance LPAR y Daryal, donde se confirma su presencia, número y trayectoria. Los datos son retransmitidos al Presidente, al Ministro de Defensa, a la Junta de Jefes de Estado Mayor y al Comando de las Fuerzas Espaciales. Los analistas de inteligencia siguen tratando de desentrañar lo que está sucediendo con el máximo detalle posible. El Presidente, el Ministro de Defensa y otro personal esencial suben a helicópteros para ser transportados a un lugar secreto. Tiempo: 04:30 - se declara el Estado de Sitio y de Excepción. Se transmiten órdenes a todas las comandancias del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea (no nucleares) para que inicien un despliegue de emergencia, así como a los gobernadores civiles de los territorios para que declaren la Ley Marcial y pongan en marcha de inmediato los planes de Protección Civil. A partir de este momento, cualquier persona o vehículo que se acerque a un componente de las fuerzas armadas rusas de la clase que sea sin autorización será atacado sin previo aviso. Tiempo: 05:00 - el momento de la decisión. Para que el contraataque se ejecute sin problemas, hay que hacerlo ahora o nunca. Si se decide contraatacar, el Presidente o en su defecto el Ministro de Defensa o en su defecto el Comandante en Jefe de la Junta de Jefes de Estado Mayor utilizan su "maletín" para transmitir los códigos de desbloqueo a la Junta de Jefes de Estado Mayor, a los puestos de control de los bombarderos, los submarinos y los campos misilísticos. Los bombarderos despegan. Los camiones lanzamisiles echan a correr a toda velocidad desperdigándose por ahí. Los submarinos proceden a profundidad de lanzamiento. Los operadores de los campos misilísticos, los camiones y los submarinos proceden a desbloquear los misiles con los códigos suministrados e iniciar la secuencia de encendido. En estos momentos aún se puede detener el proceso. Tiempo: 05:30 - se transmite el plan de guerra (SIOP/RISOP) a los operadores de los misiles. En caso de que las comunicaciones se hubiesen cortado ya (por ataque EMP o porque disparos de trayectoria deprimida -5 mins. de preaviso- o de misiles de crucero hubiesen alcanzado los centros de mando), los operadores de los misiles en tierra, mar y aire se atendrían a los SIOP/RISOP predeterminados y el código de desbloqueo se entendería como código de autorización de lanzamiento. Tiempo: 06:30 - la Junta de Jefes de Estado Mayor, por orden de los portadores de los maletines, transmite a todas las estaciones los códigos para la autorización de lanzamiento (go-code). Tiempo: 07:00 - los operadores de los misiles en los silos, los camiones, los bombarderos y los submarinos comparan estos códigos con los que tienen en sus libros de claves, conservados en cajas fuertes selladas. Si coinciden, o si las comunicaciones se hubiesen cortado después de recibir los códigos de desbloqueo, las comunicaciones con el exterior se cortan, ya no se aceptan nuevas órdenes y se disponen a lanzar. Ahora el proceso es irreversible. Tiempo: 08:30 - los operadores han terminado de preparar los misiles para el lanzamiento. Los bombarderos supersónicos vuelan hacia el Polo Norte a toda velocidad. Los submarinos están a profundidad de lanzamiento. Se inician las secuencias de disparo. Tiempo: 09:00 - los planes de Defensa Civil empiezan a implementarse. Tiempo: 10:00 - los misiles están en el aire. La Represalia Nuclear ha comenzado. Este procedimiento se denomina LOW (launch-on-warning). Existen procedimientos abreviados para ataques por sorpresa (LOA - launch-on-attack) y paralelos para ataques con otro tipo de armas como puedan ser los misiles de crucero. [editar] La hora de las bombas Se ha teorizado que es posible una guerra nuclear prolongada en el tiempo (protracted nuclear war), pero la opinión generalizada es que, ante la posibilidad inminente de perder las fuerzas nucleares propias, cualquier potencia optaría por lanzarlo todo. Esto es: que la escalada desde un ataque limitado a una guerra termonuclear total MAO-4 es inevitable y muy rápida. En este caso, la duración total del conflicto sería de escasamente 60 minutos, y por ello se le llama la hora de las bombas o la hora de Armagedón. Con toda probabilidad, el compás de apertura consistiría en un ataque de pulso electromagnético de gran altitud (HEMP) en el espacio exterior para dislocar completamente al enemigo, seguido de detonaciones de oscurecimiento en las regiones superiores de la atmósfera con objeto de cegar a los sistemas antimisil. Segundos después comenzarían a llegar las cabezas termonucleares, atravesando las zonas de oscurecimiento envueltas en nubes de señuelos, perturbadores y otros medios de guerra electrónica para confundir a cualquier sistema antimisil que pudiera seguir operativo. Los blancos "blandos" —ciudades, áreas industriales, refinerías, centrales eléctricas, etc— serían atacados con detonaciones aéreas (airburst), mientras que los "duros" (silos de misiles, instalaciones subterráneas, puertos, pistas) recibirían impactos directos a nivel de superficie (groundburst). A partir de aquí, la evolución del conflicto es imposible de predecir; se ha hablado de bombas sucias que esparcen polvo radiactivo, y bombas de radiación ultravioleta utilizadas para esterilizar los campos de cultivo, enfermar al ganado y contaminar aún más el agua potable, estrellas del caos (detonación simultánea de múltiples cabezas en una disposición radial para aniquilar grandes conurbaciones o áreas industriales) y otras tácticas a cual más esotérica. Los efectos de una guerra nuclear están descritos en efectos de las armas nucleares


Little Boy Little Boy (en español: Niñito o Niño Pequeño) fue el nombre con que se bautizó a la bomba atómica lanzada sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Little Boy fue lanzada desde el bombardero estadounidense B-29 llamado Enola Gay pilotado por el teniente coronel Paul Tibbets, desde unos 9.450 m de altura. El aparato explotó a las 8:15:45 AM (JST), aproximadamente, cuando alcanzó una altitud de 600 m., matando aproximadamente a 140.000 personas.[1] Little Boy era un bomba de diseño sin probar el día del lanzamiento, ya que la única prueba anterior de un arma nuclear (prueba Trinity, realizada cerca deAlamogordo, Nuevo México) correspondía al diseño de plutonio, mientras la bomba que estalló sobre Hiroshima era de uranio, que no albergaba tantas dudas sobre su fiabilidad. Presentaba un aspecto de bomba alargada de color verde oliva y chata, con alerones cuadrados de los cuales sobresalían sensores de radar y barométricos. Pesaba unas cuatro toneladas, se fijó al avión con unos ganchos especiales y tenía una potencia explosiva de 13 kilotones, equivalente a 13000 toneladas de TNT. Llegada en partes a Tinian el 26 de julio de 1945, una parte fue transportada por el infortunado USS Indianapolis (CA-35) y la otra parte por transporte aéreo. Una vez ensamblada y armada bajo las más estrictas medidas de seguridad quedo a la espera, se requirió hacer al costado de la pista, una pista con foso para depositar en él la bomba. El Enola Gay tuvo que colocarse encima de este foso para que la bomba, mediante gatos hidraúlicos pudiese ser levantada y colocada en el compartimiento de la bomba. El B-29 Enola Gay necesitó de toda la pista para despegar con la bomba. Esta bomba fue armada en vuelo por el técnico William Sterling Parsons. Esto consistía en colocar los pequeños sacos de pólvora convencional para el cañón, armarla eléctricamente, comprobarla y quitar los obturadores de seguridad colocar unos obturadores rojos y sustituir los verdes. Fue la primera de las dos únicas bombas atómicas (junto con Fat Man) que han sido utilizadas en combate contra ciudades Diseño

   1.      Aletas de cola

2. Cierre del cañón de acero 3. Detonador 4. Cordita (explosivo convencional) 5. Proyectil de Uranio-235, seis anillos (26 kg) en un recipiente delgado de acero 6. Sensor klaudameterico 7. Pared exterior de la bomba 8. Equipo de Armado de la bomba 9. Cañón del revolver, acero, unos 10 cm de diámetro, 200 cm de longitud 10. Alambres de interconexión 11. Tamper assembly, acero 12. "Blanco" de Uranio-235, dos anillos (38 kg) 13. Tamper/reflector assembly, carburo de wolframio 14. Iniciador neutrónico 15. Antenas Archie, para detonación por radar 16. Alojamiento para el dispositivo de seguridad de boro William Sterling Parsons

Capitán Parsons en 1945 almirante

El almirante William Sterling “Deak” Parsons (26 de noviembre de 1901 – 5 de diciembre de 1953) fue un ingeniero militar estadounidense, mejor conocido por ser el artillero del Enola Gay (en ese momento tenía el rango de capitán), siendo quien lanzó la primera bomba atómica sobre Hiroshima, Japón, durante la Segunda Guerra Mundial Vida y carrera militar Nació en Chicago, Illinois el 26 de noviembre de 1901, ingresando a la Academia Naval de los Estados Unidos en 1918 y graduándose en junio de 1922 con rango de alférez. Su primera asignación fue en el buque de guerra Idaho BB-42, continuando con sus estudios de posgrado en ingeniería sobre artillería en la Escuela Naval de Posgrado de Washington D. C.. El 15 de junio de 1943 se reportó al Laboratorio Nacional Los Álamos del Proyecto Manhattan, localizado en Los Álamos, Nuevo México. Se presentó como Oficial a Cargo y Director Asociado de la División de Artillería del Proyecto Alberta. Después de presenciar la prueba de la primera bomba atómica, fue designado como oficial a cargo del Grupo Técnico Marítimo (Tinian, Marianas) y Comandante Bombardero encargado de ensamblar el dispositivo de disparo del Little Boy, la primera bomba atómica utilizada en combate sobre la ciudad de Hiroshima el 6 de agosto de 1945.[1] Después de servir en diversos cargos y como miembro de la Comisión de Energía Atómica, fue asignado como Remplazo y Asistente en Jefe del Buro de Artillería, en el Departamento Naval. Mientras servía en esta comisión, murió súbitamente por un ataque cardíaco, el 5 de diciembre de 1953, y fue sepultado en elCementerio Nacional de Arlington Diseño de armas nucleares De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a: navegación, búsqueda


Las primeras armas nucleare, aunque grandes, pesadas e ineficientes, proporcionaron las bases de diseño básico para todas las futuras armas. Aquí el dispositivo Gadget es preparado para la primera prueba nuclear: Trinity. Los diseños de armas nucleares son los arreglos físicos, químicos e ingenieriles que causan que el paquete físico[1] de un arma nuclear detone. Existen tres tipos básicos de diseño. En los tres, la energía explosiva de los dispositivos desplegados se ha derivado principalmente de la fisión nuclear y no de la fusión. • Armas de fisión pura fueron las primeras armas nucleares construidas y hasta el momento han sido las únicas que fueron usadas en combate. El material activo es el uranio fisible (U-235) o el plutonio (Pu-239), ensamblados explosivamente en una masa crítica reaccionando en cadena por uno de dos métodos: o Ensamble tipo cañón: una pieza de uranio fisible es disparada hacia un blanco de uranio fisible en el otro extremo del arma, de forma similar a disparar una bala por un cañón, logrando una masa crítica cuando se combinan. o Implosión: una masa fisible de cualquier material (U-235, Pu-239 o una combinación) es rodeada por altos explosivos que al explotar comprimen la masa, resultando en una masa crítica. El método de implosión puede usar uranio o plutonio como combustible. El método de cañón sólo usa uranio. El plutonio es considerado como no práctico para el método de cañón por causa de disparo prematuro debido a la contaminación con Pu-240 ya que su constante de tiempo para la fisión casi crítica es mucho más pequeña que la del U-235. • Armas de fisión mejoradas con fusión son una mejora sobre el diseño de implosión. La alta presión y temperatura ambiental en el centro de un arma de fisión explotando comprime y calienta una mezcla de tritio y gas de deuterio (isótopos pesados de hidrógeno). El hidrógeno se fusiona para formar helio yneutrones libres. La energía liberada de esta reacción de fusión es relativamente neligible, pero cada neutrón comienza una nueva cadena de reacción de fisión, acelerando la fisión y reduciendo en forma importante la cantidad de material fisible que de otra forma sería desperdiciada cuando la expansión del material fisible detiene la reacción en cadena. La mejora puede más que doblar la liberación de energía de fisión del arma. • Las armas termonucleares de dos etapas son esencialmente una cadena de armas de fusión mejoradas por fisión (no confundir con las armas de fisión mejoradas por fusión mencionadas en el punto anterior), usualmente con solo dos etapas en la cadena. La segunda etapa, llamada la "secundaria", es implosionada por la energía de los rayos-x de la primera etapa, llamada la "primaria". Consecuentemente, la secundaria puede ser mucho más poderosa que la primaria, sin ser más grande. La secundaria puede ser diseñada para maximizar la liberación de energía de la fusión, pero en la mayor parte de los diseños de fusión es sólo empleada para sostener o mejorar la fisión, como lo es en la primaria. Se podrían agregar más etapas, pero el resultado sería una arma de gran potencia pero demasiada poderosa para servir a algún propósito plausible.[2] Estados Unidos desplegó brevemente una bomba de tres etapas de 25 megatones, la B41, a comienzos de 1961. También en 1961, la Unión Soviética probó, pero no desplegó, un dispositivo de tres etapas de 50 a 100 megatones, la Bomba del Zar. Las armas de fisión pura históricamente han sido el primer tipo en ser construida por un país. Los países industrializados más grandes con arsenales nucleares bien desarrollados tienen armas termonucleares de dos etapas, que son más compactas, escalables y una opción más costo efectiva una vez que la infraestructura industrial necesaria es construida. Las innovaciones más conocidas en el diseño de armas nucleares se originaron en Estados Unidos, aunque más tarde fueron desarrolladas independientemente por otros estados;[3] las siguientes descripciones presentan los diseños estadounidenses. En las primeras explicaciones, las armas de fisión pura eran llamadas bombas atómicas o bombas-A, un error dado que la energía proviene solo del núcleo del átomo. Las armas que usan la fusión fueron llamadas bombas de hidrógeno o bombas-H, también un error dado que la energía destructiva proviene principalmente de la fisión. Los expertos favorecen los términos nuclear y termonuclear respectivamente. El término termonuclear se refiere a las altas temperatura requeridas para iniciar la fusión. Ignora el igualmente importante factor de la presión, que era considerado secreto en la época en que el término se hizo popular. Muchos términos sobre las armas nucleares son similarmente inexactos debido a su origen en un ambiente clasificado. Enola Gay De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a: navegación, búsqueda


El piloto Paul Tibbets a bordo del Enola Gay. Enola Gay es el nombre dado al bombardero B-29 que lanzó la primera bomba atómica utilizada en combate durante la Segunda Guerra Mundial sobre la ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto de 1945. La bomba fue bautizada como Little Boy. El Enola Gay, uno de los 15 bombarderos Boeing B-29 Superfortress modificados para lanzar bombas atómicas, despegó de Tinian, un islote de las islas Marianas. El nombre del avión era el de la madre del piloto, el coronel Paul Tibbets (Enola Gay de Gordon Thomas y Max Morgan-Witts). Tres días más tarde, otro B-29, el Bockscar, lanzó una segunda bomba atómica, llamada Fat Mansobre Nagasaki. Little Boy y Fat Man han sido las únicas armas nucleares utilizadas contra ciudades. El Enola Gay ha sido completamente restaurado y actualmente se expone en un hangar del Centro Steven F. Udvar-Hazy del Museo Nacional del Aire y el Espaciodel Instituto Smithsonian, cerca del Aeropuerto Internacional Washington-Dulles (Virginia). Tripulantes


El Enola Gay después del bombardeo de Hiroshima


Enola Gay en el Museo Nacional del Aire y el Espacio, EE. UU. Los doce tripulantes del bombardero el día 6 de agosto de 1945 fueron: • Coronel Paul Tibbets (piloto y comandante de la aeronave) • Capitán Robert Lewis (copiloto) • Mayor Thomas Ferebee (artillero) • Capitán Theodore Van Kirk (navegante) • Teniente Jacob Beser (contramedidas electrónicas) • Capitán William "Deak" Parsons (encargado de lanzar la bomba) • Segundo teniente Morris R. "Dick" Jeppson (ayudante del encargado de lanzar la bomba) • Sargento Joe Stiborik (radar) • Sargento George Caron (artillero de cola) • Sargento Robert Shumard (ayudante del ingeniero de vuelo) • Soldado Richard Nelson (operador de radio) • Sargento Wayne Duzenberry (ingeniero de vuelo) Polémica sobre la exhibición del Enola Gay Su actual ubicación en el Museo Nacional del Aire y el Espacio, del Smithsonian, ha sido motivo de multitud de protestas ya que apenas se expone en la muestra material e información de los desastrosos efectos del ataque atómico estadounidense sobre Japón, los cuales actualmente se siguen sufriendo. El Smithsonian se ha negado a estas peticiones aduciendo que la información de los aviones del museo es fundamentalmente técnica y no describe el uso específico que se les dio Harry S. Truman De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a: navegación, búsqueda Harry S. Truman

Harry S. Truman hacia 1945.

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Presidente de los Estados Unidos

12 de abril de 1945 – 20 de enero de 1953

Vicepresidente Ninguno (1945-1949) Alben W. Barkley (1949–1953)

Predecesor Franklin D. Roosevelt

Sucesor Dwight D. Eisenhower

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Vicepresidente de los Estados Unidos

20 de enero de 1945 – 12 de abril de 1945

Presidente Franklin D. Roosevelt

Predecesor Henry A. Wallace

Sucesor Alben W. Barkley

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Senador de los Estados Unidos por Misuri

3 de enero de 1935 – 17 de enero de 1945

Predecesor Roscoe C. Patterson

Sucesor Frank P. Briggs

________________________________________Datos personales Nacimiento 8 de mayo de 1884

 Lamar, Misuri

Fallecimiento 26 de diciembre de 1972 (88 años)

 Kansas City, Misuri

Partido Demócrata

Cónyuge Bess Truman

Hijos Mary Margaret Ocupación Empresario, granjero

Alma máter No realizó estudios superiores Religión Bautista del Sur[1]

Firma

Harry S. Truman (Lamar, Estados Unidos, 8 de mayo de 1884 – Kansas City, Estados Unidos, 26 de diciembre de 1972) fue el trigésimo tercer presidente de los Estados Unidos desde 1945 hasta 1953. Al ser el tercer vicepresidente de la administración de Franklin D. Roosevelt y el trigésimo cuarto vicepresidente de los Estados Unidos, llegó a la presidencia el 12 de abril de 1945, cuando el presidente Roosevelt murió menos de tres meses después de comenzar su cuarto mandato. Durante la Primera Guerra Mundial, Truman desempeñó el cargo de un oficial de artillería, convirtiéndose en el único presidente que combatió en la Primera Guerra Mundial (su sucesor, Eisenhower estuvo entrenando equipos de artilleros en Pensilvania). Después de que la guerra se convirtiese en parte de la maquinaria política del jefe policial Tom Pendergast y fuese elegido comisionado del condado en Missouri, finalmente, se convirtió en un senador demócrata de los Estados Unidos. Después de que ganase la prominencia nacional como jefe de la Comisión Truman, Truman sustituyó al vicepresidente Henry A. Wallace como compañero de fórmula de Roosevelt en las elecciones de 1944. Truman se enfrentó cara a cara a los asuntos internos. La reconversión desordenada de posguerra en la economía de los Estados Unidos estuvo marcada por una grave escasez, numerosas huelgas, y la aprobación de la Ley de Trabajo y Mantenimiento por encima de su veto. Desafió a todos los pronósticos al ganar las elecciones de 1948, ayudado por su famoso Whistle Stop Tour de la parte rural del país. Después de su elección fue capaz de pasar sólo una de sus propuestas en su programa llamado Fair Deal. Usó las órdenes ejecutivas para iniciar la desegregación de las fuerzas armadas y crear controles de lealtad que despidió a miles de simpatizantes comunistas de su cargo, pero al oponerse firmemente a los juramentos de lealtad obligatoria para los empleados gubernamentales, se llevaron a cabo acusaciones de que su gobierno estaba siendo blando con el comunismo. La presidencia de Truman estuvo también llena de acontecimientos exteriores, con el fin de la Segunda Guerra Mundial y su decisión de usar armas nucleares contra Japón, la fundación de las Naciones Unidas, el Plan Marshall para reconstruir Europa, laDoctrina Truman para contener el comunismo, el comienzo de la Guerra Fría, el puente aéreo de Berlín, la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la Guerra Civil China y la Guerra de Corea. La corrupción en la administración Truman, que estaba vinculada a ciertos miembros del gabinete y altos funcionarios de la Casa Blanca, fue un tema central en las elecciones presidenciales de 1952 y provocó que Adlai Stevenson, el candidato presidencial demócrata en las elecciones de 1952, perdiese ante el republicano Dwight D. Eisenhower. Truman, cuya actitud era muy diferente de la de Roosevelt, fue un presidente campechano, sin pretensiones. Popularizó frases como "The buck stops here" e "If you can't stand the heat, you better get out of the kitchen" ("Si no puedes soportar el calor, es mejor salir de la cocina").[2] Superó las bajas expectativas de muchos observadores políticos, que lo compararon ,gracias a estos señores estupidos murieron medio millon de japoneses ,medio millon de seres humanos que perdieron la vida ,familiares ,hijos,tios,mamas,papas niños ,que luego por la radiación nacieron deformes ,y todo por que ¿ por una estupida arma nuclear lanzada por el gobierno de estados unidos y todo por que ,por el estupido dinero.Desfavorablemente con su muy respetado predecesor. En diferentes momentos de su presidencia, Truman tuvo el nivel más bajo de aprobación pública que había sido jamás registrado hasta 1991.[3] [4] A pesar de la opinión negativa del público durante su mandato, las evaluaciones populares y académicas de su presidencia llegaron a ser más positivas después de su retiro de la política y la publicación de sus memorias. La inesperada victoria de Truman en 1948 es invocada por los candidatos presidenciales más débiles actualmente.

Mil grullas Naomi Watanabe y Yoshiro Ueda creian que el mundo era nuevo. como todos los chicos.Por que ellos eran nuevos en el mundo,y esperaban ansiosos cada dia para descubrirlo ¡AH… y tambien se estaban descubriendo el uno al otro¡ Se contemplaban de reojo durante la caminata a la escuela,cuando suponian que sus miradas levantaban murallas y nadie mas que ellos podian transitar en ese imaginario senderito de ojos a ojos.Apenas si habian intercambiado algunas frases.El afectote los dos no buscaba las palabras .Estaban acostumbrados al silencio. Ocho de la mañana del seis de Agosto en el cielo de Hiroshima.Naomi se ajusta el obi de su kimono y recuerda a su amigo: -¿Qué estara haciendo ahora? ``Ahora Yoshiro pesca en la una isla mientras se pregunta ¿Qué estara haciendo Naomi ¿ En el mismo momento,un avion enemigo sobrevuélale cielo de Hiroshima. En el avion,hombres blancos nque pulsan botones y la bomba atomica surca por primera vez un cielo.El cielo de Hiroshima. Un repentino resplandor ilumina extrañamente la ciudad. En ella ,una mama amammanta a su hijoi por ultima vez . Dos viejos trenzan bambúes por ultima vez Una docena de niños canturrea una cancion por ultima vez. Cientos de mujeres repiten sus gestos habituales por ultima vez. Miles de hombres piensan en mañanna por ultima vez Naomi sale para hacer unos recados. Silenciosas explota la bomba,hierven,de repente,las aguas del rio. Y medio milon de japoneses, medio milon de seres humanos ,se desintegran ,esa mañana ,Y con ellos , desaparecen edificios,arboles,calles,aqnimales ,puentesa y el pasadio de Hiroshima Ya ninguno de los supevivientes podra volver a en el mismo espejo,ni abrir nuevamente la puerta de su casa ,ni retornar ningun camino querido. Ndie sera ya quien era. Hiroshima es el sol ese seis de agosto de 1945.Un solo estallado . En diciembre logro Yoshiro averiguar donde estaba Naomi ¡ Y que aun estaba viva¡Ella y su familia internados en una loalidad próxima a Hiroshima,Y hacia ese hospital marcho Yoshiro una mañana. Naomi se hallaba en una cama situada junto a la ventana.Ya no tenia sus trencitas.Apenas una tenue pelusita oscura. Sobre su mesilla,unas cuantas grullas de papel desamparadas. Voy a morirme,Yoshiro… susurro ,cuando sua amigo se paro,en silencio,al lado de su cama .Nunca llegare a plegar las mil grullas que me hacen falta… Mil grullas… o semba-tsurur ,como se dice en japones. Con el corazon encogido ,Yoshiro conto las que se hallaban disperas sobre la mesilla,solo veiHarry S. Truman De Wikipedia, la enciclopedia libre Saltar a: navegación, búsqueda Harry S. Truman

Harry S. Truman hacia 1945.

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Presidente de los Estados Unidos

12 de abril de 1945 – 20 de enero de 1953

Vicepresidente Ninguno (1945-1949) Alben W. Barkley (1949–1953)

Predecesor Franklin D. Roosevelt

Sucesor Dwight D. Eisenhower

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Vicepresidente de los Estados Unidos

20 de enero de 1945 – 12 de abril de 1945

Presidente Franklin D. Roosevelt

Predecesor Henry A. Wallace

Sucesor Alben W. Barkley

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Senador de los Estados Unidos por Misuri

3 de enero de 1935 – 17 de enero de 1945

Predecesor Roscoe C. Patterson

Sucesor Frank P. Briggs

________________________________________Datos personales Nacimiento 8 de mayo de 1884

 Lamar, Misuri

Fallecimiento 26 de diciembre de 1972 (88 años)

 Kansas City, Misuri

Partido Demócrata

Cónyuge Bess Truman

Hijos Mary Margaret Ocupación Empresario, granjero

Alma máter No realizó estudios superiores Religión Bautista del Sur[1]

Firma

Harry S. Truman (Lamar, Estados Unidos, 8 de mayo de 1884 – Kansas City, Estados Unidos, 26 de diciembre de 1972) fue el trigésimo tercer presidente de los Estados Unidos desde 1945 hasta 1953. Al ser el tercer vicepresidente de la administración de Franklin D. Roosevelt y el trigésimo cuarto vicepresidente de los Estados Unidos, llegó a la presidencia el 12 de abril de 1945, cuando el presidente Roosevelt murió menos de tres meses después de comenzar su cuarto mandato. Durante la Primera Guerra Mundial, Truman desempeñó el cargo de un oficial de artillería, convirtiéndose en el único presidente que combatió en la Primera Guerra Mundial (su sucesor, Eisenhower estuvo entrenando equipos de artilleros en Pensilvania). Después de que la guerra se convirtiese en parte de la maquinaria política del jefe policial Tom Pendergast y fuese elegido comisionado del condado en Missouri, finalmente, se convirtió en un senador demócrata de los Estados Unidos. Después de que ganase la prominencia nacional como jefe de la Comisión Truman, Truman sustituyó al vicepresidente Henry A. Wallace como compañero de fórmula de Roosevelt en las elecciones de 1944. Truman se enfrentó cara a cara a los asuntos internos. La reconversión desordenada de posguerra en la economía de los Estados Unidos estuvo marcada por una grave escasez, numerosas huelgas, y la aprobación de la Ley de Trabajo y Mantenimiento por encima de su veto. Desafió a todos los pronósticos al ganar las elecciones de 1948, ayudado por su famoso Whistle Stop Tour de la parte rural del país. Después de su elección fue capaz de pasar sólo una de sus propuestas en su programa llamado Fair Deal. Usó las órdenes ejecutivas para iniciar la desegregación de las fuerzas armadas y crear controles de lealtad que despidió a miles de simpatizantes comunistas de su cargo, pero al oponerse firmemente a los juramentos de lealtad obligatoria para los empleados gubernamentales, se llevaron a cabo acusaciones de que su gobierno estaba siendo blando con el comunismo. La presidencia de Truman estuvo también llena de acontecimientos exteriores, con el fin de la Segunda Guerra Mundial y su decisión de usar armas nucleares contra Japón, la fundación de las Naciones Unidas, el Plan Marshall para reconstruir Europa, laDoctrina Truman para contener el comunismo, el comienzo de la Guerra Fría, el puente aéreo de Berlín, la creación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la Guerra Civil China y la Guerra de Corea. La corrupción en la administración Truman, que estaba vinculada a ciertos miembros del gabinete y altos funcionarios de la Casa Blanca, fue un tema central en las elecciones presidenciales de 1952 y provocó que Adlai Stevenson, el candidato presidencial demócrata en las elecciones de 1952, perdiese ante el republicano Dwight D. Eisenhower. Truman, cuya actitud era muy diferente de la de Roosevelt, fue un presidente campechano, sin pretensiones. Popularizó frases como "The buck stops here" e "If you can't stand the heat, you better get out of the kitchen" ("Si no puedes soportar el calor, es mejor salir de la cocina").[2] Superó las bajas expectativas de muchos observadores políticos, que lo compararon desfavorablemente con su muy respetado predecesor. En diferentes momentos de su presidencia, Truman tuvo el nivel más bajo de aprobación pública que había sido jamás registrado hasta 1991.[3] [4] A pesar de la opinión negativa del público durante su mandato, las evaluaciones populares y académicas de su presidencia llegaron a ser más positivas después de su retiro de la política y la publicación de sus memorias. La inesperada victoria de Truman en 1948 es invocada por los candidatos presidenciales más débiles actualmente..