Wikilibro Bibliotecología

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Wikilibro fundamentos de la información [editar]

  1. Capítulo 1: Historia de la bibliotecología, pasado, presente y porvenir.
  2. Capítulo 2: Conceptos en relación a la bibliotecología.
  3. Capítulo 3: Nuevos tiempos, nuevos lugares y nuevos perfiles en bibliotecología.


Capítulo 1: Historia de la bibliotecología, pasado, presente y porvenir.[editar]

El objetivo principal de este primer capítulo es abordar diferentes temáticas referentes al campo bibliotecológico, específicamente; la bibliotecología como ciencia social, como práctica en diferentes momentos históricos y su constitución como disciplina científica. Asimismo, profundizar en sus perspectivas teóricas tales como el positivismo, la perspectiva crítica y el constructivismo, además, analizar estos paradigmas en la actualidad.

¿Qué es la Ciencia?[editar]

A lo largo de la historia de la humanidad el hombre se ha encontrado en una búsqueda constante por la verdad, por explicar su realidad y todos los fenómenos que le rodean. Dicha búsqueda lo llevó a explorar formas que le permitieran llegar a esa tan anhelada verdad, surgiendo así el método científico y las ciencias en general (exactas, naturales, sociales). Ahora bien, ¿qué es la ciencia? El concepto parece algo sencillo hasta que se busca definirlo, A pesar de que es algo tan común en la actualidad, llegar a un significado de esta no es tarea fácil ya que dicho significado puede variar con el tiempo debido a que “la ciencia es un producto cultural, por lo que no puede tener un único significado” (Fara, 2015, p.1), dicho significado puede cambiar debido a varios factores como lo pueden ser el lugar donde se defina y como lo mencionamos anteriormente, el tiempo, la ciencia en la edad media no se percibía de la misma forma a cómo la percibimos en la actualidad, ambas percepciones hacen que el significado cambie. Ahora bien, para dar respuesta a este interrogante Rivera y Fernández plantean que “la ciencia es un sistema acumulativo, metódico y provisional de conocimientos comprobables, producto de una investigación científica” (2015, p.1), cuyo propósito sería afirmar o negar algo sobre la realidad basándose en el conocimiento fáctico, dejando de lado la intuición. En consecuencia, el objeto de estudio de esta radica en el deseo por querer explicar los fenómenos que nos rodean, con la finalidad de afirmar o negar algo sobre estos, es decir que la ciencia, investiga todo lo que podemos percibir con los sentidos, por ejemplo, fenómenos naturales, otros seres humanos, todo aquello que no se logra explicar solo con hacer uso de la observación, sino que también es necesario experimentar y poner a prueba las posibles explicaciones que tenga un hecho en concreto, esto con el fin de llegar a la verdad. Se entiende que la ciencia se encuentra constantemente en una búsqueda inagotable por llegar a una verdad justificada, sin embargo, esto no significa que sea una verdad incuestionable “la verdad científica adora la duda, adora la disyuntiva, adora la negación y adora la interrogación” (Wagensberg, 2002); la ciencia es susceptible a ser refutada por cualquier persona siguiendo el método científico. En conclusión, la ciencia surge como una solución a la necesidad de la humanidad por explicar su realidad, el mundo en el que vive, los fenómenos que en éste ocurren y los individuos que lo habitan. Sin embargo, esta necesidad y búsqueda por la verdad parece no acabar “el conocimiento siempre es una aproximación finita de una realidad infinita” (Wagensberg, 2002) lo que nos lleva a cuestionarnos acerca de si el ser humano logrará llegar a la verdad o no.

¿Qué tipo de ciencias son las Ciencias Sociales y Humanas[editar]

En relación con el tema de la ciencia es momento de enfatizar ahora en las ciencias sociales y humanas, históricamente ha habido ciertas divisiones entre las ciencias sociales y naturales como lo pueden ser sus métodos de estudio y diferentes conceptos que veremos más adelante. Entendemos que la ciencia es una forma de explicar la realidad y las llamamos sociales porque allí se encuentra su objeto de estudio, los fenómenos sociales producto de las actividades del ser humano y su interacción en la sociedad. Las ciencias sociales son las encargadas del estudio de la sociedad y varios de sus aspectos, por ejemplo, su origen, su desarrollo y todo lo que constituye la vida social. No son exactas por su objeto de estudio, las personas cambian de opinión, los átomos y minerales no. De acuerdo con esto, sabemos que las ciencias sociales no pueden ser ciencias exactas, puesto que, al ser su objeto de estudio el hombre en sociedad no es posible hallar leyes generales que puedan aplicarse a diversos individuos por el hecho de que consideramos únicos a cada uno de estos. Por esta y más razones, las ciencias sociales deben seguir métodos completamente diferentes a los utilizados por las ciencias naturales para abordar sus objetos de estudio, “resulta inadecuado que el método científico empleado por un físico, por un biólogo o por un ingeniero mecánico, sea también utilizado por un sociólogo, un psicólogo o un jurista” (Solís, 2005, p.52) de ahí que gran parte de las ciencias sociales sean ideográficas mientras que las ciencias naturales son principalmente nomotéticas. Llegado a este punto es importante distinguir entre lo ideográfico y lo nomotético de igual modo que saber cómo cambia el método de estudio respectivamente. Partiendo con la premisa de que cada individuo es un ser único e irrepetible y que las ciencias sociales buscan comprender todos aquellos fenómenos sociales que nos rodean, estas no pueden generalizar sus objetos de estudio por el hecho de que el estudio ideográfico procura entender hechos particulares basándose principalmente en la intuición “buscan captar lo individual, lo biográfico y, por ende, lo irrepetible en el acontecer humano” (Solís, 2005, p.53). Por otro lado, la nomotética busca establecer leyes universales a partir del estudio de un grupo de objetos que cuenten con características similares para poder generalizar los resultados que se obtienen a través de la experimentación y el conocimiento fáctico. Culturalmente, se ha aceptado la idea de que existe una gran diferencia entre Ciencias Naturales y las Sociales, entre sus métodos de estudio y otros aspectos. No obstante, esta marcada división debería quedar atrás, es verdad que existen ciertas diferencias entre ambas ciencias, sin embargo, debemos enfatizar en la particularidad de cada una de estas, que ninguna es más compleja o más sencilla que la otra y que no existe un punto de comparación debido a la diferencia entre sus objetos de estudio, pero hay algo que siempre compartirán, el anhelo por la verdad y por entender nuestra realidad.

¿Por qué la bibliotecología hace parte de las Ciencias Sociales y Humanas?[editar]

Para abordar correctamente esta pregunta hay que establecer una definición entre lo que es bibliotecología y lo que es una Ciencia Social y Humana; siendo la primera definida en un principio ambiguo como una ciencia que estudia las bibliotecas en todos sus aspectos, y, lo segundo como un fenómeno social, entonces se podría decir que la bibliotecología hace parte de las Ciencias Sociales y Humanas porque es una situación social y que como toda acción humana se puede investigar, que es impredecible o difícil de predecir como cualquier comportamiento humano, esto en parte, pero también porque busca por medio de la memoria y el desarrollo de la información de interés, la transmisión de la cultura y la búsqueda del comportamiento social. Decía Duverger (1981) “Los hechos sociales no constituyen objetos aislados o aislables, sino que son elementos de un conjunto del que no pueden ser separados a riesgo de perder toda su significación”. (p.415). Es importante entender, siguiendo a Linares Columbié (en Castillo Guevara J, Leal Labrada O, 2006), que la bibliotecología en principio era la encargada de las bibliotecas y que para ser considerada Ciencia tuvo que pasar primero por unos acontecimientos como: surgimiento y desarrollo de la sociedad industrial, auge de las innovaciones científicas y tecnológicas, resurgimiento de la vida urbana, aparición de nuevas necesidades educacionales y el surgimiento y desarrollo de las ciencias sociales. (parr.23). Hubo varios personajes que ayudaron a consolidar a la bibliotecología como Ciencia, uno de ellos fue Gabriel Naudé que aunque no la postuló como tal, sí ayudó a que la sociedad tuviera libre acceso a la biblioteca. Durante el siglo XIX comienza su origen como Ciencia, gracias a Martin Schrettinger, bibliotecario alemán que publicó su estudio “Ciencia de la Biblioteca” donde explica las razones del por qué debe ser una disciplina científica, es considerado el padre de la bibliotecología, quien fue el primero en darle un carácter científico. Otro de los llamados padres de la bibliotecología fue Melvil Dewey creador del sistema de clasificación bibliográfica más usado en el mundo. Estas personas fueron fundamentales para el quehacer bibliotecológico, cada uno tuvo su perspectiva que ayudó a colocarla como una Ciencia que con los años ha cambiado y seguirá cambiando, que se mantendrá como una ciencia Social y Humana porque ese cambio constante e impredecible del ser es también una construcción de la misma bibliotecología.

¿Cuáles son las principales perspectivas teóricas (positivismo, perspectiva crítica, constructivismo) de la bibliotecología?[editar]

La bibliotecología desde sus comienzos ha tenido diversos puntos de vista, lo que llamamos perspectivas teóricas o paradigmas, estos son unos acuerdos sociales de una comunidad científica que se basan en creencias básicas, pero fundamentadas científicamente, cada paradigma acordado por la comunidad debe preguntarse desde lo ontológico, lo epistemológico y lo metodológico.

Siguiendo el cuadro hecho por Guba E. y Lincoln, se puede hacer una comparación más profunda de cada perspectiva teórica. Siendo el positivismo el primer paradigma acogido por la sociedad científica en el siglo XIX e iniciado por Augusto Comte y basado en la experiencia como su único método científico, muy parecida al postpositivismo que considera que el conocimiento en vez de producirse se construye. Por otro lado la teoría crítica se basa más en el diálogo y la exposición de argumentos de validez y no de poder y es parecida al constructivismo en el sentido dialéctico, pero este último acogido en la filosofía relativista y siguiendo su doctrina niega que el conocimiento tenga un carácter objetivo, por el contrario todo conocimiento humano es subjetivo, pero no se limita sólo a esto y busca la interpretación y comprensión de dicho conocimiento.

¿Cuáles considera más pertinentes para el contexto Colombiano?[editar]

Se puede decir que un paradigma absorbe al anterior, aunque en cierto modo no es que lo absorba, sino que se crea una mejor versión y por eso en ciertas épocas surgen nuevos paradigmas, cada uno dependiendo del contexto político, económico, social y cultural. El contexto colombiano no es ajeno a esto y evidentemente hay muchos vacíos que tienen que ver con el nivel educativo, y el campo bibliotecológico como Ciencia Social y Humana y como estudiosa de la biblioteca debe ayudar a llenar estos huecos, en parte por medio de las bibliotecas, pero enfocada en la memoria debido a que tiene la responsabilidad social de conservarla, debido a que si se va por otros enfoques como análisis de datos y otros asuntos que tengan que ver con la Ciencia de la información, se estaría alejando de su enfoque social. El positivismo y el postpositivismo se han impuesto en los siglos pasados, pero en las últimas décadas se ha ido posicionando el constructivismo y aunque todavía no juega un papel principal, sí se ha vuelto más influyente y cada vez más importante.

¿Cuáles y en qué consisten las primeras actividades de los bibliotecarios y bibliotecas en distintos momentos históricos?[editar]

Si bien las bibliotecas han estado acompañando a la humanidad a través de todos estos años, es pertinente conocer su historia, saber cómo surgieron y cuáles eran sus funciones. Pensaríamos que siempre han sido instituciones abiertas para nuestro uso donde tenemos acceso a grandes cantidades de información en diferentes soportes. Sin embargo, la biblioteca no fue siempre como la percibimos en la actualidad, debemos entender las bibliotecas como productos culturales, lo que significa que no siempre cumplirán la misma función, la cual está marcada por las necesidades de la sociedad en un tiempo determinado y de allí que se presenten diversas funciones tanto de las bibliotecas como de los bibliotecarios en distintos momentos históricos. Es necesario remontarnos cerca de 4000 años atrás, cuando la humanidad empezaba a hacer uso de la escritura como una nueva forma de comunicación, facilitando la divulgación y la preservación de la información. “La escritura, como nueva modificación comunicativa, trae consigo la aparición de los soportes para el registro de la información que se deseaba transmitir y conservar” (Columbié, 2015). La aparición de soportes y su acumulación se convertiría años más tarde en la base de las denominadas bibliotecas. La facilidad de conservar información que ofrecía la escritura trajo consigo la aparición de las primeras instituciones encargadas de almacenar registros escritos; los cuales, para la época, se redujeron a documentos contables, administrativos y muy poca producción literaria, inscritos en su mayoría en tabletas de arcilla, pergaminos y papiros, que serían los primeros soportes para la época. A la par del surgimiento de las primeras bibliotecas aparecen también los bibliotecarios, quienes estarían encargados, principalmente, de la administración y la organización de las bibliotecas. Asimismo, dentro de sus funciones se encontraban la de almacenar y conservar los registros escritos, actividades bastante básicas con respecto a las que cumplen hoy en día, puesto que, al igual que las bibliotecas “el quehacer del bibliotecario ha variado siempre en rigurosa función de lo que el libro significaba como necesidad social” (Gasset, 1935, p.25), variación que se ve reflejada fácilmente en la actualidad, aunque muchas personas aún creen que un bibliotecario es simplemente el encargado de la organización de una biblioteca, también se reconoce el hecho de que estos profesionales también son parte fundamental del proceso educativo de nuestra sociedad. Varias de las actividades de los bibliotecarios y de las bibliotecas estarían en función de los soportes que se tenían en los diferentes momentos históricos, no se conservaba una tablilla de arcilla de igual forma que un papiro o un libro, cada uno cuenta con diversas características que requieren de un cuidado particular, por ejemplo, la fragilidad del papiro ante la humedad y los insectos llevó a buscar formas efectivas de conservarlo y protegerlo por parte de los antiguos bibliotecarios, de ahí en adelante, la aparición de nuevos soportes supondrán nuevos retos que deben ser afrontados para cumplir con la labor de conservar y difundir información. Con respecto a la evolución de los soportes aparece una duda bastante grande respecto al futuro de las bibliotecas y las personas encargadas de estas, la digitalización parece cada día algo inevitable, la aparición de libros electrónicos al igual que de bibliotecas virtuales nos lleva a cuestionarnos sobre si algún día podrán llegar a desaparecer tanto libros impresos como bibliotecas, incluso bibliotecarios, hemos logrado llegar a automatizar la mayoría de funciones de bibliotecas y bibliotecarios con tener acceso a internet, la búsqueda y hallazgo de libros, haciendo todo más fácil, sin embargo, no creo que este sea el fin, sino más bien el comienzo de un gran cambio. La digitalización debería ser tomada como un gran complemento y una gran ayuda para el quehacer de la biblioteca, esta surgió como una institución encargada de conservar información, la cual es cada vez más fácil de almacenar gracias a todos los medios electrónicos. En conclusión, tanto el libro como las bibliotecas y bibliotecarios se han enfrentado a muchos cambios que aún no acaban ni acabarán pronto, todos estarán sujetos a las necesidades de la sociedad y deberán suplir aquellas necesidades de la forma posible, con todo aquello que tengan a la mano, pero nunca cambiará su propósito fundamental, el de conservar cultura y memoria, conservar lo que fuimos, somos y seremos.

¿Cuáles son los Momentos o Hechos más Relevantes en la Constitución del Campo Bibliotecológico?[editar]

Luego de abordar el tema de las bibliotecas y de las personas encargadas de estas, su historia y sus funciones y los cambios a los que se han enfrentado con el paso del tiempo es momento de hablar también sobre la historia de nuestro campo de estudio, fundamentalmente de los momentos o hechos más importantes de esta, todo aquello que hizo de la bibliotecología lo que conocemos hoy en día. La constitución del campo bibliotecológico estuvo fuertemente marcada por diversos factores, especialmente por las corrientes ideológicas de ciertas escuelas que tenían diferentes concepciones acerca de la bibliotecología, asimismo diferencias etimológicas; “Biblioteconomía se propuso por primera vez en Francia, durante el siglo XVII, en L’Advis de Naudé y bibliotecología apareció en Alemania en el siglo XIX, propuesto por Schrettinger” (López, 2008, p.76). La biblioteconomía apuntaba más a lo técnico del quehacer bibliotecario, limitándose a la administración y organización de las bibliotecas, en cambio, la bibliotecología propuesta en Alemania tendría un carácter científico, concentrándose en el estudio de la biblioteca y sus relaciones con la sociedad, sin dejar atrás el carácter administrativo. La aparición de las bibliotecas públicas y los aportes de Schrettinger, jugarían un papel muy importante en cuanto a la constitución de la bibliotecología como una disciplina. Fue en el siglo XIX cuando el proceso de construcción disciplinar de este campo de estudio empezó a tomar fuerza, la publicación del estudio conocido como “Ciencia de la Biblioteca” de Schrettinger y la aparición de técnicas y normas enfocadas al quehacer bibliotecario, factores que facilitaron la constitución de este campo del conocimiento, de igual modo la aparición de espacios de formación universitaria le otorgaría el estatus de disciplina científica (Columbié, 2015). Este siglo estaría marcado de igual forma por la revolución industrial, detonante de la aparición de las bibliotecas públicas encargadas de la formación técnica de personas para cumplir con las necesidades de la época, dándole un carácter social no solo a la biblioteca, sino también a las personas encargadas y que debía ser estudiado para satisfacer las necesidades de la sociedad. Otro momento de gran importancia fue el siglo XX, marcado especialmente por el desarrollo de nuevas tecnologías que influyeron en la bibliotecología, como resultado, la idea de que la esta se encargaba de la “búsqueda del libro y su hallazgo” como lo había propuesto Schrettinger quedaría atrás, al igual que la idea de que las bibliotecas eran simples colecciones de libros. Con la aparición de nuevas tecnologías aparecen también nuevos soportes además del ya conocido libro “capaces de alterar las tradicionales formas de registrar, almacenar y difundir información” (Columbié, 2015). Finalmente surge la cuestión sobre si se puede afirmar que la constitución de este campo de estudio ya terminó o puede hacerlo, o sea, ¿Será la bibliotecología de en un futuro la misma de hoy? Las necesidades de la sociedad serán las encargadas de dar respuesta a esta pregunta, estamos en función de esta y de esta depende nuestro futuro como ciencia social.

¿Cuáles han sido los objetos o el objeto de estudio de la bibliotecología?[editar]

Para saber el objeto de estudio de la bibliotecología primero se debe tener en cuenta qué parte de la realidad se quiere investigar, basándonos en esto podemos afirmar que no hay un único objeto de estudio y que este va a depender de su foco investigativo. En principio el enfoque de la bibliotecología se basó en las bibliotecas y aunque no es su único objeto de estudio, no se puede desligar de él, otros objetos de estudio de la bibliotecología han sido principalmente la actividad bibliotecaria enfocada en el libro como herramienta de información y la organización documental. Se consideraba que la bibliotecología se apoyaba en el uso de la metodología y en herramientas provenientes de otras ciencias para mejorar su labor y profundizar en el estudio de los acontecimientos que tenían lugar en la biblioteca. Varios de los objetos de estudio han sido: el sistema informativo documental y el flujo de la información, ambas cuentan con unas categorías fundamentales que son: la información como una producción de los sujetos, los documentos como la materialización de la información, los usuarios, es decir, todos aquellos con necesidades de información y por último, las bibliotecas y los profesionales de la información, quienes están en función de los usuarios, o sea, la sociedad. En conclusión, no podemos hablar de un único objeto de estudio de la bibliotecología, si bien existen categorías en común, no significa que el objeto de estudio sea el mismo siempre y en todos los lugares, la bibliotecología es una ciencia social por lo que no es estática, siempre se desarrollará a la par de la sociedad para cumplir con las necesidades que ésta le exija.

¿Cuáles han sido los principales aportes de las escuelas y autores?[editar]

Desde los inicios de la bibliotecología, ya sea como técnica, disciplina o ciencia han surgido diferentes autores y escuelas que la han impulsado, entre ellos se destacan: Gabriel Naudé fue un destacado bibliotecario, filósofo y político francés del siglo XVII. Cuya obra vincula a las bibliotecas con la sociedad, ya que buscaba facilitar la localización de los libros y hacer de esta una entidad abierta, que no fuera un espacio solo para las personas dueñas de las bibliotecas. Gracias a Naudé podemos disfrutar de las bibliotecas abiertas. En su obra “Advis pour dresser une bibliothèque” plantea diversos puntos de vista respecto a la actividad bibliotecaria, por ejemplo, el objetivo de las bibliotecas como organismos sociales, la cantidad de libros que debe poseer y su respectiva organización. Por otra parte, otro de los grandes autores del campo bibliotecológico fue Martin Schrettinger, quien es considerado fundador de la bibliotecología moderna por haberle otorgado el estatus de ciencia al publicar su estudio “Ciencia de la biblioteca”, estudio en el cual describe a las bibliotecas como grandes colecciones de libros a los que puede acceder un usuario que, al establecer relaciones con estos objetos pueden llegar a obtener conocimiento. Como resultado, dicha interacción entre sujetos y objetos llevará a la bibliotecología a ubicarse en el campo de las Ciencias Sociales y Humanas. Shiyali Ramamrita Ranganathan matemático y bibliotecario de origen indio, fomento la creación de muchas bibliotecas en su país, era considerado el padre de la ciencia bibliotecaria. En su libro “Five laws of Library Science” (1931), una obra clásica en la literatura internacional de la bibliotecología, describe las llamadas Leyes de Ranganathan que detallan el ideal de servicio y filosofía de la mayoría de las bibliotecas de hoy en día.

  • 1. Los libros son para usarse: Si gastamos nuestro dinero en adquirir un libro para simplemente guardarlo sin posibilidad de ser usado, resulta siendo un desperdicio económico y también de información.
  • 2. Para cada lector, su libro: Cada persona tiene gustos diferentes refiriéndonos al ámbito de la lectura, por eso es importante que cada lector pueda localizar el libro o tema que le interese.
  • 3. Para cada libro, su lector: La biblioteca tiene como función dar a conocer a los usuarios las nuevas publicaciones, debido a que cada texto tiene lectores en potencia.
  • 4. Ahorre tiempo a los lectores: Los servicios de información de la biblioteca deben estar dispuestos para que los usuarios obtengan la máxima satisfacción de sus necesidades. Igualmente debe hacerlo de la manera más rápida y eficaz posible.
  • 5. La biblioteca es un organismo que crece: La biblioteca se desarrolla y se transforma con el pasar de los tiempos, se va adaptando a las nuevas necesidades de información que tiene la sociedad.

¿Cuáles Son las Principales Tendencias Científicas y Profesionales de la Bibliotecología?[editar]

La bibliotecología ha tomado diversos rumbos, como pasar de ser una técnica a convertirse en ciencia con ciertos paradigmas planteados, para formarse como ciencia Bibliotecológica tuvo que recorrer mucho, y en ese recorrido se encontró con ciertas complejidades como lo fue la organización de los libros en las bibliotecas. A medida que las tecnologías van avanzando la bibliotecología también lo hace y de esta forma los métodos empleados. Uno de los cambios más importantes tuvo lugar en el siglo XX con el nacimiento de la internet, esta herramienta le abrió las puertas a las ciencias de la Información y le dio un nuevo trabajo a los bibliotecarios, el de instruir a los usuarios sobre el uso de estas nuevas herramientas, pero la internet no se quedó ahí y las bibliotecas tampoco lo hicieron, en ese momento nacieron las bibliotecas digitales, pero estas bibliotecas no son sólo un espacio en la red, sino que son un espacio de la biblioteca física donde se enseña a manejar las nuevas tecnologías. La bibliotecología hoy en día a pesar de ser una ciencia relativamente joven cada vez va cogiendo más fuerza, esto se puede basar en su interdisciplinariedad y enfoques. Se identifican varias tendencias en la ciencia de la información:

  • Los estudios métricos y servicios de la información.
  • La arquitectura, sistemas y teorías de la información.
  • La comunicación, el conocimiento, las ciencias sociales y humanas.
  • Las bibliotecas digitales, públicas y especializadas.
  • La función social de las bibliotecas.
  • La importancia que se le dan a las investigaciones científicas en el área de la bibliotecología.
  • La necesidad de estudios teóricos en este espacio.
  • El desarrollo de nuevas tecnologías de la información.

Se reconoce el conocimiento como una construcción social, ayuda a la comunidad en general a formular acuerdos, discutirlos, documentarlos e implementarlos, este proceso se puede identificar como inteligencia social.

Capítulo 2: Conceptos en relación a la bibliotecología.[editar]

Durante este segundo capítulo del wiki libro estaremos enfocándonos principalmente en conceptos relacionados con la bibliotecología como ciencia de la información y con las bibliotecas como organismos de una cultura digital como la actual. Es necesario recalcar que algunos de estos conceptos están sujetos a cambios continuos y que no representan lo mismo en épocas diferentes, por ende, sus significados difieren entre sí debido a la temporalidad. Por esta razón, nos ocuparemos de definir estos conceptos en la contemporaneidad a lo largo del presente escrito.

El dato[editar]

A primera vista, este término parece uno de los más sencillos de definir, no obstante, a la hora de hacerlo, las personas suelen confundir este concepto con el de información debido a la estrecha relación que existe entre ambos. Principalmente, consideramos dato a la unidad mínima de la información, algo así como la materia prima de esta, en síntesis, sería imposible hablar de información sin datos. Los datos pueden describir lugares, hechos, momentos, sin embargo, estas descripciones son superficiales y no son analizadas o procesadas a profundidad, estas acciones son las encargadas de brindarle significado a los datos para que se conviertan en información ya que, en principio, ningún dato significa algo hasta el momento en el que se toma la tarea de analizarlos. Uno de los grandes retos respecto a esta labor es que existe una gran cantidad de datos, ya sean confiables o no, lo que dificulta su análisis, por este motivo, cada vez más el usuario debe ser más autónomo en cuanto a adquirir conocimiento, esto no quiere decir que como bibliotecólogos no podamos hacer nada por el usuario, por el contrario, podemos hacer demasiado, empezando por otorgarle no solo información, sino datos de calidad al usuario para que logre su objetivo de generar saberes. En conclusión, los datos son la cuna de todo conocimiento, de igual modo, de toda información, estos existen en todas partes y en cualquier hecho social, es deber de cada persona hacer de ese dato algo nuevo, un aprendizaje nuevo, de no ser el caso, los datos están condenados simplemente a ser olvidados, más aún en la era actual, en la que resulta tan difícil darse a la tarea de procesar alguno de los millones que existen y de encontrar aquellos que merecen ser analizados.

Información[editar]

De acuerdo con lo anterior, es sencillo deducir qué es la información: un conjunto de datos organizados que cuentan con un significado y que al ser decodificados generan un conocimiento y que al transferirse socialmente genera cultura. Ahora bien, hay que tener claro que la información no es el conocimiento como tal, al igual que los datos, esta debe ser analizada e interiorizada por las personas para que puedan obtener algo de esta. La información es además una de las categorías fundamentales de la bibliotecología, como disciplina, esta se encarga de todo el ciclo de la información: detectar, procesar, almacenar y usar, precisamente lo más importante. Además, al estar al servicio de los usuarios de la información, debemos disponer de esta para cada uno de ellos, de forma que puedan acceder a un conocimiento y logren formarse y mejorar, sin embargo, la idea se vuelve un simple ideal al ver las limitaciones que existen para acceder completamente a la información ya que en varios casos, no toda resulta ser de libre acceso y se vuelve necesario pagar, razón por la cual, el conocimiento se vuelve un privilegio

  • Información Sintáctica

Esta se refiere a la relación existente entre símbolos y lenguaje, teniendo en cuenta que, los símbolos son el elemento mínimo para portar significados, el lenguaje, hace referencia a la estructura de este primer nivel de la información, el uso de códigos específicamente.

  • Información semántica

Por su parte, la información semántica hace referencia a la interpretación de la información, está vinculada estrechamente a el significado de esta.

  • Información pragmática

Por otro lado, la pragmática se refiere a la relación existente entre la información y el receptor, la cual, se da en un contexto en específico del cual depende el significado que adquiere la información. Con el fin de expresar mejor lo dicho hasta el momento, recomendamos ver el siguiente video que habla sobre los datos y la información: https://www.youtube.com/watch?v=ZmsiniLSOMQ

Documento[editar]

Para la bibliotecología es fundamental que haya un formato, un soporte o un registro en el que se pueda guardar información; eso es el documento, pero este debe tener una finalidad; incidir en la sociedad. “Otlet fijó un equilibrio entre las ciencias técnicas y las ciencias sociales, fundamentando una metaciencia a la cual designó con el término documentación, y cuyo enfoque se enmarca desde una convicción y representación más amplia que la del libro”. (Peña, 2013, p.59). Con el tratado de Otlet se da a entender que el libro deja de ser el documento fundamental y que aparte de este tenemos muchos tipos de documentos; como los documentos gráficos. Sin embargo, por más formatos que haya, el propósito del documento sigue siendo el mismo; comunicar y transmitir información y ser memoria.

Conocimiento[editar]

Según todo lo dicho hasta el momento, el conocimiento es información que se interpreta dependiendo del sujeto y del contexto y que lo que busca es transmitirla con el propósito de generar un cambio o que se tenga un proceso de aprendizaje en la medida en que se expresa lo que antes fue dato, luego se convirtió en información y al finalizar se volvió conocimiento. Sin embargo, el trato debe ser bilateral, porque la otra persona debe entender y ver de forma crítica la información que se le está dando. De igual forma la bibliotecología se encarga de darle un uso a este conocimiento volviéndolo pragmático y que no se quede sólo en la memoria.

Unidades de información: Bibliotecas[editar]

La Biblioteca es un organismo encargado de manejar información, pero no sólo con el único propósito de repartirla, sino que, esta va a tener también la responsabilidad de darle un correcto uso; esto se puede traducir en la repartición equitativa de la información, en la no censura, en la mediación, en la construcción de saberes, en el fomento de la lectura, escritura y oralidad y en la concientización de la sociedad. Por ende, como dispositivo cultural incide en todas las dimensiones sociales; cultural, educativa, política y económica.

Prácticas LEO (Lectura, Escritura y Oralidad)[editar]

Fue en el siglo XIX, luego de la Revolución Francesa, cuando el libro dejó de ser un instrumento para las élites y se convirtió en algo alcanzable para las sociedades más pobres, estos nuevos lectores estarían lejos de conocer las prácticas LEO (lectura, escritura y oralidad) como las conocemos en este siglo, pero se puede decir que gracias a la caída del Imperio Francés es que podemos disfrutar de estas prácticas, que distan de lo que fueron en los últimos dos siglos. Sin embargo, todavía en el siglo XXI se ve un bajo nivel de alfabetización y de lectura crítica, generalmente en los países en vía de desarrollo. Hipólito Escolar (1984) le da un valor extra a la labor que hace la Unesco sobre estos temas y plantea que gran parte de los avances es gracias a esta organización: En esta lucha ha sido muy valiosa la labor de la Unesco, organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura. Su finalidad es la perfección del ser humano y el entendimiento entre los pueblos, objetivos que se pueden lograr a través de la lectura útil para conocer a los otros hombres y ayuda, tras la formación de criterios personales, a vencer los estereotipos, las ideas equivocadas sobre el prójimo. (p. 603). Otro de los factores fue la creación de las bibliotecas públicas, que no estaban destinadas a personas de la burguesía o a religiosos, como lo estaban las privadas y los nuevos grupos de personas que tenían un interés particular en disfrutar de la lectura. “Pero la aparición de grupos que sabían leer y no tenían capacidad de compra obligó a la creación de otro tipo de bibliotecas, las llamadas públicas o populares con obras de carácter general destinadas al hombre normal”. (Escolar, 1984, p.566). Todo eso cambia en el siglo XXI, las bibliotecas ahora están abiertas, generalmente, para todo público y los libros aunque son más fáciles de conseguir, siguen siendo costosos, pero las prácticas LEO han tomado fuerza y en los últimos años se ha hecho énfasis en la oralidad, cosa que no se había hecho en los últimos dos siglos, pero sigue siendo relegada por la lectura y la escritura, algo que no debería pasar, debido a que antes de leer y escribir, hablamos y gracias a esa comunicación hablada fue que pudimos crear unos códigos, sin embargo, no se trata tampoco de relegar a las demás categorías. Este es un trabajo difícil para la Biblioteca y la Bibliotecología; la responsabilidad de fomentar una lectura crítica, de hacer reflexionar a la sociedad y cómo estos pueden ayudar a mejorarla, de hacer de estas prácticas un espacio más pedagógico y de acercar a las comunidades.

Capítulo 3: Nuevos tiempos, nuevos lugares y nuevos perfiles en bibliotecología.[editar]

La bibliotecología es una disciplina tan antigua como la escritura misma y es resultado de esta, desde la aparición de esta nueva forma comunicativa se empezaría a forjar lo que conocemos actualmente como bibliotecología, una ciencia de la información, que además en una ciencia social y humana, lo que significa que se encuentra en un constante cambio, por ejemplo, de su objeto de estudio. Esta disciplina debe responder a las necesidades de la sociedad en un contexto en específico y de esta sociedad dependerán las funciones de los bibliotecólogos y sus campos de estudio, somos producto de las necesidades en particular que tiene nuestra sociedad. Hablar de un perfil bibliotecológico general es algo arriesgado ya que, como se mencionó anteriormente, estos profesionales dependen de las necesidades particulares que tenga su región y es así como surgen cada una de sus tareas como profesionales de la información. Ahora bien, existen algunas características generales que estos profesionales comparten, estas son algunas de ellas: Para afrontar los retos laborales, un bibliotecólogo debe ser un profesional capaz de liderar proyectos, una persona que pueda generar un cambio en la sociedad y construir un mejor futuro; para esto debe tener visión en cuanto a las necesidades del momento. Debido a que la bibliotecología es interdisciplinar, el bibliotecólogo también debe serlo, en cuanto a las diferentes profesiones con las que deba interactuar en su día laboral, pero también en cuanto al público que deba tratar, tener vocación de servicio y estar atento a las necesidades de su entorno. Debe tener conocimiento en los diversos campos de la bibliotecología, como en el manejo de la información y ser apto para gerenciar proyectos según las exigencias del momento, también debe adaptarse a los cambios tecnológicos para utilizarlos a su favor. Consideremos ahora el perfil del bibliotecólogo del siglo XXI, el cual, está centrado en el estudio de la información y la memoria, de la transmisión del conocimiento y de esa memoria, de su apropiación con una finalidad pedagógica y crítica en cuanto a su exportación, la transformación de una sociedad que piensa y que comunica, que se apropia de esa información y la utiliza para fines acordes mediante el uso de las tecnologías como herramientas que facilitan el quehacer bibliotecológico. Es evidente el carácter humanístico de esta disciplina actualmente, el cual adquirió gracias a su constitución como ciencia, ya que, anteriormente, los enfoques de esta disciplina eran principalmente técnicos, enfocándose en la búsqueda, hallazgo y organización de documentos. El bibliotecólogo se puede desempeñar en muchos campos, tales como: gerente, investigador, puede ser docente, también como operario, en desarrollo, en empresas privadas o públicas, como administrador y de igual forma como autor o editor. Cada uno de estos campos requieren de unos conocimientos y habilidades en específico, haciendo que estos profesionales sean capaces de adaptarse a cada campo laboral para cumplir con cada una de sus funciones. Finalmente, algunos de los desafíos constantes de esta disciplina son la redefinición de su objeto de estudio y de la biblioteca como lugar de memoria que guarda relación con esta disciplina, ambas están en constante desarrollo y constante evolución porque dependen de las condiciones sociales, por esto, nuestro quehacer como profesionales de la información no depende de nosotros, sino de nuestros usuarios y sus necesidades.

Entrevista al bibliotecólogo Alejandro Vesga Vinchira[editar]

Entrevista disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=V-CdvXXyyh0

Referencias[editar]

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