Batalla de Midway

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Batalla de Midway
Parte de la Guerra del Pacífico
en la Segunda Guerra Mundial

El portaviones estadounidense USS Yorktown al momento de ser impactado por un torpedo japonés durante la batalla
Fecha 4 al 7 de junio de 1942
Lugar Bandera de Estados Unidos Atolón de Midway y sus alrededores
Coordenadas 28°12′N 177°21′O / 28.2, -177.35Coordenadas: 28°12′N 177°21′O / 28.2, -177.35
Resultado Decisiva victoria de los Estados Unidos
Beligerantes
Bandera de Estados Unidos Estados Unidos Bandera de Japón Imperio del Japón
Comandantes
Bandera de Estados Unidos Chester Nimitz
Bandera de Estados Unidos Raymond Spruance
Bandera de Estados Unidos Frank Jack Fletcher
Bandera de Japón Yamamoto Isoroku
Bandera de Japón Nagumo Chūichi
Bandera de Japón Kondō Nobutake
Bandera de Japón Yamaguchi Tamon 
Fuerzas en combate
3 portaaviones
7 cruceros pesados
1 crucero ligero
15 destructores
25 barcos de apoyo
233 aeronaves transportadas
127 aeronaves en tierra
4 portaaviones
2 cruceros pesados
9 acorazados
2 cruceros ligeros
8 destructores
15 barcos de apoyo
248 aeronaves transportadas
16 hidroaviones.
Bajas
307 hombres
1 portaaviones
1 destructor
150 aeronaves
3057 hombres
4 portaaviones
1 crucero pesado
248 aeronaves

La batalla de Midway (en japonés: ミッドウェー海戦; rōmaji: «Middowē Kaisen») fue un conflicto aeronaval que se libró entre los días 4 y 7 de junio de 1942 en el teatro del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. En ella, las fuerzas aeronavales estadounidenses detuvieron el intento japonés de invadir el atolón de Midway, donde los primeros tenían una base militar. Cronológicamente se libró un mes después de la batalla del Mar de Coral, cinco meses después de la conquista japonesa de la isla Wake y seis meses después del ataque a Pearl Harbor, que supuso el inicio del conflicto en el Pacífico entre japoneses y estadounidenses.[1]​ La derrota japonesa supuso un serio obstáculo para sus planes de expansión por el resto del océano y fue un «punto de inflexión» en el conjunto del conflicto. Por esto, Midway es generalmente considerada la batalla más importante de la guerra del Pacífico y una de las más decisivas de la Segunda Guerra Mundial.[2][3]

Ambos bandos sufrieron pérdidas importantes. Los nipones perdieron cuatro portaviones, un crucero pesado y unas 240 aeronaves, lo que debilitó enormemente a la Marina Imperial Japonesa, mientras que los estadounidenses perdieron solo un portaviones y un destructor. Estratégicamente, el resultado de la batalla implicó que la Marina Imperial perdiera la iniciativa en el Pacífico, la que pasó de manera definitiva a los estadounidenses. El ataque a Midway —al igual que el de Pearl Harbor— no era parte de un plan para conquistar los Estados Unidos, sino que su objetivo era eliminar las fuerzas navales estadounidense del Pacífico y evitar su intervención en la campaña japonesa en el este y sudeste asiático.

Antecedentes[editar]

Luego de lanzar su campaña militar en el sudeste asiático, el Imperio del Japón alcanzó rápidamente sus primeros objetivos estratégicos al tomar las Filipinas, la Malasia británica, Singapur y las Indias Orientales Neerlandesas —actual Indonesia—. Estas últimas poseían yacimientos petrolíferos de gran importancia para Japón, así que una vez asegurados en enero de 1942 se comenzó a planificar una segunda fase de operaciones. Sin embargo, hubo desacuerdos estratégicos entre el Ejército Imperial Japonés y la Armada Imperial Japonesa, y ciertas luchas internas entre el Cuartel General Imperial y la Flota Combinada del almirante Isoroku Yamamoto que impidieron concretar esta siguiente estrategia militar hasta abril de 1942.[4][5][6][7]​ Tras una velada amenaza de dimisión, el almirante Yamamoto logró imponer su opinión y enseguida se puso en marcha su plan para expandir el poderío japonés a través del océano Pacífico central.[8][9]

En la estrategia de Yamamoto el objetivo principal era eliminar los portaaviones estadounidenses, a los que veía como la amenaza más importante para la campaña del Pacífico. Esta preocupación se acentuó después del 18 de abril de 1942, cuando la incursión Doolittle bombardeó algunas ciudades japonesas, entre ellas Tokio. Este ataque, aunque militarmente insignificante, fue un duro golpe psicológico para la población japonesa porque demostró la inseguridad a la que estaban expuestas las islas niponas.[10]​ Esta y otras exitosas incursiones «hit and run» confirmaron que los estadounidenses todavía eran una importante amenaza, aunque aparentemente reacios a ser arrastrados a una batalla.[11]

Yamamoto pensó que atacar Pearl Harbor por segunda vez provocaría que toda la flota estadounidense entre en combate, incluyendo sus portaviones. Además, desde el ataque del 7 de diciembre de 1941, el poder aéreo estadounidense en el archipiélago de Hawái había aumentado y por ello determinó que atacar directamente Pearl Harbor era demasiado arriesgado.[8]​ En su lugar escogió el pequeño atolón de Midway, ubicado en el extremo norte de Hawái, a unos 2100 kilómetros de la isla de Oahu. Midway no era especialmente importante en el expansionismo territorial de Japón,[12][13]​ pero supuso que ante un ataque Estados Unidos defendería el atolón con mucha fuerza, asi que una eventual victoria permitiría destruir parte importante de la flota enemiga. Efectivamente, esta isla era estratégicamente importante para los estadounidenses y tras las batallas previas establecieron allí una base que permitía a los submarinos que operaban desde Pearl Harbor surtirse de combustible y provisiones. Así, su radio de operaciones se extendía hasta 1900 kilómetros. La pista de aterrizaje en Midway también servía como punto de escala para los bombarderos que se dirigían a la isla Wake.[14]

Operación MI[editar]

El atolón de Midway el 24 de noviembre de 1941, algunos meses antes de la batalla. Se puede ver las dos islas más importantes: Eastern Island (en el primer plano), donde estaban las pistas de aterrizaje; y Sand Island (al fondo), donde estaba la mayor parte de las instalaciones de la base

Durante la Segunda Guerra Mundial fue habitual que las estrategias navales de Japón sean excesivamente complejas, y el plan de batalla de Yamamoto para Midway —en código la «Operación MI»— no fue la excepción porque requería la coordinación cuidadosa y oportuna de muchos grupos de batalla a cientos de kilómetros en mar abierto.[15][16][17]​ El diseño había considerado los datos de inteligencia que sugerían que el USS Enterprise y el USS Hornet eran los únicos portaviones disponibles en la Flota del Pacífico. En la batalla del Mar de Coral, librada un mes antes, el USS Lexington se había hundido y el USS Yorktown había sido gravemente dañado al punto que los japoneses pensaban que también se había perdido.[18]​ Sin embargo, luego de una rápida reparación en Pearl Harbor, el Yorktown volvió a estar activo y jugó un papel crítico en el descubrimiento y destrucción de los portaviones de la flota japonesa en Midway. Finalmente, gran parte del plan de Yamamoto coincidía con el juicio errado de los líderes japoneses de la época, que creían que los estadounidenses estaban desmoralizados por sus frecuentes derrotas en los seis meses precedentes.[19]

Yamamoto creía que era necesario un engaño para llevar a la flota estadounidense a una situación fatalmente arriesgada.[20]​ Con ese fin dispersó sus buques para que todos, y particularmente sus acorazados, se mantuvieran ocultos de los estadounidenses antes de la batalla. Su grupo de acorazados y cruceros de apoyo siguió a los portaviones del vicealmirante Chūichi Nagumo a varios cientos de kilómetros. Su misión era acercarse y destruir cualquier elemento que pudiera defender Midway tras ser lo suficientemente debilitado por los portaviones.[21]​ Esta táctica era practicada en la mayoría de las armadas más importantes de la época.[22]

Lo que el almirante Yamamoto no sabía era que los estadounidenses habían descifrado uno de los principales códigos navales japoneses, apodado «JN-25» por los Aliados, y que permitió que se conozcan muchos detalles de la operación. El énfasis en dispersar la flota hizo que ninguna formación esté en la posición necesaria para entregar apoyo a las demás.[23]​ Por ejemplo, se esperaba que los portaviones de Nagumo atacaran Midway y soportaran la peor parte de los contraataques, pero los únicos buques en la flota más grandes que los doce destructores lo encubrían eran dos acorazados rápidos de clase Kongō, dos cruceros pesados y un crucero ligero. Por el contrario, Yamamoto y Kondō tenían en sus flotas dos portaviones ligeros, cinco acorazados, cuatro cruceros pesados y dos cruceros ligeros, de los cuales ninguno participó en la batalla.[21]​ Los portaviones ligeros y tres acorazados de Yamamoto no alcanzaron a seguirle el ritmo a los portaviones de la Kidō Butai y no pudieron acompañarle en la navegación. La distancia entre las fuerzas de Kondō y Yamamoto y los portaviones de Nagumo tuvo consecuencias graves durante la batalla, porque se le negó a este último la invaluable capacidad de los aviones de reconocimiento transportados por los cruceros y portaviones, así como la capacidad antiaérea adicional que ofrecían los cruceros junto a los dos acorazados clase Kongō.[24]

Invasión de las Aleutianas[editar]

Para obtener apoyo del Ejército Imperial Japonés en la operación en Midway, la Armada Imperial acordó apoyar la invasión a los Estados Unidos a través de Attu y Kiska, dos islas del archipiélago de las Aleutianas en el Territorio de Alaska. El ejército las ocupó para dejar a las islas japonesas fuera del alcance de los bombarderos terrestres en Alaska, y así Japón se convirtió en la primera nación extranjera en ocupar territorio estadounidense desde la guerra de 1812. Del mismo modo, muchos norteamericanos temían que las islas ocupadas se utilizaran como lugar de despegue para que los bombarderos japoneses ataquen objetivos estratégicos y centros urbanos a lo largo de la costa oeste de los Estados Unidos. Las operaciones niponas en las islas Aleutianas —en código «Operación AL»— lograron eliminar unidades que habrían aumentado las fuerzas defensivas de Estados Unidos. Aunque tradicionalmente se consideró que esta operación se hizo como una distracción para los estadounidenses y así alejarlos de Midway, según el plan de batalla original, la Operación AL estaba destinada a iniciarse simultáneamente con el ataque al atolón, pero la fuerza operativa de Nagumo se retrasó un día en la navegación y eso dio como resultado que la operación en las Aleutianas comenzara un día antes.[22]

Preludio[editar]

Estados Unidos descifra el código[editar]

Antes de la batalla, el almirante Chester W. Nimitz, comandante en jefe del área del Pacífico, tenía una importante ventaja sobre Japón, ya que los criptoanalistas estadounidenses habían descifrado parcialmente el código JN-25b de la Armada Imperial Japonesa.[25]​ Desde principios de 1942, Estados Unidos había estado decodificando mensajes que indicaban que pronto se llevaría a cabo una operación militar en un objetivo llamado «AF». Al principio no se sabía qué lugar era «AF», pero más tarde el comandante Joseph Rochefort y su equipo en la estación HYPO pudieron confirmar que se trataba de Midway. El capitán Wilfred Holmes ideó una artimaña y a través de un cable submarino seguro le pidió a la base en Midway que transmitiera un mensaje de radio sin codificar en que se indicara que el sistema de purificación de agua del atolón se había averiado.[26]​ Dentro de 24 horas, los decodificadores interceptaron un mensaje japonés que decía que «AF tenía poca agua».[27]​ A ninguno de los operadores japoneses que interceptaron el mensaje pareció preocuparle que los estadounidenses transmitieran información sin codificar sobre la escasez de agua en una instalación naval importante, cercana al área de amenazas japonesa, lo que pudo haber prevenido a los oficiales de inteligencia de que se trataba de un deliberado intento de engaño.[28]

La estación HYPO también determinó que la fecha del ataque sería cercana al 4 o el 5 de junio, y proporcionó a Nimitz el orden de batalla completo de la Armada Imperial.[29]​ Japón tenía un nuevo codificador, pero hubo retrasos en su implementación, lo que permitió al equipo de HYPO leer los mensajes de manera anticipada. El nuevo código, que tardó varios días en ser descifrado, entró en uso el 24 de mayo, pero para ese entonces los mensajes más importantes ya se habían decodificado.[30]​ Como resultado, los estadounidenses llegaron a la batalla con una imagen bastante clara de dónde, cuándo y con qué fuerza atacarían los japoneses.[31]

Refuerzos estadounidenses[editar]

El portaviones Yorktown en el astillero de Pearl Harbor días antes de la batalla

El almirante Nimitz necesitaba cada cubierta de vuelo disponible para luchar contra los cuatro o cinco portaviones que Japón podía llevar a la batalla. Ya tenía dos portaviones de la fuerza operativa del vicealmirante William F. Halsey, el Enterprise y el Hornet, pero a causa de una dermatitis Halsey tuvo que ser reemplazado por el contraalmirante Raymond Spruance, el comandante de su escolta.[32][33]​ Nimitz también recordó la fuerza operativa del contraalmirante Frank Jack Fletcher, del área suroeste del Pacífico, que tenía al portaviones Yorktown.[34]

A causa de los daños que sufrió en la batalla del Mar del Coral, se estimó que el Yorktown requería varios meses de reparaciones en el Astillero Naval de Puget Sound, pero sus ascensores estaban intactos así como gran parte de la cubierta de vuelo.[35]​ En el Astillero Naval de Pearl Harbor un equipo trabajó mediante turnos en el buque las 24 horas del día, y tras 72 horas de trabajo ya estaba reparado y listo para la batalla,[36][37]​ lo suficiente para las dos o tres semanas de operaciones que requería Nimitz.[38][39]​ La cubierta de vuelo se reparó y secciones enteras de la estructura interna se retiraron y remplazaron. Las reparaciones continuaron incluso una vez que salió del astillero, a cargo de un equipo que seguía a bordo del USS Vestal, un buque de reparación dañado en el ataque a Pearl Harbor.[40][41]

El grupo aeroembarcado del Yorktown estaba mermado y se restauró usando cualquier avión y piloto que se pudo encontrar. El 5.º Escuadrón de Exploración (VS-5) fue remplazado por el 3.er Escuadrón Bombardero (VB-3) del USS Saratoga; el 5.º Escuadrón Torpedero (VT-5) se remplazó por el 3.er Escuadrón (VT-3); el 3.er Escuadrón de Caza (VF-3) se reconstituyó para remplazar al 42.° Escuadrón (VF-42), con dieciséis pilotos del VF-42 y once del VF-3 y el teniente comandante John S. Thach al mando. Algunos miembros de la tripulación no tenían experiencia, lo que pudo haber contribuido a un accidente en el que murió el teniente comandante Donald Lovelace, el oficial ejecutivo de Thach.[42]​ A pesar de los esfuerzos para tener al Saratoga —que había sido reparado en San Diego— listo para el siguiente enfrentamiento, la necesidad de reabastecerlo y reunir suficientes escoltas le impidió llegar a Midway hasta después de la batalla.[43]

Para el 4 de junio, la Armada había estacionado en Midway cuatro escuadrones de Consolidated PBY Catalina —31 aviones en total— para tareas de reconocimiento de largo alcance, y seis Grumman TBF Avenger nuevos del 8.º Escuadrón Topedero del Hornet.[44]​ El Cuerpo de Marines estacionó además diecinueve Douglas SBD Dauntless, siete F4F-3 Wildcats, diecisiete Vought SB2U Vindicator y veintiún Brewster F2A Buffalo. La Fuerza Aérea contribuyó con un escuadrón de diecisiete Boeing B-17 Flying Fortress y cuatro Martin B-26 Marauder equipados con torpedos. Aunque los F2A y SB2U ya estaban obsoletos, en ese momento eran los únicos aviones disponibles para el Cuerpo de Marines.[45]​ Nimitz sabía que ellos habían renunciado a su ventaja numérica al dividir sus naves en cuatro grupos operativos separados, demasiado separados para darse apoyo mutuamente.[31]​ Esta dispersión limitó la disponibilidad de buques rápidos para escoltar los portaviones de la Fuerza de Ataque, y menos cañones antiaéreos para protegerlos. Nimitz calculó que las aeronaves de sus tres portaviones más los estacionados en Midway, le daban una cantidad más o menos igual a la de los cuatro portaviones de Yamamoto, principalmente porque los grupos aeroembarcados estadounidenses eran más grandes que los japoneses. Los japoneses, por el contrario, incluso después de que comenzara la batalla desconocían la verdadera fuerza y disposición de su oponente.[30]

Deficiencias japonesas[editar]

El portaviones Akagi en abril de 1942. Fue el buque insignia de la Fuerza de Ataque en las incursiones japonesas sobre Pearl Harbor, Darwin, Rabaul y Colombo

Durante la batalla del Mar del Coral, el portaviones ligero Shōhō se hundió y el portaviones Shōkaku recibió el impacto de tres bombas, por lo que estaría bajo reparaciones en dique seco por meses. Aunque el portaviones Zuikaku escapó de la batalla sin daños, había perdido casi la mitad de su grupo aéreo y en el puerto de Kure estaba esperando aviones y pilotos de reemplazo. El hecho de que no hubiera suficiente tripulación disponible de inmediato puede atribuirse al fracaso del programa de entrenamiento de la Armada Imperial, que ya mostraba signos de no poder reemplazar oportunamente las bajas. Los instructores del Cuerpo Aéreo de Yokosuka fueron empleados en un esfuerzo para compensar este déficit.[46]

Los historiadores Jonathan Parshall y Anthony Tully creen que si se hubiese combinado las aeronaves y pilotos sobreviviente del Shōkaku y Zuikaku, era posible equipar al Zuikaku con un grupo aéreo casi completo, pero también señalan que esto habría ido contra la doctrina japonesa de que los portaviones y sus grupos aeroembarcados debían entrenar como una sola unidad —por otro lado, los escuadrones aéreos de Estados Unidos entrenaban para poder intercambiarse entre portaviones—. De cualquier forma, aparentemente los japoneses no hicieron ningún esfuerzo serio en tener listo al Zuikaku para la batalla.[47]

De este modo, la 5.ª División de Portaaviones —que tenía los dos más avanzados de la Kidō Butai— no estaría disponible, por lo que el vicealmirante Nagumo tenía solo dos tercios de los portaviones a su disposición: el Kaga y el Akagi de la 1.ª División, junto al Hiryū y el Sōryū de la 2.ª División. Esto se debió en parte a la fatiga, ya que los portaviones no habían detenido sus operaciones desde el ataque a Pearl Harbor, entre las que se contaban las incursiones en Darwin y el océano Índico.[48][49]​ No obstante, la Primera Fuerza de Ataque navegó con 248 aviones disponibles en los cuatro portaaviones —60 en el Akagi, 74 en el Kaga, 57 en el Hiryū y 57 en el Sōryū—.[50]

Los principales aviones de ataque que transportaban los portaviones eran el bombardero en picado Aichi D3A1 «Val» y el Nakajima B5N2 «Kate», que se utilizó como torpedero o bombardero de altura. El principal caza transportado era el rápido y altamente maniobrable Mitsubishi A6M «Zero». Por varias razones, la producción del «Val» se había reducido de forma drástica y la del «Kate» se había detenido por completo, como consecuencia de eso no había suficientes aviones de ese tipo para reemplazar las pérdidas.[51]​ Además, muchos aviones que se utilizaron en junio de 1942 estaban operativos desde finales de noviembre de 1941, y aunque estaban bien mantenidos, algunos ya estaban desgastados y su uso era cada vez menos confiable. Esto hizo que todos los portaviones de la Kidō Butai llevasen menos aviones respecto a su capacidad total, con pocas aeronaves y piezas de repuesto almacenadas en los hangares.[52][Nota 1]

Además, los portaviones de Nagumo sufrieron varias deficiencias defensivas que en palabras del historiador Mark Peattie, le hicieron tener una «mandíbula de cristal, podía dar un puñetazo pero no podía recibir uno».[54]​ Por mencionar algunas de ellas: los cañones antiaéreos y sus sistemas de control de incendios tenían varios defectos de diseño y configuración que limitaban su efectividad; solo unos pocos aviones de combate conformaban la patrulla aérea de la flota, la que se vio obstaculizada en sus labores por el inadecuado sistema de alerta temprana y la falta de radar; las malas comunicaciones de radio con los aviones de combate inhibieron el comando y control efectivo de la patrulla; en lugar de ser una escolta antiaérea cercana, los buques que escoltaban a los portaviones se desplegaron a mucha distancia como exploradores visuales, ya que carecían de entrenamiento, doctrina militar y suficiente armamento antiaéreo.[55][56][57]

Los planes de reconocimiento estratégico previos a la batalla también estaban desorganizados. En parte por la prisa de Yamamoto, un piquete de submarinos exploradores llegó tarde a su posición. Esto permitió a los portaviones estadounidenses alcanzar «Point Luck», su punto de encuentro al noreste de Midway, sin ser detectados.[58][59]​ Un segundo intento de reconocimiento, parte de la Operación K, iba a usar hidroaviones Kawanishi H8K «Emily» para explorar Pearl Harbor antes de la batalla y detectar la presencia de los portaviones norteamericanos. Este plan se frustró cuando los submarinos que debían recargar de combustible los aviones descubrieron que el punto de reabastecimiento previsto —hasta entonces una bahía desierta frente a French Frigate Shoals— estaba ocupado por buques estadounidenses, no estaban al tanto porque la última exploración a esa zona se había hecho en marzo. Por todo esto, Japón se privó de conocer cualquier movimiento de los portaviones enemigos hasta inmediatamente antes de la batalla.[37][60]

En sus interceptaciones de radio, los japoneses notaron un aumento en la actividad de los submarinos estadounidenses y también en el tráfico de mensajes. Esta información estaba en manos de Yamamoto antes de la batalla, sin embargo, la planificación de la operación no cambió. Yamamoto, a bordo del Yamato, asumió que Nagumo había recibido la misma información desde Tokio y no se comunicó con él por radio para no revelar su posición.[61][62]​ Al contrario de otras versiones históricas, Nagumo también recibió esta información antes de que comenzara la batalla. Por razones que aún no están claras, Nagumo no modificó sus planes ni tomó precauciones adicionales.[63]

La batalla[editar]

Tanques de gasolina ardiendo tras el ataque japonés.

El almirante Nagumo lanzó su primer ataque a la isla a las 4:30 del 4 de junio de 1942 con un total de 108 aviones de combate. Al mismo tiempo hizo despegar seis aviones de reconocimiento para ir en búsqueda de la flota enemiga, y cazas A6M Zero para patrullar el espacio aéreo que rodeaba la zona. Las misiones de reconocimiento japonesas fueron muy poco efectivas a causa de los pocos aviones que tuvieron que cubrir extensas áreas de búsqueda y del mal tiempo.[65]​ A las 6:20 los aviones de Nagumo comenzaron a bombardear Midway y causaron grandes daños a las instalaciones militares de la isla. Algunos pilotos estadounidenses que estaban en la base intentaron defender el atolón con los aviones Grumman F4F Wildcat y Brewster F2A Buffalo, pero sufrieron numerosas bajas. Sin embargo, la artillería antiaérea estaba lista y consiguió derribar varios aviones atacantes.[66]​ Los aviones de reconocimiento japoneses, enviados para evaluar el estado de las defensas de Midway después del ataque, transmitieron un mensaje al almirante en el que explicaban que iba a ser necesaria otra misión de bombardeo para neutralizarlas antes de que las tropas desembarcasen el día 7 de junio, como estaba previsto.[67][68]

Los bombarderos estadounidenses —cuya base estaba en la isla— despegaron antes de ser dañados por los japoneses, e hicieron varios ataques contra la flota nipona. Los lentos y pesados torpederos Grumman TBF Avenger fueron destruidos casi por completo por las fuerzas antiaéreas de los barcos y los veloces Zero japoneses, sin lograr causar ningún daño a la flota enemiga. Solo tres de ellos consiguieron volver a Midway.[69][70]​ De acuerdo a las tácticas de batalla de la época, Nagumo guardó la mitad de sus aviones de reserva, dos escuadrones compuestos por torpederos y cazatorpederos. Tenía la opción de armar los bombarderos con torpedos o con bombas terrestres —para atacar navíos o instalaciones militares respectivamente—. En el primer ataque a Midway optó por equipar los aviones con torpedos, al temer encontrar barcos estadounidenses. Por ello resultó necesario efectuar un segundo ataque, pues la pista de aterrizaje y despegue del atolón no había sido destruida por la falta de bombas terrestres. Todos los aviones del segundo ataque recibieron la orden de ser armados con bombas para atacar las instalaciones de la isla.[71]​ Media hora después de iniciar este ataque un avión de reconocimiento de largo alcance enviado desde el crucero Tone informó de la presencia de una flota enemiga de tamaño considerable al este. Nagumo paralizó de inmediato el cargamento de los aviones y esperó más información sobre la composición de la flota que se acercaba. Tuvieron que pasar más de cuarenta minutos para que un avión japonés avisara de la presencia de un portaaviones estadounidense.[72][73]

Pilotos estadounidenses del USS Enterprise se preparan para despegar en sus aviones de combate.

Entonces, el almirante se vio frente a un dilema.[74]​ Sus subordinados insistieron en que lanzase un ataque sobre los portaaviones con las reservas que aún tenía a bordo. Sin embargo, las operaciones de preparación y lanzamiento de aviones podían llegar a durar entre treinta y cuarenta y cinco minutos y los pilotos japoneses de la primera oleada comenzaban a regresar. Muchos de ellos estaban casi sin combustible, dañados o con parte de la tripulación herida, por lo que era necesario un aterrizaje rápido antes de morir en medio del mar. Los cálculos indicaban que había muy pocas probabilidades de que todos los aviones de reserva pudiesen despegar antes de la llegada de los primeros.[75]​ Así, sin la confirmación de la composición de la flota estadounidense que se había avistado, Nagumo fue cauteloso y prefirió esperar para decidir el tipo de armamento que se usaría durante el segundo ataque. Además, la aviación estadounidense estacionada en la isla había logrado resistir otros ataques sin sufrir pérdidas, lo que reforzó más la necesidad de hacer un nuevo ataque al atolón. Preso de la indecisión y luego de razonar estrictamente la doctrina de tácticas navales japonesas, Nagumo decidió seguir el manual de forma tranquila y resolvió esperar a que los aviones del primer asalto a la base regresaran a los portaaviones, para luego lanzar con el armamento apropiado la segunda flota aérea de ataque. Esta decisión le supondría más adelante la derrota.[76][77]

Al mismo tiempo, mientras la indecisión se apoderaba del mando japonés, desde las 07:00 el almirante Fletcher había puesto en marcha a los aviones del Yorktown para que atacasen a los portaaviones japoneses. Al contrario de Nagumo, Spruance dio la orden de que sus aeronaves atacasen con todo lo que poseían, sin esperar a que toda la flota aérea estuviese en el aire para hacer un ataque conjunto y coordinado. Luego del despegue, cada escuadrón estadounidense se dirigió directamente hacia el enemigo en lugar de esperar a estar en una formación de ataque conjunto. Esta táctica, a pesar de disminuir el volumen del impacto de los ataques hacia los japoneses y acarrear grandes perdidas para los estadounidenses, tuvo el mérito de lograr desorganizar la capacidad de contraataque nipona y encontrarse totalmente vulnerables a los portaaviones de Nagumo.[78][79][80]

Ataque estadounidense[editar]

El Soryu navega en círculos bajo un bombardeo de B-17. En este ataque no sufrió impactos.

Los primeros aviones enviados para atacar a los japoneses tuvieron dificultades para encontrarlos en la vastedad del océano, incluso con las coordenadas que habían entregado las patrullas de observación, pero cuando finalmente se toparon con ellos aconteció una de las mayores acciones de sacrificio realizadas en una batalla perdida que, sin embargo, se transformaría en una victoria. A las 09:20, la primera oleada de los torpederos de Spruance llegó sobre sus objetivos. Consistían en lentos caza-torpederos Douglas TBD Devastator que se lanzaron en fila contra los portaaviones casi a la altura del mar. Fueron abatidos prácticamente todos, pues solo un piloto logró sobrevivir a esta primera incursión.[81][82]​ Con aviones similares el segundo asalto acabó casi de la misma manera: la flota aérea atacante destruida casi en su totalidad y la japonesa prácticamente intacta.

Entre tanto, los pilotos estadounidenses consiguieron tres importantes resultados: primero, obligaron a los portaaviones nipones a navegar en círculos y hacer maniobras para evitar los torpedos, lo que les impidió tomar posiciones definitivas para el lanzamiento de sus aviones; segundo, obligaron a los Zero a gastar casi toda su munición y combustible mientras estos intentaban derribarlos, y tercero, pusieron la escolta aérea de los portaaviones fuera de posición para así intentar defenderlos de algún otro ataque.[79]

Inmediatamente después de los ataques, se aproximaron a gran altura, sin ser acosados por los cazas Zero que perseguían a los torpederos cercanos al mar, dos escuadrones de bombarderos que atacaron en picado desde el noreste y suroeste. Estos cayeron sobre los portaaviones enemigos, que para entonces estaban con las cubiertas llenas de aviones cargados con combustible y armados para iniciar el contrataque, en condiciones extremadamente vulnerables.[83]​ A las 10:22 los bombarderos del Enterprise atacaron el Kaga, mientras que en el sur los del Yorktown cayeron sobre el Sōryū y el Akagi, que también recibió los impactos de los bombarderos del Enterprise cuatro minutos después. El ataque, que duró seis minutos, fue devastador: tres de los cuatro portaaviones japoneses estaban en llamas, fuera de combate o hundidos.[84]

Contraataque japonés[editar]

El Yorktown en el momento del impacto de un torpedo lanzado desde el aire por un Nakajima B5N Kate.[85]

El Hiryū, el único portaaviones japonés que se encontraba intacto en ese momento, no perdió tiempo para hacer un contraataque. La primera oleada de bombarderos japoneses dañó gravemente al Yorktown con tres impactos de bomba que apagaron su caldera, inmovilizándolo: sin embargo, en aproximadamente una hora, sus dañados equipos de control fueron reparados con tanta eficacia que los bombarderos de la segunda oleada creyeron que se trataba de otro.[85][86]

A pesar de las esperanzas japonesas de nivelar las probabilidades mediante la eliminación de dos portaaviones enemigos con dos ataques, la segunda oleada creyó erróneamente que habían hundido el Yorktown y que estaban atacando el USS Enterprise. Después de recibir dos impactos de torpedos el Yorktown quedó fuera de combate, por lo que el almirante Fletcher se vio obligado a trasladar a su personal al crucero pesado USS Astoria. No obstante, a las 17 horas el Hiryū fue atacado por aviones procedentes del Enterprise, que lo destruyeron tras un violento bombardeo, situación en la cual influyó el hecho que las bombas estadounidenses alcanzaran los depósitos de gasolina de aviones en la cubierta del Hiryū, el cual se incendió y tuvo que ser abandonado a las 21 horas, aunque no se hundió sino hasta la mañana siguiente. Los dos portaaviones de la Task Force 16 del almirante Spruance, el Enterprise y el Hornet, no sufrieron daños.[87]

Últimos combates[editar]

Cuando la noche cayó, los dos bandos hicieron planes para continuar con la acción. El almirante Fletcher, convencido de que no podría conducir de forma adecuada las fuerzas estadounidenses a bordo de un crucero, traspasó el mando de la flota al almirante Spruance. Este sabía que los estadounidenses ya habían conseguido una gran victoria, pero no estaba seguro de las fuerzas que aún tenían los japoneses y estaba decidido a salvaguardar tanto Midway como el resto de sus portaaviones. Para ayudar a sus pilotos, que habían sido lanzados al ataque durante el día, siguió avanzando en dirección a Nagumo. Por su parte, y pese a las grandes pérdidas, el almirante Yamamoto decidió inicialmente continuar con sus esfuerzos para ocupar Midway y envió sus navíos de batalla en busca de los portaaviones estadounidenses, al mismo tiempo que una flota de cruceros era desplegada para bombardear la isla. La flota japonesa no logró localizar a su enemigo en el mar.[88][89]

A las 02:15 de la noche del 5 al 6 de junio, un submarino estadounidense señaló la presencia de barcos japoneses a 165 kilómetros al oeste de Midway. Spruance, que no había sido capaz de localizar el cuerpo principal de la escuadra de Yamamoto, pensó que se trataba de estos navíos y partió en su dirección. Sin embargo, era la flota enviada a bombardear Midway, compuesta por cuatro cruceros y dos destructores, que poco después recibieron la orden de retirarse de la zona y unirse en mar abierto al resto de la flota de batalla de Yamamoto.[88]​ Por la mañana, el submarino lanzó un ataque con torpedos contra los cruceros, sin éxito, pero en los días siguientes la aviación de la isla, junto a la de los portaaviones, realizaron varios ataques a los cruceros, hundiendo el Mikuma y dejando gravemente dañado el Mogami.[90]

Consecuencias[editar]

Memorial a la batalla ubicado en el atolón de Midway. En él se puede leer: «Dedicado a la preservación de la memoria de Midway, donde se libró la batalla naval más decisiva en la historia militar.»

Después de la batalla, y sabiendo que habían conseguido una gran victoria, los estadounidenses se retiraron de la región.[91]​ La pérdida de los cuatro portaaviones enviados a Midway, además de un gran número de sus bien formados e irremplazables pilotos navales, interrumpió la expansión de Japón por el resto del Pacífico. Solo dos grandes portaaviones de la Marina Imperial lograron sobrevivir, el Zuikaku y Shōkaku —que no participaron en la batalla—, junto a otros tres portaaviones pequeños de poco poder ofensivo y que podían transportar una mínima cantidad de aviones. El 10 de junio, en una conferencia del alto comando de planificación de guerra, la Marina japonesa ocultó la gravedad de sus pérdidas en Midway. Solo el emperador Hirohito fue informado de los detalles de lo acontecido, quien prefirió mantenerlo en secreto ante el ejército y la opinión pública, e hizo que los planificadores militares continuasen por algún tiempo elaborando sus ataques suponiendo que la flota aeronaval del Japón seguía siendo poderosa.[92]

La batalla de Midway es frecuentemente llamada por los historiadores como el «punto de inflexión» de la Guerra del Pacífico.[93][94]​ La marina japonesa continuó luchando con ferocidad incluso frente a la supremacía naval de los Estados Unidos al final de la guerra.[95][96]​ Sin embargo, la victoria en Midway dio a los estadounidenses la iniciativa estratégica en la guerra, pues infligió daños irreparables a los portaaviones japoneses y acortó el tiempo de la guerra en el Pacífico.[97][95]

El programa de entrenamiento previo a la guerra había formado pilotos de excepcional calidad para la aviación naval del Imperio japonés. Este pequeño grupo de élite estaba conformado por veteranos preparados y endurecidos para los combates de la época. En la batalla, los japoneses perdieron más aviadores que sus entrenamientos prebélicos formaron en un año.[98]​ Los planificadores japoneses no previeron un conflicto militar de larga duración y, por lo tanto, no tuvieron la capacidad para reponer rápidamente las perdidas en navíos, marineros y principalmente pilotos. A mediados de 1943 la aviación japonesa había sido prácticamente diezmada. Dos meses después del ataque a Midway, los estadounidenses tomaron la ofensiva al desembarcar en Guadalcanal, donde derrotaron nuevamente a Japón y aseguraron las líneas aliadas de suministros para Australia y las Indias Orientales Neerlandesas. A partir de Midway la iniciativa en el Pacífico pasó a ser siempre de los estadounidenses, hasta la rendición de Japón en 1945.[99][91][100]

Bajas japonesas[editar]

Un piloto rescatado en Midway.

En el momento en que la batalla terminó, unos 3057 japoneses habían muerto. Las bajas a bordo de los cuatro portaaviones fueron: 267 en el Akagi, 811 en el Kaga, 392 en el Hiryū y 711 en el Sōryū, sumando un total de 2181 muertos.[101]​ Los cruceros pesados Mikuma —700 muertos— y Mogami —92 muertos— sumaron 792 muertes más.[102]

Adicionalmente, los destructores Arashio y Asashio —35 y 21 muertos respectivamente— fueron dañados durante los ataques aéreos que hundieron el Mikuma y dañaron el Mogami. Algunos hidroflotadores se perdieron de los cruceros Chikuma y Tone —3 y 2 respectivamente—, mientras que los muertos a bordo de los destructores Tanikaze, Arashi, Kazagumo y el Akebono Maru sumaron las restantes 23 víctimas.[Nota 2]

Bajas estadounidenses[editar]

  • Un portaaviones: USS Yorktown
  • Un destructor: USS Hammann
  • Aviones con base en Midway: 45 de un total de 126 = 36%
  • Aviones con base en portaaviones: 109 de un total de 183 = 59%
  • Pérdidas en hombres: 250 hombres aproximadamente.[104]

Repercusión popular[editar]

Cine[editar]

John Ford realizó un documental sobre la batalla en el año 1942 titulado The Battle of Midway. En él se usaron escenas reales que el propio cineasta filmó durante el conflicto y a bordo de los buques estadounidenses. Ford fue condecorado con un Corazón Púrpura y su trabajo fue ganador del Óscar al mejor documental largo en la 15.ª entrega de los premios de la Academia.

Además, en 1976 se estrenó en los Estados Unidos la película La batalla de Midway, un filme bélico en technicolor dirigido por Jack Smight.[105][106]​ La cinta está ambientada en el conflicto librado en Midway entre japoneses y estadounidenses, teniendo como elenco a importantes actores de la época como Charlton Heston, Henry Fonda, Toshirō Mifune, Glenn Ford, Robert Mitchum, Erik Estrada y Edward Albert entre otros. En las taquillas logró recaudar 43 220 000 dólares estadounidenses. Se espera que se grabe en 3D una nueva versión de la película.[107][108][109][110]

En noviembre del año 2019 se estrena la película Midway, dirigida por Roland Emmerich. Inspirada en los hechos reales que rodearon la Batalla de Midway, se centrará en los marineros y aviadores que defendieron las Islas Midway. Estará protagonizada por Woody Harrelson, Jake Weber, Luke Evans, Patrick Wilson, Aaron Eckhart y Dennis Quaid.

Música[editar]

El grupo sueco de power metal Sabaton, en su álbum Coat of Arms y siguiendo la temática histórica de sus canciones, tiene dedicada una canción a la Batalla de Midway, titulada "Midway".

Véase también[editar]

Referencias[editar]

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Notas al pie[editar]

  1. Los Aliados introdujeron los nombres en clave «Val», «Kate» y«Zeke» —que a menudo se usan para designar a estos aviones— recién a finales de 1943. Los japoneses generalmente se referían al D3A como «bombardero en picado embarcado Tipo 99», al B5N como «bombardero de ataque embarcado Tipo 97» y al A6M como «caza embarcado Tipo 0», por esa razón a este último también se le conoce conoce coloquialmente como «Zero».[53]
  2. Las cifras de las víctimas japonesas durante la batalla fueron recopiladas por Sawaichi Hisae, en su libro Midowei Kaisen: Kiroku, página 550. Los datos de lista se compilaron a partir de los registros de las prefecturas japonesas, siendo es el más preciso hasta la fecha.[103]

Bibliografía[editar]

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Enlaces externos[editar]

Trivial de preguntas y respuestas sobre la Batalla de Midway